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HOJAS INFORMATIVAS
8
de enero de 2008
Los
incidentes de Alcalá de Henares en la madrugada del 30 de
diciembre
Como informamos el pasado día 31
de diciembre, en la madrugada del 29 al 30 de ese mes, se
produjo un incidente en un pub de las afueras de Alcalá de
Henares en el que se vieron implicados un grupo de
ecuatoguineanos.
Según fuentes
fiables, los hechos tuvieron lugar de la siguiente forma: a las
tres y media de la madrugada estaban en el local unos cuarenta
ecuatoguineanos (la mitad, aproximadamente, eran mujeres). Los
fines de semana, las fiestas y sus vísperas, este local tiene
autorización para estar abierto hasta entonces. No es extraño
que la policía municipal se haga presente para "dar la hora" de
desalojo. La noche del 29 llegaron cuatro policías, dos entraron
en el local, otros dos permanecieron en la puerta y un grupo más
numeroso (unos doce) se quedaron en la calle. La entrada del pub
esta a nivel de un primer piso.
La policía municipal
llegó sin avisar y sin que su presencia fuese requerida por
nadie. Los dos que entraron en el local hablaron con el dueño y
le indicaron: "que vayan desalojando". Conforme a esas
instrucciones, se encendieron más luces y los clientes
empezaron a salir. Sin embargo, cuanto la mayoría estaba todavía
en el local, y sin que hubiera razón alguna, los municipales
lanzaron sobre ellos el contenido de unos "sprays". Son "sprays"
portadores de un gas que ataca las mucosas, provoca una
sensación de picor y produce tos, lágrimas, estornudos.. Los
ecuatoguineanos apresuraron el paso e increparon a los policías
diciéndoles "estamos saliendo, ¿porqué se nos ataca si estamos
saliendo?". Tres o cuatro de ellos hicieron fotos de lo que
sucedía utilizando sus teléfonos móviles. Los policías se los
arrebataron, los rompieron y pisotearon contra el suelo. Los
cuatro policías se colocaron en la puerta, se cubrieron la cara
con pasamontañas, y ocultaron sus placas de identificación. A
partir de ese momento llegaron más policías municipales y todos
hicieron lo mismo. Adoptaron, además, una actitud muy violenta.
Pareció irritarles que los guineanos les reprochasen su
comportamiento y les recordasen que su obligación era
protegerlos y no atacarlos. Se dirigieron reiteradamente a ellos
utilizando las expresiones: "iros a vuestro puto país", "negros
de mierda", "negratas", "vaya suerte que tengo, esta noche aquí
con estos negratas de mierda"... Según los ecuatoguineanos, daba
la impresión de que los policías estaban deseosos de que dijeran
algo para poder pegarles o detenerlos. De hecho, uno de los
jóvenes ecuatoguineanos protestó por lo sucedido cuando pasaba
junto a un grupo de municipales camino de su coche. Uno de ellos
quiso "hacerlo callar" y le golpearon entre varios con unas
porras especiales, metálicas, más largas y más duras que las
habituales. Le produjeron heridas en la frente por las que tuvo
que ser atendido en una Casa de Socorro y se le aplicaron 11
puntos.
En un determinado
momento, y aunque no se había producido ninguna reacción
violenta por parte de los ecuatoguineanos, los policía
municipales requirieron la presencia de la policía nacional.
Llegaron unos quince. Desde un rato antes los municipales habían
empezado a pedir los documentos de residencia: "¡tu residencia!
¡si no la tienes ven al coche!", todo ello acompañado de
empujones.
La policía nacional
se llevó a una parte de los indocumentados a la comisaría de
Alcalá. Algunos de los policías nacionales no mejoraron el
comportamiento de los municipales, golpearon también a los
guineanos y les dirigieron las mismas expresiones: "negro de
mierda", "te voy a reventar", "vete a tu país"...
Los retenidos en este
momento llegaron a la comisaría en torno a las cinco de la
madrugada. Aunque no había otras personas a disposición de la
policía hubieron de esperar hasta las nueve para ser atendidos.
Fueron todos puestos en libertad con la excepción del joven
herido por la municipal y su novia, que estaba indocumentada. Al
herido se le puso en libertad con cargos (resistencia a la
fuerza pública) a las cuatro de la tarde; a su novia se le acusó
de lo mismo (no se sabe porqué, dado que no estaba presente en
el momento de la agresión de los policías) y se la
trasladó, por indocumentada, a un centro de acogida para
extranjeros, previo a la expulsión, en el que permanece hasta el
día de hoy.
Un grupo de los
ecuatoguineanos afectados intentó presentar denuncias
individuales en la comisaría por lo sucedido; solo se les
autorizó, tras una larga discusión, que presentasen una denuncia
conjunta. La firmaron tres o cuatro de ellos. Fueron más
numerosos los que se trasladaron al juzgado para denunciar
también allí el incidente. Presentaron entre diez y doce
denuncias.
Los ecuatoguineanos
residentes en Alcalá se quejan del acoso continuo al que, según
ellos, les somete la policía que siempre los ve como presuntos
delincuentes. "Cuando ven a un negro conduciendo un coche le
paran inmediatamente y le piden todos los papeles que se les
ocurren". Algunos guineanos que tienen pequeños negocios se
quejan también de la presencia permanente de la policía. "No hay
una sola semana en la que no se pasen por la tienda. No sé lo
que quieren encontrar detrás de las estanterías, igual se creen
que voy a tener droga. Me echan la culpa de todo el ruido que
hay en el barrio y siempre me discuten que no son lo mismo los
frutos secos españoles que los guineanos...No se porqué se
portan así con nosotros, nunca hemos tratado así a los españoles
en Guinea", dice uno de ellos.
Entre Bata y
Mongomo
El dictador no sale de
casa. El paseo de los guerrilleros nigerianos por Bata del 5 de
diciembre ha tenido, al menos esa consecuencia. Por primera vez
en años Obiang lleva más de un mes sin salir del país. Incluso
sin salir de Río Muni. Habitualmente pasaba la fiesta de fin de
año en Malabo y recibía también en Malabo "la presentación del
voto" (una ceremonia de pleitesía que quiere presentarse como
"muy africana" pero que en realidad es semifeudal). Todo esto lo
ha hecho este año en Mongomo.
El censo durará un mes
La reunión de la
Comisión del Censo que tuvo lugar el pasado domingo decidió que
la elaboración del Censo, cara a las próximas elecciones, tendrá
lugar entre el 19 de enero y el 12 de febrero. [Esta
información no es exacta.
Véase día 10 de enero]
Un poco de historia
El profesor Liniger-Goumaz
nos envía este enlace por el que se accede a un documental sobre
la colonia. Muchas gracias y feliz año, Max.
http://herenciaespanola.blogspot.com/2008/01/guinea-colonial-espaola-documental.html
Kenia:
intereses políticos y económicos tras unos enfrentamientos
"étnicos"
"Al día siguiente de las
dudosas elecciones presidenciales del pasado 27 de diciembre
estallaron en muchas áreas del país revueltas y enfrentamientos
armados, de forma más o menos espontánea, que dejaron
aproximadamente 400 muertos en un periodo de una semana. Los
partidarios del jefe de la oposición, Odinga, denuncian fraudes
en los escrutinios, algo que también afirman los observadores de
la Unión Europea en la zona. Se ha querido catalogar demasiado
pronto a la violencia como fruto exclusivamente de divisiones
étnicas, pero bajo un análisis más atento y pragmático de los
hechos, los intereses económicos y el poder, junto a un
difundido malestar social, resultan ser las causas principales
de la contienda.
Stefano Torelli
Equilibri.net (07 enero 2008)
Los resultados
electorales
La Comisión Electoral Keniana
(ECK) registraba 14.296.180 personas con derecho a voto, las
mismas que debían designar al cuarto Presidente de la historia
de la Kenia post-colonial. Los principales contendientes eran
el presidente saliente Mwai Kibaki y el líder del Orange
Democratic Movement (ODM) Raila Odinga, ex miembro del
Gobierno de Kibaki en la anterior legislatura. Los sondeos pre-electorales
coincidian al señalar como favorito –si no como seguro
vencedor del encuentro electoral– al opositor Odinga. Kibaki
salía, de hecho, de un periodo de evidente caída de
popularidad debido sobre todo a su incapacidad para combatir
la corrupción del país y de promover las reformas necesarias
para el desarrollo, y culminado por la derrota en el
referéndum constitucional de 2005. Una derrota que ha
confirmado al mismo tiempo la desconfianza de la nación
keniana en referencia a la política del Presidente, y además
el nacimiento de la oposición (ODM) proclamando jefe a Odinga,
fruto de una parte de la entonces mayoría gobernativa.Sondeos
pre-electorales - Fuentes: Gallup Organization y The Standard
| Fecha del sondeo |
Kibaki |
Musyoka |
Odinga |
Mudavadi |
Ruto |
Kenyatta |
| Octubre 2006 |
41% |
20% |
13% |
|
3% |
5% |
| Diciembre 2006 |
42% |
20% |
14% |
|
3% |
5% |
| Marzo 2007 |
51% |
14% |
17% |
2% |
2% |
2% |
| Abril 2007 |
44.3% |
15.3% |
18.7% |
2.7% |
2.6% |
3.5% |
| Junio 2007 |
45% |
14% |
28% |
4% |
3% |
4% |
| Julio 2007 |
45% |
11% |
25% |
3% |
2% |
2% |
| Agosto 2007 |
42% |
11% |
25% |
8% |
6% |
1% |
| Agosto 2007 |
47% |
13% |
36% |
1% |
|
1% |
| Septiembre 2007 |
38% |
8% |
47% |
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| Octubre 13, 2007 |
37% |
8% |
53% |
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| Octubre 23, 2007 |
39% |
8% |
50% |
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| Noviembre 9, 2007 |
41% |
11% |
45% |
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| Noviembre 17, 2007 |
42% |
11% |
45% |
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| Noviembre 23, 2007 |
43.3% |
11.4% |
43.6% |
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| Diciembre 7, 2007 |
42% |
10% |
46% |
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| Diciembre 18, 2007 |
43% |
10% |
45% |
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A pesar de las previsiones
que aseguraban la clara victoria del ODM y que el recuento de
los primeros votos electorales confirmase el pronostico, poco
a poco la ventaja ha disminuido cada vez más, hasta la
declaración oficial de la Comisión Electoral que ha confirmado
la victoria de Kibaki con un margen de ventaja con respecto a
su adversario de aproximadamente 230.000 votos. Los mismos
observadores internacionales presentes en el lugar para
controlar la regular y transparente marcha de las operaciones
electorales, han denunciado fraudes y datos ambiguos. En
algunas provincias se ha verificado una afluencia a las urnas
con unos niveles por encima del 100%. En el distrito de Molo,
durante el escrutinio, se le atribuían a Kibaki 50.145 votos,
mientras la Comisión Electoral declaraba 75.261; misma
situación en Kieni, donde por 54.337 votos a favor de Kibaki,
la Comisión contaba 72.054. A los fraudes más o menos
demostrados se añade el hecho de que el mismo Jefe de la
Comisión electoral, Samuel Kivuiti, había declarado haber
actuado bajo continuas presiones por parte del partido de
Kibaki, añadiendo no estar seguro sobre el éxito real de la
vuelta electoral.
Inmediatamente después de que
se anunciara la victoria del presidente saliente, se
registraron manifestaciones convertidas en auténticos
enfrentamientos. En particular, los partidarios de Odinga
llevaron a cabo una auténtica persecución sin cuartel, con la
intención de agredir a los ciudadanos de etnia Kikuyu (etnia
de mayoría relativa en el país), que constituyen la base
electoral de Kibaki. Tuvieron lugar enfrentamientos en las
barriadas de Nairobi, en Mombasa, en el Rift Valley y en
particular en Kisumu y Eldoret, donde al menos 30 personas que
encontraron refugio en una iglesia después de la destrucción
de sus casas, fueron quemadas vivas, por los opositores de
Kibaki, en una hoguera junto al lugar de culto. Además, como
demuestra el arresto de dos parlamentarios del ODM en Kisumu,
acusados de haber instigado a la muchedumbre contra la
policía, se añade el hecho de que las manifestaciones han
sido, en algunos casos, dirigidas e instrumentalizadas por el
mundo de la política, con el fin de perseguir objetivos
personales.
Resultados oficiales de la
ECK
| |
Nombre |
Votos |
Porcentaje |
| 1. |
Mwai Kibaki |
4,584,721 |
46 % |
| 2. |
Raila Odinga |
4,352,993 |
44 % |
| 3. |
Kalonzo Musyoka |
879,903 |
9 % |
| 4. |
Ngacha Karani |
21,171 |
0 % |
| 5. |
Pius Muiru |
9,667 |
0 % |
| 6. |
Nazlin Omar |
8,624 |
0 % |
| 7. |
Kenneth Matiba |
8,046 |
0 % |
| 8. |
Waweru Ng'ethe |
5,976 |
0 % |
| 9. |
Kukubo Nixon |
5,927 |
0 % |
Las raíces de la
violencia
A pesar de las divisiones de
base étnica y tribal, como es demostrado también por el
análisis de los resultados electorales de base regional (cada
candidato ha sido fuertemente apoyado por su mismo grupo
étnico de referencia), los motivos de los furiosos tumultos
parecen ser otros. En primer lugar, hay que subrayar que en
Kenia existen unos setenta grupos étnico-lingüísticos, de los
que al menos una decena tienen una consistente representación
(los primeros 5 grupos –Kikuyu, Luo, Luhya, Kamba e Kalenjin–
constituyen el 70% de la población de Kenia), frente a los dos
principales candidatos de etnia Kikiyu (Kibaki) e Luo (Odinga).
Esto quiere decir que la elección del Presidente no es tomada
solamente en base al grupo étnico de pertenencia, desde el
momento en el que la mayor parte de estos no esta ni siquiera
representado, sino según cálculos de conveniencia
político-económica, y además en la oleada de descontento
difundido en la sociedad debido a los fallos de las políticas
puestas en marcha hasta el momento.
Resultados por provincia
(datos oficiales ECK)
| Candidatos |
Nairobi |
Nyanza |
Western |
R. Valley |
Central |
Eastern |
Coast |
N. Eastern |
| Mwai Kibaki |
41.5 |
14.6 |
30.0 |
28.7 |
97.4 |
54.7 |
34.4 |
47.9 |
| Raila Odinga |
53.3 |
85.0 |
69.2 |
70.3 |
1.9 |
6.4 |
58.9 |
49.6 |
| Kalonzo Musyoka |
5.1 |
0.3 |
0.3 |
1.0 |
0.7 |
38.8 |
6.7 |
2.4 |
En 2002, Kibaki, después de
haber roto los casi 25 años de dictadura monopartidista de
Daniel Arap Moi, venció las primeras elecciones
pluripartidistas del país prometiendo un crecimiento económico
sostenido, una ecuánime redistribución de la riqueza (la mitad
de la población vive bajo el umbral de la pobreza con menos de
un dólar la día) y sobre todo una lucha sin concesiones contra
la corrupción.
La corrupción ha continuado dominando los asuntos del país,
hasta el punto de que dos Ministros clave del ejecutivo
precedente, David Mwiraria (Finanzas) y Kiraitu Murungi
(Justicia), han sido obligados a dimitir por estar implicados
en graves escándalos financieros y, sucesivamente,
reintegrados en el gabinete de Kibaki cuando todavía las
investigaciones sobre ellos no se habían concluido, dando una
imagen negativa de la transparencia de la clase dirigente
keniana. La economía del país esta casi exclusivamente en
manos de un estrecho cerco de personas estrechamente
vinculados al aparato ejecutivo, como demuestra claramente el
caso del ex-presidente-patrón Moi que, todavía hoy, posee
actividades productivas en todos los sectores clave, en
particular en la construcción, en el sector manufacturero y en
el turismo, manteniendo una fuerte intromisión en los asuntos
públicos. No es causalidad, al respecto, que el propio Moi,
adversario precedente a Kibaki, ahora lo apoye con el objetivo
de mantener el statu quo, intentando contener las posibles
iniciativas de reforma provenientes de la oposición. Además,
la corrupción y los escándalos de los años anteriores han
bloqueado por mucho tiempo las ayudas provenientes del
extranjero, del Banco Mundial y del Fondo Monetario
Internacional, llevando a Kenia a una situación crítica. La
burocracia es lenta y además infiltrada por el poder ejecutivo
que, manifiesta una amplia supremacía con respecto al poder
legislativo y judicial. Basta pensar que los jueces de la
Corte Suprema, que debería resolver las cuestiones electorales
en caso de recurso, han sido nombrados por el propio Kibaki
dos semanas antes del desarrollo de las recientes elecciones.
Durante el anterior mandato de Kibaki, la economía, gracias
a las exportaciones y al turismo, manifestó una clara
reactivación, con crecimientos del PIB del 6% anual, pero la
tan esperada redistribución no llegó. Permanecen áreas urbanas
bastante dinámicas (en primer lugar Nairobi, la capital; la
ciudad portuaria y corazón de la vida económica, Mombasa; y
Eldoret, con sus refinerías), pero el resto del país revela
unas condiciones criticas, así como las chabolas en las
afueras de Nairobi, con una alta tasa de criminalidad
callejera, condiciones higiénicas pésimas y falta de corriente
eléctrica. La clase política es vieja, el propio Kibaki tiene
75 años y no hay intercambio generacional, allí donde la
mayoría de la población tiene menos de 20 años y se registra
un boom demográfico entre los más altos del mundo (sólo desde
2000 hasta hoy, la población ha pasado de 30 a 35 millones de
habitantes), trayendo consigo otros problemas como la
enseñanza, la sanidad y la alta tasa de desocupación.
Por lo tanto, estas parecen ser las autenticas causas de la
protesta que se desata en Kenia, a las que se añaden motivos
vinculados a conflictos étnico-tribales. Además de la
necesidad de un sistema más abierto hacia la democracia y una
renovación de toda la clase política, son las inversiones
extranjeras las que representarían (y en parte lo están
haciendo) un factor decisivo para el desarrollo del país. La
actual crisis no juega a favor del flujo de capitales
extranjeros, y existe el riesgo de que las inversiones sean
transferidas a otro lugar. Para la economía del país es
fundamental retomar plenamente el comercio y los transportes,
paralizados por puestos de bloqueo improvisados por ciudadanos
armados con machetes, además de por los enfrentamientos en
Mombasa, puerto principal y arteria del comercio keniano.
Conclusiones:
como huir del estancamiento actual
Después del juramento oficial
como “nuevo” Presidente de la República de Kenia, parece
inverosímil que Kibaki dé su autorización para las nuevas
elecciones, lo que equivaldría admitir los fraudes por los que
ha sido acusado. Por otra parte un recuento de los votos o un
recurso tomado por las Cortes antepuestas, daría el mismo
resultado, si puestos en marcha con la misma estructura
administrativa de ahora, avivando todavía mas las tensiones.
Kibaki ha ofrecido a Odinga la posibilidad de formar un
Gobierno de coalición, pero este ultimo y sus partidarios
rechazan categóricamente la opción que, a su vez, reconocería
implícitamente la victoria de Kibaki. Para el ODM el requisito
previo fundamental para dar cualquier paso y huir de la crisis
institucional, es la dimisión de Kibaki, que a los ojos de la
oposición no tiene el derecho de presentarse a cualquier mesa
de negociaciones en calidad de Presidente al cargo.La
Comunidad Internacional, en particular la Unión Europea y la
ONU, pueden actuar como supervisores de un transición
pacífica, en espera de nuevas consultas electorales; Estados
Unidos está ligeramente menos implicado en la cuestión,
probablemente porque el Gobierno de Kibaki siempre ha sido su
aliado en la lucha contra el terrorismo islámico, en
particular en referencia a Somalia y a las Cortes Islámicas
somalíes. Se reabre en este momento también el tema de la
reforma constitucional, con Odinga que presiona por la
institución de la figura del Primer Ministro, actualmente
ausente en el sistema keniano, con la finalidad de restar
poder e influencia al Presidente. Esta podría ser una solución
aceptable, pero no esta claro si la posición de Kibaki
permanecería invariable (iniciando una cohabitación entre los
dos adversarios) o menos.
Actualmente, a pesar de que el ODM ostenta la mayoría en el
Parlamento, no le es posible ni siquiera desconfiar de Kibaki,
acciones por las que es necesaria un mayoría de los 2/3 de los
que el movimiento de Odinga no dispone. En el escenario más
extremo, la crisis podría desembocar en una auténtica guerra
civil que podría degenerar en una persecución de los Kikuyu,
actualmente privilegiados por el hecho de estar directamente
representados por el Presidente (constituyéndose, al mismo
tiempo, la esencial base política). En espera de un decisión
por parte de los dos principales protagonistas y como medida
de urgencia, se ha previsto el envío de un contingente de la
Unión Africana para garantizar la seguridad. De todas maneras,
no sorprendería la decisión de un compromiso entre Odinga y
Kibaki que dé poder a ambos pero que dejaría al país en una
condición de estancamiento. Sin embargo, un periodo de
incertidumbre político-institucional prolongado no podría
resistir sin cambios sustanciales, realmente perceptibles por
la mayoría de la población".
Traducción de Carolina Sabater
Manifestación monstruo en Dakar
contra los acuerdos de libre cambio con la UE
“¡No al chantaje económico!”,
“¡Si al desarrollo y el crecimiento!” Con estos slogans muchos
miles de senegaleses se han manifestado el 7 de enero contra
los acuerdos de asociación económica (APE, acuerdos de libre
cambio) que la Unión Europea quiere implantar en África. El
presidente de Senegal no quiere firmarlos. Todas las capas de
la población estaban representadas, relata el diario Le
Soleil de Dakar: sindicatos, miembros de la sociedad civil
y de la patronal así como muchos jóvenes.
Editado
y distribuido por ASODEGUE
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