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HOJAS INFORMATIVAS

 

11 de enero de 2012

 

Siempre con los suyos. Obiang se reúne con Mugabe y con Mswati III de Swazilandia, dos significados déspotas africanos

 

   Parece claro que uno de los objetivos políticos del dictador es el de mejorar su imagen internacional. La discusión puede plantearse en los métodos que el propio Obiang considera útiles para conseguir ese objetivo. Hay quien lleva años esperando de él algún gesto que suponga una mínima apertura política. Todo parece indicar, sin embargo, que el elemento fundamental de su política exterior sigue siendo su petróleo, la influencia política de las petroleras y la capacidad de soborno que los todavía abundantes hidrocarburos tienen sobre políticos de todo tipo y procedencia.

 

   Obiang está hoy en Swazilandia tras haber pasado por Suráfrica y por Zimbabue. En Suráfrica asistió en Bloemfontein a las ceremonias con las que se festejaba el centenario de la fundación del Congreso Nacional Africano (ANC por sus siglas en ingles). Pocas formaciones políticas africanas tienen una trayectoria más gloriosa en pos de la independencia y la libertad de su pueblo como la del partido de Mandela. Sólo un dirigente con la cabeza tan alborotada y tan carente de principios como el actual presidente surafricano, Jacob Zuma puede manchar la celebración del centenario del ANC con la presencia de un dictador tan empecinado y tan cruel como Teodoro Obiang Nguema. Su presencia ha pretendido justificarse por la condición de presidente de turno de la UA del dictador guineoecuatoriano. Zuma, sin embargo, ha demostrado suficientemente, antes del último año, su interés por el petróleo "de Obiang", con independencia de que represente, sin muchas dudas, uno de los regímenes más impresentables del continente africano.

 

   Algunas noticias han intentado relacionar la visita con la condición de Zuma de mediador en el interminable conflicto interno de Zimbabue. Mugabe está intentando acabar con el pacto de gobierno que le liga con su opositor Morgan Tsvangirai que considera un fracaso. Necesita, sin embargo, la cobertura de algunos dirigentes africanos para que le ayuden a encubrir unas elecciones de cuya credibilidad, el dirigente del ZAPU, sigue siendo el principal obstáculo. La visita de Obiang a Zimbabue ha sido reiteradamente calificada de "inesperada". Mugabe habría interrumpido urgentemente unas "cortas vacaciones" para regresar a Harare donde ha mantenido una larga reunión de seis horas (seguidas de una cena) con el dictador guineano. No se tiene noticia de que ningún contacto entre Tsvangirai y Obiang. Las declaraciones del dictador guineano se han referido, antes y después de verse con Mugabe, a su deuda con él por interceptar al grupo de mercenarios que, encabezado por Simon Mann, pretendía derrocarlo en marzo de 2004 y, de manera genérica, a su condición de "presidente de la UA, que debe reunirse cada poco con todos los dirigentes africanos". Según la página All Africa [http://allafrica.com/stories/201201110491.html] "el presidente Nguema también rechazó los rumores de que la crisis de Zimbabwe figuraría en la agenda de la cumbre de la UA a celebrar a finales de este mes". Las agencias han distribuido un número importante de fotografías con gestos de complicidad entre los dos dictadores.

 

Mugabe se rompe las vacaciones de la Nguema

 

Obiang, Mugabe y, al fondo, la joven esposa del dictador zimbabuano

 

   Los medios de Swazilandia informan que Obiang llegó en la tarde de ayer a la capital de su país donde fue recibido por el rey Mswati III, cabeza visible de otro régimen despótico. Según esos medios, la estancia del dictador guineoecuatoriano durará tres días, pero no parecen disponer de mucha información sobre el objetivo de la misma. Obiang se hace acompañar, en este caso, de un séquito de más de cuarenta personas entre ellas su hijo Teodorin que en otra visita reciente a Swazilandia, cuya finalidad tampoco fue nunca revelada, perdió, le robaron, o no se sabe a ciencia cierta qué hizo, con una cartera en la que llevaba documentos y una importante cantidad de dinero. La visita parece haber supuesto algún problema al presupuesto del país anfitrión que, una vez alquilados,  ha decidido devolver a Europcar los 24 vehículos que había dispuesto para uso de los guineoecuatorianos. El séquito de Obiang deberá utilizar vehículos del parque oficial de Swazilandia. Se hospedan en el Hotel Royal Villas, el mismo en el que dormido o despierto, le desapareció la cartera a Teodorin.

 

   http://www.times.co.sz/News/36479.html

 

 

  

 

   Editado y distribuido por ASODEGUE

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