HOJAS INFORMATIVAS
8
de enero de 2007
2007: Un año
cargado de tareas
Algunas de las
secuelas del desafortunado viaje a Madrid del dictador
ecuatoguineano llegaban hasta este mes de enero. Teodoro Obiang
Nguema se comprometió ante la opinión pública española a poner
en libertad a todos los presos políticos y habló también de
favorecer el regreso de los exilados. A día de hoy, pasadas las
fechas que los regímenes dictatoriales suelen utilizar para sus
medidas de gracia, está claro que Obiang ha incumplido sus
compromisos.
La visita del
dictador demostró con mucha claridad que las relaciones entre
los dos países (Guinea Ecuatorial y España) van más allá (tienen
una realidad más compleja) que las declaraciones de sus
gobiernos, cualesquiera que estas sean. No debería haber
normalización de relaciones entre los dos países mientras el
dictador guineano no cumpla los compromisos que públicamente
asumió en su visita a Madrid. La puesta en libertad de los
presos políticos y la puesta en práctica de medidas que
faciliten el regreso de los exilados debería ir por delante de
cualquier otra medida de "normalización" por parte del gobierno
español. La administración española no debería mirar para otro
lado y aceptar las mentiras de Obiang como moneda de cambio en
esta normalización.
Nuestra organización
utilizará como baremo de este proceso, entre otros, la presencia
del dictador ecuatoguineano, o representantes suyos, en las
Cumbres Iberoamericanas. El régimen de Obiang sólo debería estar
presente en estas Cumbres si existe un compromiso democratizador
por su parte y si se demuestra que sirve para algo lo que dice
en público su máximo dirigente.
En público dijo
Obiang, hace unas semanas, que 2007 sería "una año electoral" y
en público ha dicho también, a finales de diciembre, que debería
ser un año de "reflexión democrática", (previo a las elecciones,
se entiende...). Una vez más Obiang dice, sin el menor pudor,
una cosa y su contraria.
2007 debería
ser el año previo a las elecciones legislativas y municipales y
debería ser un año de libertades. En Guinea Ecuatorial no existe
libertad de organización: no hay libertad de legalización de
partidos políticos, ni de organizaciones sindicales, ni de
asociaciones que no estén destinadas a echar incienso sobre el
dictador y los suyos. No existe libertad de expresión: no hay
libertad de expresión en los medios de comunicación de propiedad
estatal (monopolizados por el antiguo "partido único") y no hay
libertad para crear otros medios de comunicación. No existe
libertad de movimientos por el país: las autoridades distritales
controlan e impiden los desplazamientos de militantes y
dirigentes políticos y de cualquier promotor de asociaciones
cualquiera que sea el sentido de estas. No existe libertad de
reunión, no ya de manifestaciones o de reuniones en espacios
abiertos, sino de aquellas que deben utilizar los locales de las
propias organizaciones legalizadas... En Guinea Ecuatorial se
impide el ejercicio de las libertades básicas y se hostiga y se
detiene a quienes quieren favorecer su ejercicio.
No hace falta, sin
embargo, que el gobierno ecuatoguineano haga grandes
declaraciones y promulgue leyes nuevas, basta que cumpla las que
ya existen. En este momento la dictadura de Teodoro Obiang
Nguema incumple las leyes del país en lo que hace a los derechos
de organización, expresión, reunión y desplazamiento e incumple
también el Pacto Nacional sobre todos estos temas firmado con
todos los partidos legalizados a finales de los años noventa y
principios de esta década.
No un año de
"reflexión democrática", 2007 debe ser un año de ejercicio de la
democracia. No podrá haber unas elecciones libres en el país sin
un periodo previo de ejercicio de las libertades y de la
reconciliación nacional y si no se liquidan los mecanismos
creados por el régimen para impedir la libre expresión de los
ciudadanos. Junto con las medidas anteriores, es imprescindible
que el censo electoral sea reelaborado (no se olvide que Obiang
y los suyos, al servicio de sus corruptelas, han multiplicado
por dos la población del país y habrá que comprobar que este
hecho tiene consecuencias en el censo) con las necesarias
garantías. Es imprescindible también que se controlen las
"estructuras gestoras del fraude electoral" y entre ellas juegan
un papel básico los actuales jefes de poblado. Las jefaturas de
poblado fueron en su día unas representaciones relativamente
democráticas pero no se renuevan hace más de una década y en
este momento son simples representantes de la dictadura en los
poblados y principales gestores del control político que
facilita el fraude electoral a través del "voto público", del
voto itinerante, de los "errores en el censo" y de distintos
métodos de intimidación política.
Hemos hablado muchas
veces del pacto imprescindible para la democratización del país:
el que aúne los esfuerzos de los partidos democráticos y de la
comunidad internacional. El año 2007 debería ser un año
importante para todos los actores políticos ecuatoguineanos y
para los países con intereses en Guinea Ecuatorial (Estados
Unidos y España sobre todos). Los partidos democráticos deberían
asumir el papel dirigente que sin duda tienen en este proceso y
encabezar las exigencias democráticas de los ciudadanos,
favoreciendo su organización tanto en asociaciones ciudadanas
como en su propias filas (en los propios partidos políticos) y
los representantes de la comunidad internacional deberán hacer
realidad sus promesas y sus compromisos para unas elecciones
libres. Las exigencias democratizadoras, dentro y fuera del
país, deberían consolidar el bloque democrático ecuatoguineano y
hacer de este periodo un hito importante en el proceso de
constitución de una Guinea moderna y democrática. Sin democracia
no habrá bienestar en Guinea, la democracia es el fin, y también
el camino, para esa nueva Guinea Ecuatorial. Renovamos muestro
compromiso con ella y llamamos a todos y todas a trabajar en la
perspectiva que ofrece este nuevo periodo de la historia del
país.
Editado
y distribuido por ASODEGUE
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