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31
de Marzo de 2004
Guinea
Ecuatorial
Informes
sobre derechos humanos – 2002
Publicado
por la Oficina de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo
31
de marzo, 2002
Guinea
Ecuatorial es nominalmente una república constitucional
multipartidista; sin embargo, en la práctica, controlan el gobierno
el Presidente Teodoro Obiang Nguema y el pequeño subclan de Mongomo,
de la mayoría fang, que han gobernado el país desde la
independencia, en 1968. El Presidente Obiang, al frente del país
desde que tomó el poder en un golpe de Estado militar en 1979, fue
reelegido con el 97,1 por ciento de los votos en unas elecciones
celebradas en diciembre en las que participó el 98 por ciento de
los votantes censados y que se vieron menoscabadas por el fraude y
la intimidación. El Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE),
el partido del Presidente, ha controlado el poder judicial y la
asamblea legislativa; ésta última fue elegida en unas elecciones
celebradas en 1999, ampliamente criticadas a causa de sus
irregularidades por la comunidad internacional. El poder judicial no
ha sido independiente.
El
Presidente Obiang ha ejercido el control sobre la policía y los
cuerpos de seguridad a través del Ministro del Interior, que
también actuó como Presidente del Consejo Nacional Electoral. El
puesto de Director General de Seguridad Nacional ha estado ocupado
por el hermano del presidente, Armengol Ondó Nguema. Las
autoridades civiles han mantenido en general el control efectivo de
las fuerzas de seguridad; sin embargo, en algunos casos han actuado
de manera independiente con respecto a la autoridad gubernamental.
Las fuerzas de seguridad han cometido numerosos abusos graves contra
los derechos humanos.
A
pesar de que el censo de 2002 afirmaba que la población era de
1.015.000 habitantes, estimaciones fiables sitúan la cifra real en
unos 500.000. La oposición ha manifestado que el Gobierno infló el
censo con vistas a las elecciones presidenciales de diciembre. La
mayoría de la población vive de la agricultura de subsistencia,
complementada con la caza y la pesca. El desempleo y el subempleo
han sido muy altos. El trueque ha sido un aspecto fundamental de la
economía. El producto interior bruto (PIB) creció en un 23,8 por
ciento a lo largo del año. La renta per cápita en 2001 alcanzó
los 3.852 dólares. Gran parte del crecimiento de la renta se debió
al petróleo, que durante el año ha alcanzado una media de
producción de 280.000 barriles al día. La inversión y otras
aplicaciones de los ingresos provenientes del petróleo se han hecho
sin la debida transparencia, a pesar de los repetidos llamamientos
en ese sentido de las instituciones financieras internacionales y de
los ciudadanos. La mala gestión de los presupuestos y la falta de
transparencia en la contabilidad pública de las finanzas nacionales
han menoscabado el potencial económico del país. No hay muchos
indicios de que la riqueza del país proveniente del petróleo se
esté dedicando al bienestar público. La mayor parte de la ayuda
económica extranjera se ha suspendido por la ausencia de reformas
económicas y por la mediocre trayectoria del Gobierno en materia de
derechos humanos; sin embargo, algunos países han reanudado la
ayuda durante el año.
Los
progresos del Gobierno en materia de derechos humanos siguieron
siendo escasos; a pesar de que se observaron algunas mejoras en
algunas áreas, han persistido numerosos problemas graves. Siguieron
siendo limitadas las posibilidades de que los ciudadanos puedan
cambiar el gobierno de manera pacífica. Las fuerzas de seguridad
cometieron numerosos abusos, incluida la tortura, las palizas, y
otros abusos físicos a reclusos o a sospechosos, que en ocasiones
dieron lugar a muertes. En general, estos abusos los han cometido
los miembros de las fuerzas de seguridad con plena impunidad. Las
condiciones de las prisiones han sido duras y han supuesto un
peligro para la vida. Se produjeron muertes de detenidos por
torturas y por abusos a los que hay que añadir la falta permanente
de asistencia médica. A menudo se torturó a los detenidos para
obligarles a confesar. Las fuerzas de seguridad han practicado
detenciones arbitrarias, retenciones, y detenciones con
incomunicación. En repetidas ocasiones, el sistema judicial no ha
sido capaz de garantizar un procedimiento conforme a derecho y ha
seguido sujeto a presiones por parte del ejecutivo. El Gobierno ha
limitado el derecho a la intimidad. El Gobierno ha restringido
severamente la libertad de expresión y la libertad de prensa; sin
embargo, la libertad de expresión aumentó marginalmente durante el
año. El Gobierno ha continuado limitando la libertad de reunión y
de asociación, así como la de circulación y culto. No hay de
hecho ninguna organización no gubernamental de defensa de los
derechos humanos (ONG) en el país. La violencia y la
discriminación hacia las mujeres siguieron siendo problemas serios.
Continuó la discriminación hacia las minorías étnicas,
particularmente hacia grupo étnico bubi, y hacia los extranjeros.
El Gobierno ha restringido los derechos laborales. Ha seguido
habiendo trabajo infantil y trabajos forzados. Existen informes de
que se ha traficado con personas.
RESPETO A LOS
DERECHOS HUMANOS
Sección 1 Respeto
a la integridad de las personas.
- Privación arbitraria o ilícita
de la vida.
Existen
informes relativos a muertes ilícitas ocurridas durante el año.
Los partidos de la oposición y la prensa internacional han
informado de entre tres y cinco muertes debidas a torturas,
relacionadas con el juicio por intento de golpe de estado de
junio, practicadas por las autoridades carcelarias (consúltense
las Secciones 1.c. y 1.e.). Por ejemplo, el 3 de julio, el agente
de policía Juan Odo Nguema murió en la cárcel de Black Beach de
Malabo, según se informó a causa de las torturas que había
padecido. Nguema había sido condenado a 6 años de cárcel por
participar en intento de golpe de estado destinado a derrocar al
Presidente Obiang (consúltese la Sección 1.e.). Las autoridades
gubernamentales atribuyeron la muerte de Nguema a una neumonía
bronquial, a un absceso de hígado y a una anemia.
Se
informó también de que durante el año las autoridades
carcelarias torturaron, apalearon y abusaron de los reclusos de
distintas maneras; dichos abusos, combinados con la falta de
asistencia médica, han producido algunas muertes en prisión.
El
15 de febrero, el jefe de una unidad militar mató a Dimas
Bueriberi de 35 años de edad a las afueras de Malabo durante un
apagón de luz. El hombre que disparó declaró que había
confundido a Bueriberi, un electricista, con un bandido.
El
7 de octubre, el comandante de la guardia presidencial Narciso Edu
Nsue mató a Luis Obiang, un sargento a sus órdenes, después de
que ambos hubieran estado bebiendo en un bar de Malabo. Edu Nsue
fue detenido, acusado de homicidio y está a la espera de ser
juzgado por un tribunal militar.
El
Gobierno no ha encausado, en años anteriores, a ninguno de los
miembros de las fuerzas de seguridad considerados responsables de
asesinatos extrajudiciales, ni es probable que lo vaya a hacer.
-
Desapariciones
No
se informó de ninguna desaparición durante el año.
-
Tortura
y otros tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes
La
ley exige respeto a la libertad y dignidad de las personas, pero
no prohibe específicamente la tortura o las penas crueles o
inhumanas. Miembros de las fuerzas de seguridad torturaron,
apalearon y abusaron de otras maneras de sospechosos, reclusos y
de políticos de la oposición. Después de visitar las prisiones
en 2001, el Representante Especial de la Comisión de Derechos
Humanos de Naciones Unidas (UNHCR), Gustavo Gallón describió la
tortura como "un método normal de investigación". El
Gobierno no ha proporcionado asistencia médica a los reclusos o
detenidos.
Se
ha informado de que las autoridades carcelarias han torturado,
apaleado y abusado de los reclusos de maneras distintas, y de que
estos abusos, combinados con una falta de asistencia médica, han
provocado la muerte de algunos reclusos (consúltese la Sección
1.a.). Ha habido informes fiables que indican que durante el año
se produjeron, en la cárcel de Black Beach, tres muertes en estas
condiciones.
Se
ha informado de que algunos agentes torturaron a activistas
políticos de la oposición tras el juicio por el intento de golpe
(consúltese la Sección 1.e.).Hay numerosos informes que indican
que las autoridades policiales ataron los pies y las manos de los
reclusos detrás de la espalda y los colgaron de una barra.
Durante el juicio, hubo indicios de que algunos reclusos tenían
las muñecas y los codos dislocados, y muchos cojeaban.
La
tortura se ha utilizado habitualmente para extraer confesiones
forzadas, especialmente entre el grupo de 144 supuestos
conspiradores, detenidos en marzo, en el intento de golpe de
estado. Es el caso, según los informes, de Felipe Ondó Obiang,
líder del partido prohibido Fuerza Demócrata Republicana (FDR),
que fue torturado en la cárcel de Black Beach de Malabo. Le
golpearon tan fuerte en las manos que según el informe perdió el
uso de los dedos. No se le permitía recibir visitas, y los
guardias de la prisión tampoco aceptaban la comida que le traían
sus familiares y amigos. El 9 de junio, se condenó a Obiang a 20
años de prisión tras de un largo juicio marcado por numerosos
abusos procedimentales.
El
14 de julio, soldados de la Guardia Presidencial apalearon en la
cárcel de Black Beach a Bibiana, la esposa del recluso Plácido
Micó, Secretario General de Convergencia para la Democracia
Social (CPDS), cuando fue a llevar comida y ropa para su esposo (Se
trata de un error. Bibiana es la esposa de Emilio Ndong, militante
de UP, también juzgado y condenado en el proceso de mayo-junio de
2002. Nota de los Traductores).
A
lo largo del año, las fuerzas de seguridad han acosado a
empleados de una empresa petrolera. Ha sido el caso de unos
gendarmes que sacaron a un empleado de una empresa petrolera de su
vehículo y lo golpearon hasta dejarlo inconsciente porque se
negaba a pagarles una cantidad sin justificación legal alguna. Un
barco policial prendió fuego también a un barco de una empresa
petrolera sin que se produjeran heridos.
Las
autoridades locales han elegido a ciudadanos de los países
vecinos como su objeto de acoso por medio de la intimidación
verbal y la detención arbitraria. La policía ha extorsionado de
forma habitual a ciudadanos de Camerún, Nigeria, Ghana, Togo y
Benin.
Las
condiciones de las celdas y las prisiones han seguido siendo duras
y constituyendo un peligro para la vida; a los presos no se les ha
proporcionado comida, asistencia médica, sanitarios con
funcionamiento correcto, agua potable, espacio habitable limpio y
salubre, ni elementos de mobiliario mínimo, como pueden ser
camas. Hay informes fiables según los cuales las condiciones de
la cárcel de Black Beach habrían mejorado durante este año, y
se habría comenzado la renovación del centro. En noviembre de
2001, el Representante Especial, Gustavo Gallón, realizó una
visita no autorizada a un centro de detención de Bata. Gallón
informó de que 17 personas, incluidos 4 niños, estaban retenidos
en una celda que medía 4 metros por 1,5 y no disponía de
sanitarios. Dos de los reclusos mostraban claros signos de
tortura. Cuando se les preguntó, las autoridades carcelarias no
negaron la acusación de tortura y no pudieron ofrecer ninguna
explicación para la retención de los presos.
Las
autoridades carcelarias y los presos acosaban sexualmente a las
presas. Se utilizaba habitualmente a los presos como mano de obra
en trabajos de construcción de algunos agentes de la autoridad,
sin recibir por ello pago alguno, ni ninguna otra compensación.
Hay informes no confirmados de que algunos jueces han utilizado a
presos como asistentes domésticos.
El
29 de julio, diversas fuentes informaron de que el suministro de
comida para los presos de la cárcel de Black Beach se había
agotado, y de que las autoridades carcelarias habían dejado de
distribuir arroz y guisantes a los presos; sin embargo, algunos
observadores indicaron que los presos estaban siendo alimentados a
finales de año. También en julio, las autoridades de Black Beach
hospitalizaron al preso Cándido Obiang Abia con retortijones en
el estómago y fiebre alta. Según los testimonios de otros
presos, los funcionarios de la prisión no habían alimentado a
Obiang Abia durante 4 días.
No
se ha mantenido a los presos de sexo masculino y femenino en
sectores separados, ni tampoco a los presos adultos y los menores.
Los detenidos a la espera de juicio y los presos políticos no
estaban separados de los presos ya condenados.
No
hay ninguna ONG local aparte de la Comisión Nacional de Derechos
Humanos de Guinea Ecuatorial (CNDH) que está controlada por el
Gobierno. En el pasado, la CNDH, aun con esa dependencia, informó
de que las condiciones de las cárceles y las celdas eran duras.
Aunque la CNDH indicaba que los presos no recibían malos tratos,
sus informes señalaban que había escasez de alimentos y no
había asistencia médica. La CNDH ha sido en parte responsable de
la renovación que se han llevado a cabo durante el año en la
cárcel de Black Beach. No hay ninguna ONG internacional de
defensa de los derechos humanos con sede en el país. El Comité
Internacional de la Cruz Roja (CICR), que históricamente ha hecho
recomendaciones al Gobierno, ha supervisado las condiciones de
encarcelamiento. El 8 de octubre, el CICR firmó un acuerdo con el
Gobierno para institucionalizar la posibilidad de hacer visitas
regulares a los detenidos y a los presos. El acuerdo dispone que
el CICR tendría acceso a todos los detenidos, podría hablar
libremente con todos los detenidos y presos, repetir sus visitas,
y recibir del Gobierno una lista de los detenidos y presos.
Durante la primera visita, realizada en noviembre en virtud del
acuerdo, los representantes del CICR pudieron visitar a todos los
presos y las instalaciones carcelarias.
-
Detención,
retención o exilio arbitrarios
En
teoría existían garantías jurídicas procedimentales con
respecto a la detención, la orden de registro, y otras
protecciones de los derechos de los ciudadanos; sin embargo, las
fuerzas de seguridad han hecho caso omiso, de forma sistemática,
de estas garantías y han continuado deteniendo y reteniendo a
personas con arbitrariedad e impunidad. Las fuerzas de seguridad
han realizado a menudo detenciones "por orden de la
superioridad", sin ningún otro requisito.
La
policía ha mantenido a menudo incomunicados a los presos. En
ocasiones, ciudadanos de países vecinos han sido objeto de malos
tratos y detenciones arbitrarias (consúltese la Sección 1.c.).
Durante
el año, las autoridades han detenido a miembros de partidos
políticos de la oposición durante periodos cortos. Algunas
detenciones políticas han durado varios meses. Es difícil
cuantificar el número de detenidos políticos, aunque se cree que
ha sido menor de 100. El Gobierno ha utilizado los efectos
psicológicos de la detención, junto con el miedo a las palizas y
al acoso, para intimidar a los dirigentes y miembros de los
partidos de la oposición.
En
marzo y abril, el Gobierno detuvo a 144 personas en conexión con
un supuesto intento de golpe que habría tenido lugar en octubre
de 2001, entre ellos los líderes de la FDR Felipe Ondó Obiang y
Guillermo Nguema Elá. Los detenidos estuvieron incomunicados en
la cárcel de Bata y fueron torturados hasta que confesaron
(consúltese la Sección 1.e.).
El
18 de abril, las autoridades pusieron bajo arresto domiciliario al
Secretario General de CPDS Plácido Micó por su participación en
la supuesta conspiración para un golpe de estado en 2001. En mayo
Micó fue detenido, acusado de intento de golpe de estado, juzgado
y condenado a 8 años de cárcel.
El
17 de mayo, las fuerzas de la seguridad nacional, dirigidas por el
hermano del presidente Obiang, Antonio Mba Nguema, detuvieron y
encarcelaron a 17 miembros de la etnia bubi acusados de
conspiración para un golpe de estado. Mba Nguema dijo que
miembros de la seguridad habrían encontrado planos de campos
militares en manos de los detenidos. Los 17 detenidos fueron
encarcelados en Black Beach. Los bubis afirmaron que no estaban
involucrados en actividades políticas sino que celebraban el
aniversario de su fundador y ceremonias tradicionales del pueblo
bubi. El 31 de mayo, el grupo de Resistencia Nacional de Guinea
Ecuatorial (RENAGE) publicó un comunicado en el que afirmaba que
durante la redada, las fuerzas de seguridad cortaron las orejas a
2 de los 17 detenidos, Venancio Epara y Gustavo Epeso. A finales
de año no había más información disponible sobre ese tema.
En
julio, todos los agentes de seguridad del aeropuerto de Bata
(entre 15 y 20) fueron detenidos después de que se permitiera al
líder del partido opositor Unión Popular (UP) embarcar en un
vuelo con destino a Gabón.
Las
fuerzas de seguridad detuvieron a familiares de los presos y de
los sospechosos en un esfuerzo por obligarles confesar
(consúltese la Sección 1.f.).
Al
contrario que en el año anterior, no ha habido informes de que
las fuerzas de seguridad del gobierno hayan detenido a
trabajadores de empresas petroleras.
No
ha habido cambios en el caso de Nve Mañana, del año 2000, que ha
quedado definitivamente confinado en los alrededores de Mongomo (Ricardo
Nve Mañana fue procesado y absuelto en el juicio de mayo-junio de
2002. En la actualidad reside en Malabo. Nota de los Traductores),
ni en el de Macías Nguema y otros detenidos del año 2000 que
permanecían retenidos a la espera de juicio acusados de
conspiración.
Se
desconoce si Marcelo Seme Nzé, Rubén Sima y Romualdo Angüé
Nbons permanecían detenidos a finales de año (Al menos
Marcelo Seme y Rubén Sima fueron juzgados y condenados en el
juicio de mayo-junio de 2002. Nota de los Traductores).
A
las fuerzas de seguridad, responsables de detenciones y
retenciones arbitrarias y otros abusos no se les ha imputado la
responsabilidad de sus acciones. El Representante Especial de la
ONU observó que a algunos funcionarios estrechamente vinculados
con el aparato de seguridad del Gobierno se les trataba como si
estuvieran por encima de la ley.
En
abril, el Gobierno promulgó una ley para evitar que las mujeres
fueran encarceladas por no devolver la dote después del divorcio
(consúltese la Sección 5). Las mujeres que habían sido
detenidas por no devolver la dote fueron liberadas en una
amnistía promulgada el mes de octubre.
El
Gobierno ha utilizado el exilio interior forzado, como sucedió
con cinco hombres que según los informes fueron confinados en
Mongomo (consúltese la Sección 1.f.). No ha utilizado el exilio
exterior forzado; sin embargo, algunas personas han huido del
país por motivos políticos. Durante el año, el Presidente
Obiang instó a las figuras exiliadas de la oposición a volver al
país y a legalizar sus partidos. En 2001, Joaquín Elema, líder
del Foro para la Democracia en Guinea Ecuatorial (FODEGE) aliado
con la RENAGE y Coordinador General de la Coordinadora de la
Oposición Democrática (CODE) regresó al país; sin embargo, los
líderes del RENAGE han informado de que sus intentos por regresar
al país habían sido infructuosos.
-
Denegación
de un juicio justo y público
La
Constitución reconoce la independencia de la Justicia; sin
embargo, el poder judicial no ha sido independiente. Los jueces
han desempeñado su cargo a discreción del Presidente, y han sido
nombrados, trasladados y destituidos por motivos políticos. La
corrupción judicial ha sido generalizada.
El
sistema judicial está compuesto por tribunales inferiores de
ámbito provincial, dos tribunales de apelación, un tribunal
militar y un Tribunal Supremo. El presidente nombra a los miembros
del Tribunal Supremo, que en la práctica, le reportan y reciben
órdenes de él. El Presidente ha sido el miembro más poderoso
del sistema judicial. En las zonas rurales los ancianos de las
tribus han resuelto las reclamaciones civiles y las cuestiones
penales menores en tribunales tradicionales. No han existido
criterios objetivos para la selección de los jueces de tribunales
inferiores al Tribunal Supremo; la legislación permite al
Ministro de Justicia realizar inspecciones periódicas y nombrar
jueces. Algunos jueces se han ausentado de sus puestos, lo que ha
dado lugar a retrasos de los procedimientos judiciales. Como
resultado de estas ausencias, los presos han quedado a menudo
retenidos en comisarías a la espera de la vista durante más de
las 72 horas estipuladas por la ley; además, las celdas empezaron
a veerse más masificadas e insanas (consúltese la Sección
1.d.).
La
Constitución y las leyes reconocen la representación jurídica
en los juicios y el derecho de apelación; sin embargo, a menudo,
en la práctica, las autoridades no han respetado estas
disposiciones. Los asuntos civiles raras veces han llegado a un
juicio público. Los casos en los que estaba implicada la
seguridad nacional se han juzgado por el tribunal militar. Los
casos esencialmente políticos se han remitido con frecuencia a
tribunales militares, aunque los acusados fueran civiles y los
cargos no estuvieran relacionados con la jurisdicción militar. El
Código de Justicia Militar permite que se juzgue mediante esta
jurisdicción a quienes desobedezcan a una autoridad militar con
independencia de que los encausados lo sean o no. Los tribunales
militares no han asegurado un proceso con garantías y los
procedimientos no han sido públicos. La Comisión de Quejas y
Peticiones del Parlamento ha sido de facto la tercera rama de la
"autoridad judicial", a pesar de que no tenía
jurisdicción legal formal. Según los medios de comunicación
locales, el Presidente del Parlamento ha actuado como tribunal de
última instancia.
A
partir del 22 de mayo, un tribunal especial declaró culpables a
68 presos y a sus familiares y los condenó a entre 6 y 20 años
de cárcel por un presunto intento de golpe de Estado contra el
Presidente Obiang. Entre los condenados se encontraban los
líderes de los tres principales partidos de la oposición que se
mantenían independientes del partido en el poder del Presidente
Obiang, es el caso del Secretario General de CPDS Plácido Micó,
el Secretario General de UP Guillermo Nguema Elá (Se trata sin
duda de un error. El Secretario General de UP es Fabian Nsue que
estaba encarcelado por esas mismas fechas acusado de
"insultos al Jefe del Estado" por unas declaraciones
hechas por Internet. El señor Nsue fue torturado y condenado a
dos años de cárcel. Se le indultó el 12 de octubre. Guillermo
Nguema Elá es dirigente de la FDR y sí estaba acusado de intento
de golpe de estado. Fue también torturado y condenado en este
juicio Nota de los Traductores), y el líder del partido
prohibido FDR, Felipe Ondó Obiang (consúltese la Sección 1.d.).
El juicio se llevó a cabo entre numerosas irregularidades, entre
otras indicios de tortura y una ausencia de pruebas sustanciales
(consúltese la Sección 1.c.). Se celebró en un cine. El juez
denegó repetidamente los intentos de los abogados de la defensa
de interrogar a los presos acerca de las practicas de tortura. Los
presos que negaron sus declaraciones previas eran torturados, al
parecer, cuando regresaban a la prisión. El tribunal proporcionó
a la defensa los cargos y las declaraciones de los acusados el
día anterior a la celebración del juicio, y los abogados de la
defensa no tuvieron acceso a sus clientes durante gran parte del
procedimiento. La mayoría de los acusados afirmaron que sus
declaraciones no eran verídicas y que las hicieron únicamente
para que dejaran de torturarles. La acusación afirmó que Ondó
Obiang organizó una reunión en Bata en octubre de 2001 para
planear el asesinato del Presidente Obiang y el derrocamiento de
su administración. No aportó ninguna prueba aparte de las
declaraciones extraídas bajo tortura. Obiang y el resto de los
acusados declararon que "la reunión del golpe" fue en
realidad una reunión de simpatizantes de la FDR para explorar
cómo podían obtenerse nombres adicionales de co-fundadores en
cada región del país para solicitar la legalización del
partido. El tribunal basó la condena de Micó en el testimonio de
un sobrino (De un hijo. N de los T.) de Ondó Obiang,
extraído bajo tortura y posteriormente negado.
Después
del juicio, el juez presidente de la sala fue nombrado juez del
Tribunal Supremo. Seis de los 68 condenados, entre ellos el
Secretario General de UP Fabián Nsue Nguema, fueron liberados en
octubre a consecuencia de un indulto presidencial. El Presidente
Obiang ha indicado la posibilidad de que otros condenados en el
juicio por el intento de golpe reciban un indulto total o parcial,
o que se les reduzca la condena.
El
12 de octubre, el Presidente Obiang dictó una amnistía para 40
bubis condenados a raíz de una revuelta que tuvo lugar en Luba en
1998. Además, el Presidente indultó a todas las mujeres y a las
personas mayores de 70 años. Todas las personas incluidas en la
amnistía fueron liberadas a finales de año; sin embargo, la
amnistía se aplicó sólo a algunos de los 68 presos condenados
en junio por la supuesta conspiración para un golpe de estado en
octubre de 2001. El número exacto de personas liberadas no era
conocido a finales de año.
El
Gobierno mantiene retenidos a una serie de presos políticos; sin
embargo, hay informes de que las 20 personas encarceladas con
anterioridad en Evinayong fueron liberadas en la amnistía de
octubre.
-
Intromisión
arbitraria en la intimidad, la familia, el hogar o la
correspondencia
La
ley prohibe dichas acciones; sin embargo, el Gobierno no las ha
respetado en la práctica. Han seguido llegando informes según los
cuales las fuerzas de seguridad registraban habitualmente domicilios
y detenían a los ocupantes sin orden judicial previa, y en general
lo han hecho con impunidad.
Han
seguido llegando informes sobre vigilancia por parte del Gobierno a
miembros de partidos de la oposición y diplomáticos extranjeros.
Durante el año, Reporteros sin fronteras (RSF) han puesto de
manifiesto que varios periodistas y políticos se quejaron de que
tenían dificultades crecientes para acceder a Internet. Los
periodistas declararon que se había producido también un aumento
en las escuchas telefónicas ilegales y en la vigilancia del correo
electrónico, controlado por el único proveedor de acceso a
Internet (público) (consúltese la Sección 4).
Las
autoridades desplazaron a aproximadamente 500 cameruneses que
vivían en Malabo después de que se hiciera pública una nueva
política gubernamental destinada a evitar que los extranjeros se
beneficiaran de la creciente riqueza proveniente del petróleo
(consúltese la Sección 5). A finales de año, los evacuados no
habían podido regresar a sus residencias anteriores y su situación
exacta era desconocida.
El
11 de enero, el Secretario General de UP, Nguema, informó de que
las autoridades habían dado a siete oficiales de alto rango,
obligados a retirarse por su afiliación a UP, 4 días para
abandonar Malabo y dirigirse a sus poblaciones de origen. Nguema
dijo que el mandato se había hecho "sin motivo aparente"
y contravenía un acuerdo firmado por el Gobierno que prohibía los
confinamientos extrajudiciales.
La
pertenencia al PDGE ha sido en general un requisito previo para la
contratación y la promoción, tanto en el sector público como en
el privado. La pertenencia a una organización política rival se ha
considerado motivo para la destitución de cualquier puesto,
público o privado. Los políticos de la oposición que no
participan en el Gobierno afirman a menudo que fueron destituidos de
sus puestos tras unirse a grupos políticos distintos del PDGE.
Las
fuerzas de seguridad detuvieron a familiares de presos y de
sospechosos en un intento de obligar a los presos y sospechosos a
entregarse. Por ejemplo, durante las detenciones de marzo de 144
supuestos conspiradores para un golpe de estado, los familiares de
Felipe Ondó Obiang, incluida una sobrina embarazada, fueron
incomunicados y torturados.
Sección
2 Respeto a las libertades civiles, entre ellas:
-
Libertad
de expresión y de prensa
La
Constitución reconoce la libertad de expresión y de prensa; sin
embargo, en la práctica, el Gobierno restringió severamente
estos derechos. Los periodistas practicaban la autocensura. La
libertad de expresión ha aumentado marginalmente en los últimos
años, aunque muchos sienten que este aumento es superficial y
efímero. Se permitió a un pequeño número de enviados de la
prensa internacional que cubrieran las elecciones presidenciales
de diciembre.
El
Gobierno no ha tolerado críticas a las instituciones públicas ni
a la mala gestión del sector público y no ha permitido críticas
al Presidente ni a las fuerzas de seguridad. Los expatriados,
dependientes de la buena voluntad del Gobierno, no han hecho oír
queja alguna acerca de sus frecuentes abusos hacia ellos. Estas
prácticas han englobado desde las exigencias de pagos, por parte
de la policía, por infracciones imaginarias hasta la extorsión
por parte de funcionarios municipales, provinciales y federales
para obtener "permisos" que carecen de base legal
alguna. Las quejas referentes a la conducta de los funcionarios
siguieron estando acompañadas de peticiones de no ser
identificados para evitar represalias.
El
29 de abril, las autoridades encarcelaron a Fabián Nsue,
Presidente de UP (Es un error, Fabian Nsue es Secretario
General de UP. El Presidente es Andrés Moisés Mba Adá. Nota de
los Traductores), por insultar al jefe de Estado después de
que Nsue hiciera afirmaciones críticas acerca de un importante
aumento salarial que fue anunciado y después anulado por el
Presidente Obiang. En el momento de su detención, Nsue, abogado,
estaba preparando la defensa de varias personas acusadas de estar
implicadas en un supuesto golpe en octubre de 2001. Nsue fue
liberado en octubre tras una amnistía.
Cinco
periódicos de interés general se han publicado a intervalos
irregulares: La Gaceta, una publicación mensual con base en
Malabo y conexiones informales con el Gobierno; El Correo Guineo
Ecuatoriano, un periódico quincenal publicado por el grupo de La
Gaceta; La Opinión, un periódico de la oposición publicado cada
2 o 3 semanas; El Tiempo, un periódico de la oposición; y
Ébano, una publicación del Ministerio de Información, Turismo y
Cultura, que se publicaba aproximadamente dos veces al mes. Los
estudiantes de la Universidad Nacional han publicado una revista,
AYO, y el Centro Cultural Hispano-Guineano también ha publicado
una revista cultural mensual, El Patio. El PDGE ha publicado La
Voz del Pueblo, y el partido de la oposición CPDS ha publicado La
Verdad. Aunque no se publicaron leyes ni normativas durante el
año, La Gaceta tiene un contrato con el Gobierno para publicar
las leyes y normativas adoptadas regularmente por la
administración.
Todos
los periodistas deben estar registrados en el Ministerio de
Información. Según el Ministerio, en 2001 había 18 reporteros
independientes registrados, y entre 35 y 45 reporteros contratados
por el partido oficial o por el Gobierno. En años anteriores, un
guía del Ministerio tenía que acompañar a los reporteros
extranjeros de visita; sin embargo, en 2001 al menos cuatro
reporteros extranjeros de varias publicaciones viajaron por el
país e informaron independientemente. El Gobierno permitió a
aproximadamente 5 periodistas cubrir las elecciones presidenciales
de diciembre.
La
ley autoriza la censura gubernamental de todas las publicaciones.
En varias ocasiones a lo largo del año, el Ministerio ha
solicitado a los editores que le proporcionaran una copia para
aprobarla antes de su publicación. Además, todas las
publicaciones locales practicaban la autocensura y han estado
sujetas a restricciones. La disponibilidad de publicaciones
extranjeras ha sido muy limitada.
El
21 de mayo, el Viceministro de prensa, radio y televisión,
Alfonso Nsue Mokuy, convirtió en ley una resolución que exigía
a los medios de comunicación y corresponsales de prensa
extranjeros que obtuvieran una acreditación ministerial antes de
entrar en el país. Antes de esta decisión, el Ministerio sólo
exigía a los medios de comunicación y corresponsales que
estuvieran registrados en el Ministerio. La resolución coincidió
con el comienzo del juicio por el golpe de Estado en junio y fue
descrita como "temporal", y renovable en cada caso. A
finales de año la resolución permanecía vigente.
También
en mayo, las autoridades impidieron a la Asociación de Prensa de
Guinea Ecuatorial (ASOPGE) que organizara unas exposiciones y
conferencias programadas para el 3 de mayo, Día internacional de
la libertad de prensa. Mokuy afirmó que la ASOPGE había sido
previamente declarada ilegal y acusó a la asociación de trabajar
en un "gobierno paralelo" y no legalmente con el
Ministerio. A finales de año la situación de la ASOPGE era
desconocida.
El
1 de junio, las fuerzas de seguridad presidenciales interrogaron
al presidente de la ASOPGE, Pedro Nolasco Ndong, y amenazaron con
negarle la entrada al juicio por el golpe de Estado a no ser que
dejara de tener contacto con los acusados y con los observadores
internacionales (consúltese Sección 1.e.). El 9 de julio, un
miembro de la guardia presidencial le advirtió de que el
Presidente Obiang había ordenado su detención. Temiendo por su
vida, Ndong abandonó Malabo al día siguiente rumbo a España y
ha permanecido allí hasta finales de año. El periódico de
Nolasco Ndong, la Nación, había publicado una serie de
artículos que criticaban las condiciones de encarcelamiento en
Black Beach, donde, según se decía en ellos, estaban retenidos
muchos miembros de la oposición.
El
2 de junio, las autoridades policiales encargadas del control del
juicio por el intento de golpe de Estado prohibieron al
corresponsal independiente de la AFP y la BBC Rodrigo Angüé
Nguema que entrara en la sala, incluso después de que Nguema
mostrara su acreditación de prensa (consúltese la Sección
1.e.).
La
radio ha sido el medio de comunicación más importante e
influyente. Durante el año, el Gobierno ha seguido dominando de
manera efectiva la radiodifusión nacional. Ha controlado y
operado la emisora Radio Malabo. El hijo del Presidente, Teodorino
Obiang Nguema, que es también Ministro de Bosques, Medio Ambiente
y Pesca, es propietario de la única radio local privada, Radio
Asonga. El Gobierno no ha aprobado ninguna de las dos solicitudes
para emisoras de radio privadas que llevan pendientes hace años.
Al
contrario que en el año anterior, no se ha cerrado ninguna
emisora de radio.
El
único canal de televisión del país ha estado controlado por el
Gobierno, y sólo ha emitido unas cuantas horas. Televisión
Asonga, propiedad del Presidente Obiang y dirigido por su hijo en
coordinación con Radio Asonga, ha emitido por cable sólo en
Bata. Se ha podido acceder a la televisión extranjera por cable,
que ofrecía Cable News Network (CNN), noticias francesas,
películas, acontecimientos deportivos y dibujos animados; sin
embargo, son relativamente pocos los ciudadanos que han podido
acceder a este servicio. El acceso a la televisión vía satélite
iba en aumento.
En
general, el Gobierno ha negado el acceso a la televisión nacional
de los partidos de la oposición y rara vez se ha referido a ellos
en las noticias en términos que no fueran negativos.
Se
ha podido acceder a medios electrónicos internacionales, y entre
ellos a Radio France International, que emitía en Malabo, y Radio
Exterior, el servicio internacional de onda corta desde España. A
menudo Radio Exterior ha emitido noticias acerca del país y
entrevistas con políticos de la oposición. Ha sido virtualmente
el único medio por el cual la oposición podía difundir
ampliamente sus opiniones y posturas. Sus editoriales, como los de
la mayoría de los medios españoles, han sido con frecuencia muy
críticos con el Gobierno. El Gobierno acusaba regularmente a
Radio Exterior, a veces justificadamente, de tergiversar la
situación del país.
Se
ha podido acceder a Internet, a pesar de que era costoso y no
está generalizada la posesión de equipos informáticos. El
Secretario General de UP Fabián Nsue fue detenido y hallado
culpable de "calumniar" al Presidente en un artículo
aparecido en Internet.
El
Gobierno no ha restringido la libertad académica.
-
Libertad
de reunión y asociación pacíficas
La
Constitución reconoce el derecho de reunión; sin embargo, en la
práctica el Gobierno ha restringido este derecho. Había que
obtener autorización del Gobierno para celebrar reuniones de más
de 10 personas en domicilios particulares con vistas a hacer
debates que el Gobierno considere de naturaleza política. A pesar
de que el Gobierno ha abolido formalmente la obligación de pedir
permiso para celebrar reuniones de partido en las propias sedes,
en la práctica los partidos de la oposición deben informar a las
autoridades para poder organizar reuniones de cualquier tipo, con
independencia de dónde se celebren. Las fuerzas de seguridad han
supervisado habitualmente las reuniones en lugares públicos,
incluso las reuniones pequeñas. El Gobierno ha exigido
notificación de los eventos públicos, pero no ha denegado
sistemáticamente el permiso para celebrarlos.
El
Gobierno ha seguido exigiendo que la ONG católica Desarrollo
Autónomo Rural (DAR), en la diócesis de Ebebiyin, informara al
delegado público local de cada reunión de su junta. El DAR ha
acatado la exigencia y recibía permiso para reunirse, pero el
delegado local ha insistido en estar presente en las reuniones. A
lo largo del año, el DAR ha evitado la orden de Ebebiyin
reuniéndose en Bata.
La
Constitución reconoce el derecho de asociación; sin embargo, en
la práctica el Gobierno ha restringido este derecho. La
legislación prohibe la formación de partidos políticos
basándose en criterios étnicos. La legislación prohibe las
coaliciones entre partidos políticos; sin embargo, cinco grupos
opositores han formado una coalición (consúltese la Sección 3).
Los miembros del partido de la oposición se quejaron de que se
han perturbado el desarrollo de sus reuniones.
De
entre los 12 partidos políticos que el Gobierno ha denominado
"partidos de la oposición", once se han aliado con el
PDGE, el partido en el poder. El Gobierno ha mostrado a estos
partidos de la oposición como ejemplo de la democracia
multipartidista existente en el país.
El
Partido del Progreso (PP) ha seguido siendo ilegal a causa de
condenas impuestas en 1997, y también en este año, a su líder
Severo Moto por un intento de golpe en 1996. Hay informes que
indican que Moto ha huido a España. El Presidente invitó al PP a
organizar un nuevo partido político con un nuevo nombre; sin
embargo, a finales de año el PP no lo había hecho.
El
Partido Independiente Democrático y Social (PIDS) y la Fuerza
Demócrata Republicana (FDR) han seguido intentando su
legalización.
Hay
informes en el sentido de que el Gobierno ha presionado a los
miembros o dirigentes de la oposición para persuadirles de que se
unieran al partido PDGE; el hecho de que un número significativo
de miembros de la oposición lo haya hecho a lo largo del año
sugiere que dichas prácticas han persistido. Hay informes de que
el Gobierno sobornó a miembros de la oposición.
-
Libertad
de culto
La
legislación reconoce la libertad de culto; sin embargo, en la
práctica el Gobierno ha limitado este derecho en algunos
aspectos.
La
legislación incluye una afirmación de la preferencia oficial por
la Iglesia Católica y la Iglesia Reformada de Guinea Ecuatorial a
causa de sus raíces tradicionales y su influencia histórica en
la vida social y cultural de la población. Por ejemplo,
normalmente se ha celebrado una misa católica en una ceremonia
importante como es la del 12 de octubre, día nacional.
Cualquier
organización religiosa debe registrarse formalmente en el
Ministerio de Justicia y Culto antes de que se permitan sus
actividades. Aunque los grupos religiosos deben ser aprobados y
registrados para poder funcionar legalmente, no hay informes de
que durante este año el Gobierno se haya negado a registrar a
ningún grupo. El proceso de aprobación suele llevar varios
días, principalmente a causa del retraso burocrático general y
no como resultado de una política destinada a impedir que operen
los grupos religiosos.
El
Gobierno ha seguido restringiendo la libertad de expresión del
clero, en especial respecto a cualquier crítica abierta hacia el
Gobierno. Según el Director del DAR, José Maguga, a lo largo del
año los representantes eclesiásticos practicaron la autocensura
sobre estas cuestiones. El Gobierno ha exigido la solicitud de
permiso para realizar cualquier actividad religiosa fuera de la
iglesia, pero en la práctica no parece que este requisito haya
impedido la actividad de los grupos religiosos organizados. El
Gobierno ha exigido al DAR que informara al delegado local de
Ebebiyin cada vez que se celebrara una reunión de su Junta
(consúltese la Sección 2.b.).
La
enseñanza religiosa ha sido obligatoria en las escuelas y ha sido
normalmente católica, aunque no en todos los casos.
Para
conseguir una explicación más detallada, consúltese el Informe
Internacional de Libertad Religiosa de 2002.
-
Libertad
de circulación por el país, viajes al extranjero, emigración
y repatriación.
La
legislación reconoce estos derechos; sin embargo, en la práctica
el Gobierno los ha limitado. La policía local ha exigido dinero de
forma rutinaria a los ocupantes de los vehículos que viajaban fuera
de la capital. La policía ha detenido de manera habitual a
ciudadanos en los controles de carretera, los ha registrado y
extorsionado. La policía y los soldados han seguido teniendo en su
punto de mira a ciudadanos de Camerún, Gabón y Nigeria
(consúltese la Sección 1.c.). El Gobierno ha justificado estos
controles de carretera como nuevos controles de aduanas para
compensar su incapacidad de controlar de forma efectiva las
fronteras del país. Su mantenimiento ha restringido de manera
efectiva la libertad de movimientos de los miembros de la
oposición. Antes de las elecciones presidenciales, el gobierno
volvió a establecer una serie de controles militares de carretera
en la isla de Bioko entre Malabo y Luba y también en las cercanías
de Bata.
Cualquier
ciudadano, para viajar al extranjero, ha tenido que obtener permiso
del inspector de policía local, y se ha negado este permiso a
algunos miembros de partidos de la oposición; algunos de los que
han viajado han sido interrogados a su regreso (consúltese la
Sección 2.a.). El 20 de enero, la Comisión Interministerial de
Derechos Humanos eliminó el visado de salida para los ciudadanos
que viajaban fuera del país; sin embargo, a lo largo del año el
Gobierno ha negado la expedición de visados de salida a algunas
figuras de la oposición.
Durante
el año, el Presidente Obiang ha seguido instando a figuras
opositoras del exilio a regresar al país y a legalizar sus
partidos; sin embargo, no hay informes de que ninguno regresara en
este periodo.
La
legislación reconoce la concesión de asilo y estatus de refugiado
conforme a la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de las
Naciones Unidas de 1951 y a su Protocolo de 1967. En los últimos
años, una media de una o dos personas solicitaron estatus de
refugiado en el país. El Gobierno ha proporcionado primer asilo a
los solicitantes y, en general, ha aceptado las peticiones de asilo;
el Gobierno ha cooperado con el Alto Comisionado de Naciones Unidas
para los Refugiados (UNHCR).
No
hay informes de que se haya obligado a nadie a regresar a un país
donde temiera ser perseguido.
Sección
3 Respeto a los derechos políticos: el derecho de los ciudadanos a
cambiar de gobierno.
La
Constitución reconoce el derecho de los ciudadanos a cambiar de
gobierno por medios pacíficos; sin embargo, en la práctica no se
han celebrado elecciones libres, justas y transparentes desde la
independencia, en 1968. El Presidente ha ejercido un poder fuerte
como jefe de Estado, comandante de las fuerzas armadas y líder del
partido del gobierno, el PDGE. En la Constitución queda prohibido
formular cargos contra el jefe de Estado. En general, los puestos de
liderazgo en el Gobierno han estado restringidos al clan de Mongomo,
al que pertenece el Presidente, de la etnia fang y a sus seguidores
más cercanos. El Gobierno ha dominado por completo el Congreso de
los Diputados y el Ministro del Interior ha actuado también como
Presidente del Consejo Nacional Electoral.
En
1997, el Gobierno y trece partidos políticos firmaron la revisión
del pacto nacional que llamaba a la creación de una comisión
electoral multipartidista y de una comisión de observación que
supervisara el cumplimiento del acuerdo. El pacto ponía fin
también a distintos abusos políticos y electorales y estipulaba la
ampliación de los derechos electorales ya dispuestos nominalmente
en la Constitución. Sin embargo, el Gobierno no ha acatado la
mayoría de las disposiciones del pacto y activistas de la
oposición han informado de que no ha realizado esfuerzo alguno para
llevar el pacto a la práctica. Su negativa a conceder durante el
año visados de salida a algunas figuras de la oposición ha violado
el principio de libertad de desplazamiento establecida en el pacto y
la eliminación del requisito del visado de salida acordada por el
propio Gobierno. Las continuadas detenciones de líderes de los
partidos CPDS y UP han hecho aún menos creíbles las afirmaciones
del Gobierno de que estaba cumpliendo con el pacto; lo mismo cabe
decir de sus continuas restricciones a la libertad de circulación y
de la permanente limitación a los partidos opositores para que
puedan acceder a los medios de comunicación controlados por el
Gobierno (consúltense las Secciones 2.a. y 2.d.).
La
ley electoral exige la sustitución del voto público por el voto
secreto en futuras elecciones pero prohibe las coaliciones entre
partidos políticos. Sin embargo, cinco partidos de la oposición,
CPDS, el Partido Social Demócrata (PSD), PP, Alianza Democrática
Progresista (ADP) y UP formaron el Frente de Oposición Democrática
(FOD) (ADP no formaba parte del FOD. Si lo hacía, en cambio, la
FDR. N. de los T.). Se presume que la formación de esta
alianza con un partido no reconocido fue el motivo real de la
detención del Secretario General de CPDS Plácido Micó
(consúltese la Sección 1.d.). A finales de año partes
significativas de la oposición política han seguido prohibidas o a
la espera de ser reconocidas por el Gobierno, es el caso de la FDR,
el PP, el PIDS, y el Movimiento para la Autodeterminación de la
Isla de Bioko (MAIB) (consúltese la Sección 2.b.).
Las
últimas elecciones legislativas que debieron haberse celebrado en
1998 se pospusieron hasta marzo de 1999. Inicialmente los tres
partidos de la oposición llamaron al boicot para protestar contra
las irregularidades cometidas en el periodo anterior a las
elecciones; sin embargo, al final todos los partidos menos uno, CPDS,
participaron en la votación (CPDS sí partició en las
elecciones legislativas de 1999. Boicoteó, en cambio, las
municipales de mayo de 2000. CPDS presentó, en 1999, candidaturas
en todos los distritos con la excepción de Mongomo. Nota de los
Traductores). Un candidato de CPDS fue elegido; sin embargo, se
negó a tomar posesión de su escaño después de acusar al Gobierno
de amañar la votación. Observadores internacionales han
considerado que el proceso electoral de 1999 estuvo viciado y
caracterizado por numerosas irregularidades y restricciones a la
capacidad de la oposición de hacer campaña. Los controles de
carreteras dificultaron sus posibilidades de viajar, y sus líderes
fueron retenidos de forma intermitente y a veces maltratados,
torturados, y se les impusieron fuertes multas. Los partidos
opositores UP y CPDS lograron 5 de los 80 escaños, se negaron a
tomar posesión de los mismos en la nueva asamblea legislativa y
solicitaron la anulación de los resultados y la celebración de
unos nuevos comicios. (Efectivamente CPDS y UP se negaron en un
primer momento a aceptar los puestos en el Parlamento que les
"otorgaba" Obiang y llegaron a firmar una declaración
conjunta en este sentido. Más tarde militantes de UP ocuparon sus
cuatro escaños. CPDS no ocupó nunca el suyo. Nota de los
Traductores.).
Hay
informes según los cuales, antes de las elecciones presidenciales
de diciembre, aumentaron las detenciones y el acoso a los miembros
de los partidos de la oposición (consúltese la Sección 1.d.).
El
Presidente Obiang ganó las elecciones del 15 de diciembre, con el
97,1 por ciento de los votos y el 98 por ciento de participación.
Los líderes de la oposición habían denunciado anteriormente que
los resultados del censo, según los cuales la población se había
multiplicado por dos, estaban viciados y que los números se habían
inflado para perpetuar el fraude electoral. Cuatro de los
principales candidatos opositores publicaron una declaración en la
que rechazaban la votación y solicitaban nuevas elecciones. Ha
habido informes de irregularidades generalizadas el día de la
votación, incluida la intimidación en el momento del voto. En
algunos poblados, los miembros de la comisión reunieron a los
votantes y les preguntaron si alguno tenía intención de votar a la
oposición. Si nadie respondía afirmativamente, sus votos se
contabilizaban como votos para el Presidente. Se disuadió a los
votantes de votar en secreto, se abrieron las papeletas, y hay
informes según los cuales los representantes del partido en el
poder emitieron votos por propio derecho así como en nombre de
menores y de personas fallecidas. También hubo informes de que las
fuerzas de seguridad intimidaron a los votantes con su presencia en
las cabinas de votación. La Unión Europea (UE) expresó su
preocupación acerca del proceso democrático, criticó duramente la
manera en la que se estaban desarrollando las elecciones
presidenciales y recomendó que el Gobierno invitara a la ONU o a la
UE a enviar una delegación de asistencia electoral.
No
ha habido restricciones legales de la participación de las mujeres
o de las minorías en la política. Había 5 mujeres en la asamblea
legislativa compuesta por 80 miembros y 3 en el gabinete compuesto
por 41 miembros.
Sección
4. Actitud del Gobierno respecto a la investigación internacional y
no gubernamental de supuestas violaciones de los derechos humanos
No
ha habido en el país durante este periodo ninguna ONG efectiva en
la defensa de los derechos humanos (ONG). Las leyes limitan a las
ONG e identifican las áreas específicas en las que pueden operar;
los derechos humanos no han sido una de esas áreas.
La
CNDH fue creada por el Parlamento en 1991 y su principal
responsabilidad era supervisar en el país el respeto a los derechos
humanos fundamentales. Se centró principalmente en las condiciones
de las cárceles. Fuentes no confirmadas han afirmado que el
Parlamento ("Cámara de Representantes del Pueblo") es
quien nombraba a los miembros de la CNDH.
No
había ninguna ONG internacional de defensa de los derechos humanos
instalada en el país; sin embargo, se han percibido indicios de
mejora de las relaciones entre algunas organizaciones
internacionales y el Gobierno. En este año, el Gobierno ha firmado
un acuerdo que proporcionaba al CICR acceso regular a las cárceles
(consúltese la Sección 1.c.).
Catholic
Relief Services (CRS) limitó su programa a cuestiones relacionadas
con la salud, alegando preocupación por la seguridad de sus
miembros y empleados. Se han producido denuncias por parte de CRS,
Reporteros Sin Fronteras y el Centro de Desarrollo Rural según las
cuales se ha controlado sus movimientos, sus llamadas, los correos
electrónicos y los faxes de los representantes de las ONG que
visitaban Malabo (consúltese la Sección 1.f.).
En
agosto, un voluntario español miembro de la ONG Cáritas pasó 3
semanas en la cárcel acusado de espionaje tras ser detenido en
Malabo por observar, desde una vía pública, paneles solares
ubicados en unas instalaciones militares.
Durante
el año, el Gobierno ha rechazado las peticiones de entrada en la
zona de Micomiseng de una orden religiosa de monjas españolas cuya
labor benéfica consiste en abastecer a los hospitales y
proporcionar fuentes de agua limpia.
En
abril, la Comisión de Derechos Humanos puso fin al mandato del
Representante Especial de la UNHCR Gustavo Gallón, a pesar de las
protestas de la comunidad internacional y del propio Representante
Especial. Gallón afirmó en su informe de enero que el país debía
seguir siendo supervisado, y según la resolución de la Comisión,
continuará el apoyo consultivo y técnico en materia de derechos
humanos.
Sección
5 Discriminación por raza, sexo, discapacidad, idioma o estatus
social
La
Constitución prohibe cualquier forma de discriminación; sin
embargo, ha continuado la discriminación tanto gubernamental como
social de las mujeres y de las minorías étnicas.
Mujeres
La
violencia doméstica y social contra las mujeres, especialmente los
malos tratos a las esposas, ha sido frecuente. Un decreto
gubernamental prohibe el apaleamiento en público de las esposas;
sin embargo, en general, se ha tolerado la violencia doméstica. El
Gobierno no persigue a quienes la ejercen. Muchas cárceles no
tienen áreas separadas para hombres y mujeres, y las mujeres han
sufrido abusos sexuales por parte de las autoridades y otros presos
mientras estaban encarceladas.
La
llegada masiva de hombres extranjeros solteros, del sector
petrolero, ha contribuido al aumento de la prostitución. En redadas
periódicas, la policía detuvo a las prostitutas pero dejó en
libertad a sus clientes, generalmente expatriados.
A
pesar de que la Constitución reconoce la igualdad de derechos, las
mujeres han estado limitadas, en gran medida por la costumbre, a
roles tradicionales, especialmente en la agricultura. La poligamia,
extendida entre los fang, ha contribuido al estatus secundario de la
mujer, así como la limitación de sus oportunidades educativas.
No
existe discriminación hacia las mujeres en el derecho de herencia y
de familia; sin embargo, en las culturas fang, ndowe y bisió, se
reconoce la primogenitura. Dado que las mujeres se convierten al
casarse en miembros de la familia de su esposo, no se les solía
conceder derechos de herencia. Cuando el esposo fallece, la viuda
permanece con la familia de aquel en una situación de dependencia y
marginación, o bien devuelve la dote y se marcha sin nada.
Existía
discriminación hacia las mujeres en las prácticas tradicionales.
Se estima que para el 90 por ciento de las mujeres, incluidos
prácticamente todos los grupos étnicos excepto los bubis, la
tradición dicta que si un matrimonio se disuelve, la esposa (o su
padre o hermano) debe devolver la dote entregada por el novio a la
familia en el momento del casamiento. La tradición dicta también
que si la familia de una chica acepta la dote de un hombre, la chica
debe casarse con él, con independencia de lo que ella desee. Si el
casamiento no se celebra, la tradición exige que la familia
devuelva la dote, lo cual a veces resulta imposible. Esta situación
puede conducir a que se encarcele a la novia o a un miembro de su
familia (consúltese la Sección 1.d.). Si un matrimonio se
disuelve, el esposo también recibe automáticamente la custodia de
todos los hijos nacidos después del matrimonio, mientras que la
esposa mantiene la custodia de todos los hijos nacidos previamente
al mismo.
Según
la ley, las mujeres tienen derecho a comprar y vender propiedades y
bienes; sin embargo, en la práctica la sociedad, dominada por los
hombres, permite a pocas mujeres acceder a fondos suficientes para
poder realizar comercio al por menor o para comprar un inmueble que
no sea una parcela para un jardín o una modesta casa.
Niños
No
existen en la ley disposiciones para el bienestar de los niños. El
Gobierno dedicó poca atención a los derechos de los niños o a su
bienestar y no ha establecido ninguna política en ese terreno. La
educación es obligatoria en el nivel primario, pero la ley no se
cumple. Se esperaba que los niños cursaran 7 años adicionales de
educación secundaria o bien completaran un programa de estudio
vocacional después de la enseñanza primaria. Los embarazos
precoces y la obligación de ayudar en las labores de agricultura
han hecho que fuera menos probable que las niñas alcanzaran ese
nivel de educación. Muchas familias rurales han sido incapaces de
pagar las cuotas del colegio y los gastos en libros para los niños
mayores de 10 años. El informe de 1999 del Representante Especial
de la ONU indicaba que sólo el 12 por ciento de las niñas
alcanzaba la educación secundaria, comparado con el 24 por ciento
de los niños. Sólo el 9 por ciento de las niñas terminaban quinto
grado. En general, las mujeres alcanzaban sólo la quinta parte del
nivel educativo de los hombres. Se han abierto nuevas escuelas; sin
embargo, se ha informado de que no disponen de materiales básicos
como libros y pupitres. Se designa a los profesores por criterios
políticos y a menudo no han recibido ninguna formación. Los niños
padecen de mala salud y de una alta tasa de mortalidad.
Personas
con discapacidades
No
hay ninguna disposición constitucional o jurídica para proteger a
las personas con discapacidades de la discriminación en el trabajo,
la educación o la prestación de otros servicios estatales. Aunque
no existen pruebas formales de discriminación hacia estas personas,
hay pruebas anecdóticas que sugieren la posibilidad de que se haya
negado asistencia básica a niños que pudieran tener enfermedades
que causan desfiguración, como la polio. La legislación no exige
que se tomen medidas para que personas con discapacidad puedan
acceder a los edificios.
Minorías
nacionales, raciales y étnicas
La
discriminación hacia las minorías étnicas o raciales no es legal,
y el Gobierno no ha limitado abiertamente su participación en la
política; sin embargo, se ha mantenido el monopolio del poder
político por parte del clan de Mongomo, de la etnia fang, al que
pertenece el Presidente. En la práctica algunos miembros de
minorías étnicas han sido discriminados por no ser miembros del
grupo étnico fang, o pertenecer a un subclan fang distinto al del
Presidente.
Las
diferencias entre los clanes del grupo étnico fang, en especial el
resentimiento por el dominio político del clan de Mongomo, han sido
también fuente de tensiones políticas significativas y, en años
anteriores, de violencia ocasional.
A
partir del 24 de julio, la policía ha expulsado a, aproximadamente,
500 cameruneses de Malabo tras la implantación de una nueva
política con respecto a los nacionales de los países vecinos. Un
portavoz del gobierno afirmó que la política estaba diseñada para
poner freno a la entrada ilegal de cameruneses atraídos por la
creciente riqueza generada por el petróleo.
Varios
miles de ciudadanos de Nigeria, Ghana y de los países francófonos
de África siguieron residiendo en el país. La mayoría eran
comerciantes y empresarios. Hay informes de que la policía
continuaba acosándolos y extorsionándolos así como acosando a las
personas que buscan asilo de manera individual.
Sección
6 Derechos del trabajo
-
El
derecho de asociación
La
Constitución reconoce el derecho a organizar sindicatos; sin
embargo, la Organización Sindical de Pequeños Agropecuarios (OSPA)
es el único sindicato laboral del país reconocido legalmente.
Según la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales
Libres (CIOSL), el Gobierno nunca ha permitido el registro de
sindicatos; como consecuencia, el Sindicato de Guinea Ecuatorial ha
estado obligado a llevar sus actividades en secreto. Había unas
pocas cooperativas con capacidades limitadas. La legislación
dispone que un sindicato para poder registrarse debe tener al menos
50 miembros de un mismo lugar de trabajo y que estén ubicados en la
misma área geográfica; esto ha bloqueado de manera efectiva la
formación de sindicatos. El partido CPDS intentó sin éxito
legalizar su grupo afín, la Unión Sindical de Trabajadores (UST),
y se ha negado el registro a un sindicato independiente, el
Sindicato Independiente de Servicios (SIS), a pesar de satisfacer
los requisitos de la legislación. En abril, el Gobierno cerró una
asociación de abogados de reciente creación, una medida que,
según los informes, puso freno a anteriores esfuerzos de organizar
un colegio de médicos.
La
Ley de Asociaciones y Sindicatos de 1992 dispone que se promulgará
una ley diferente que regirá los sindicatos de funcionarios; sin
embargo, esta ley no se ha promulgado. Durante este año, la
Organización Internacional del Trabajo (OIT) recomendó al Gobierno
que se formaran organizaciones profesionales.
Durante
este año, los principales contratadores privados, la industria
petrolera, dominada por empresas extranjeras, han seguido tomando
medidas para reducir el control gubernamental en los procesos de
contratación. Las compañías han utilizado métodos que han ido
desde el anuncio público de los puestos y las pruebas objetivas
hasta la selección de candidatos, pero solo cuando se trataba de
extranjeros, en un intento de eliminar el antiguo sesgo político
del proceso de contratación. Según representantes regionales de la
OIT, los esfuerzos de la industria petrolera han sido en gran medida
ineficaces, y el Gobierno ha seguido influyendo en la contratación
en todos los sectores.
En
mayo de 2001, un equipo de la OIT se reunió con el Gobierno para
debatir sobre las reformas de la legislación laboral del país y la
asistencia de la OIT a los inspectores del trabajo; sin embargo, no
se emprendió ninguna acción posterior.
No
hay ninguna ley que prohibiera la discriminación sindical.
-
El
derecho a organizarse y negociar colectivamente
La
legislación reconoce el derecho de los trabajadores a organizarse y
negociar colectivamente; sin embargo, existen muchos requisitos
legales para que se pueda hacer efectiva la negociación, lo que
limitaba la capacidad de los sindicatos para organizarse. No ha
habido indicios de negociación colectiva por parte de ningún
grupo; sin embargo, el Ministro del Trabajo ha mediado a veces en
conflictos laborales. El Gobierno y los patronos han establecido los
salarios, con poca o ninguna participación de los trabajadores.
La
legislación reconoce el derecho a la huelga. El Código del Trabajo
contiene disposiciones para respetar los derechos de los
trabajadores, pero en general el Gobierno no las ha aplicado, en
parte porque no hay personal adecuado en el Ministerio de Trabajo.
Aparte del Ministerio de Trabajo, los trabajadores han tenido pocas
instancias en los que solicitar compensaciones. Hay informes de que
los miembros de la Asamblea Nacional han intentado mediar en
conflictos entre patronos y trabajadores sobre salarios y despidos;
sin embargo, no tenían autoridad jurídica para hacerlo.
No
existen zonas francas.
-
Prohibición
de trabajos forzados o de servidumbre
La
legislación prohibe los trabajos forzados o la servidumbre,
también los realizados por niños y la esclavitud; sin embargo,
los detenidos y los delincuentes condenados realizaban numerosos
trabajos fuera de la cárcel, en algunos casos para los
funcionarios de prisión, sin compensación alguna (consúltese la
Sección 1.c.).
Hay
informes de que se realizaban trabajos forzados por parte de
niños (consúltese la Sección 6.f.).
-
Estado
del trabajo infantil y de la edad mínima para trabajar
La
edad mínima para la contratación de niños son los 14 años,
pero el Ministerio de Trabajo no ha aplicado esta ley, y el
trabajo infantil ha sido habitual especialmente en granjas y
negocios familiares. El Gobierno tampoco aplicó la ley que
dispone que la enseñanza primaria sea obligatoria. Niños menores
de la edad estipulada han realizado trabajos tanto en las granjas
familiares como en la venta callejera. Aunque el Ministerio de
Trabajo tenía la responsabilidad de hacer cumplir la legislación
laboral, el Gobierno no ha dispuesto de una política global
acerca del trabajo infantil.
-
Condiciones
de trabajo aceptables
Los
patronos debían pagar los salarios mínimos establecidos por el
Gobierno, y la mayoría de las empresas han pagado más que ese
salario. El salario mínimo mensual ha ido desde los 100 dólares
(75.000 francos CFA) al mes para trabajadores no cualificados a
los 1.000 dólares (750.000 francos CFA) al mes para los
profesionales del sector petrolero. El salario mínimo obligatorio
en el sector petrolero era el doble del salario mínimo en
empresas comerciales, y los trabajadores del sector petrolero
tenían una escala salarial mucho más alta que en ningún otro
sector de la economía nacional, en muchos casos 10 veces el
salario mínimo. El salario mínimo para trabajadores no
cualificados se ha mostrado insuficiente para proporcionar un
nivel de vida aceptable a un trabajador y su familia. La
legislación establece una semana laboral estándar de 35 horas y
un periodo de descanso de 48 horas, que se han cumplido en la
práctica en la economía regulada.
Según
los informes el Ministerio del Trabajo no ha tomado ninguna medida
en el caso planteado en 2001 en el que varios empleados de la
administración de la ciudad de Malabo intentaron que se les
pagaran salarios atrasados.
El
Código del Trabajo dispone la protección global para los
trabajadores frente a los riesgos laborales; sin embargo, en la
práctica el Gobierno no lo ha aplicado. El Gobierno tiene siete
inspectores en Malabo y cinco en Bata, un número insuficiente
para poder supervisar la industria local. El Gobierno ha comenzado
a formar más inspectores en 2001.
Los
trabajadores que han protestado por las condiciones de trabajo
insalubres o peligrosas se han arriesgado a perder su empleo.
-
Tráfico
de personas
la
legislación no prohibe el tráfico de personas, y ha continuado
habiendo informes según los cuales el país es cada vez más un
lugar de destino y tránsito de personas con las que se trafica. El
gobierno ha enviado representantes a Libreville para asistir a una
conferencia regional sobre el tráfico de personas; sin embargo, a
finales de año no se ha producido ningún cambio legislativo o de
política.
El
tráfico con niños se ha llevado a cabo principalmente en el sector
laboral urbano de Malabo y Bata, en su mayoría procedentes de Benin
y Nigeria. Niñas de Benin de entre 12 y 16 años de edad trabajaban
durante 12 horas al día vendiendo cosméticos en las calles de
Malabo. A menudo estas niñas no han recibido compensación
económica y han sido maltratadas físicamente. Niños nigerianos
trabajaban en mercados de Bata, a menudo sin sueldo ni libertad
personal. UNICEF ha informado que este país servía de lugar de
tránsito para niños con los que se traficaba hasta llevarlos a
Gabón. Ha sido tanto lugar de destino como de tránsito para
mujeres con las que se traficaba, especialmente procedentes de
Camerún, Benin y Nigeria. Se ha obligado a las mujeres a ejercer la
prostitución para dar servicio a la creciente población de
ejecutivos en Malabo.
Editado y
distribuido por ASODEGUE
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