"El mercenario británico Simon Mann podría ser uno de los conspiradores fallidos más afortunados de la historia.
Mann esperaba pasar el resto de sus días en una prisión tropical por su participación en un intento de golpe de Estado en el 2004 que salió terriblemente mal.
Dos años después de conseguir un inverosímil perdón del presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, por su intento de derrocarlo, Mann regresó a la nación africana en tres ocasiones como un hombre libre.
En vez de los petro-dólares que esperaba, Mann terminó pasando cinco años de su vida en inhóspitas prisiones en Zimbabue y Guinea Ecuatorial, convirtiéndose en objeto tanto de fascinación como de burla en el proceso.
Pero ahora ha convertido el fiasco en algo rentable con un libro sobre el tema, "Cry Havoc", en el que describe su parte de una sórdida historia que involucró a Mark Thatcher, el hijo de la ex primera ministra, 69 forajidos y un audaz complot.
"No me creo un combatiente por la libertad en absoluto. Pero sentí en ese momento que el Gobierno era muy represivo y que por lo tanto era legítimo intentar hacer algo", dijo Mann a Reuters en una entrevista telefónica.
"El principal factor por querer hacer este trabajo era una simple dualidad. Había un terrible tirano como parecía en ese momento y la posibilidad de hacer un montón de dinero. Y por eso quería hacerlo", añadió.
Mann afirma haber gozado de éxito militar como mercenario en los golpeados estados africanos de Angola y Sierra Leona, ayudando a los gobiernos a aplastar movimientos rebeldes.
Pero Obiang, el presidente africano con más tiempo en el cargo, era una presa mayor y alguien que sabía sobre golpes de Estado, pues llegó al poder de la ex colonia española a través de uno en 1979.
El complot para reemplazar a Obiang por un exiliado político falló cuando Mann y sus compañeros fueron arrestados en una pista de aterrizaje en la capital de Zimbabue, Harare, en una escala hacia su objetivo.
El presidente zimbabuano Robert Mugabe estaba emocionadísimo con la captura: un ex soldado de la odiada potencia colonial británica intentando derrocar a un líder africano.
Mann cree que los servicios de inteligencia estadounidenses filtraron la información sobre el plan para que Washington pudiera quedar bien con el tercer mayor productor de crudo de África, una acusación para la que no tiene evidencia.
Mann pasó un tiempo en prisiones de Mugabe y en el 2008 fue extraditado a Guinea Ecuatorial, donde, dice en su libro, esperaba ser ejecutado.
En cambio, consiguió un perdón.
"Sinceramente no se por qué fui perdonado (...) pero trabajé mucho en prisión para ayudar a las autoridades de Guinea Ecuatorial", dijo Mann.
Entregó información en su juicio y en las intensivas interrogaciones sobre sus compañeros en el complot incluyendo a Thatcher, sobre quien dice lo dejó solo para enfrentar las consecuencias.
Mann afirma que intentó ser útil de otras maneras.
"Lo que sucedió cuando estaba en prisión fue que tuvimos muchas conversaciones sobre su seguridad y me pidieron que escribiera sobre ello, algo que hice", comentó.
Desde entonces ha vuelto a Guinea Ecuatorial en tres oportunidades y la primera vez se reunió con Obiang para agradecerle su perdón y la liberación a fines del 2009.
Mann niega informaciones de prensa indicando que ahora trabaja para Obiang, cuyo Gobierno todavía recibe críticas por su actuación en temas relacionados con la transparencia y la democracia.
"Tuve una muy buena reunión con él, fue muy agradable, pero fue muy rara con todos los antecedentes como se podrá imaginar", dijo Mann riéndose.
Mann no siente más que desprecio por sus socios en la conspiración que evadieron un castigo serio. Thatcher apenas pagó una multa en Suráfrica, donde residía en ese momento, por violar una ley del país anti mercenarios.
"Esos tipos no hicieron nada para ayudarme. Ni siquiera me enviaron una postal. Y para mi eso fue un acto de traición", afirmó.
Y tiene un sabio consejo para Thatcher, por experiencia personal.
"Lo que se hace se paga, si uno se comporta como un verdadero idiota en algún momento acaba por pagarlo", comentó!.
Fuente: Agencia Reuters, 1 de enero de 2012