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HOJAS INFORMATIVAS

 

20 de diciembre de 2005   

Alfonso Nsue Mokuy y compañía acusan a Asodegue de "neocolonialista y anarquista" por pedir el boicot a las petroleras americanas que apoyan a Obiang

   Desde la página guinea-ecuatorial.com nos han remitido la nota de prensa siguiente hecha pública por la RTVGE:

    Malabo,  20 de Diciembre 2005.

NOTA DE PRENSA

   A  raíz de la noticia aparecida en su despacho del día ayer, sobre el boicot en España contra las principales petroleras que operan en Guinea Ecuatorial, promovida por la ONG, Asodegue, los servicios informativos de Radiotelevisión Guinea Ecuatorial, hacen  publico su rechazo a este de asunciones de actos irrelevantes, que no suponen ningún obstáculo al irreversible proceso de desarrollo actual de Guinea Ecuatorial. Sin embargo este tipo de actos, perjudica en gran manera a los intentos de normalización de las relaciones con España y  sus intereses en Guinea Ecuatorial así como la población laboral al servicio de estas Empresas.

   No es extraño para nadie,  la política de ingerencia propagada por instituciones neocolonialistas y anarquistas, como Asodegue, que pretenden hacer vuelo y ruido en el mundo, para hacerse notar, como tampoco es de asustarse por estas maquinaciones  que ya de por sí,  son el credo de quienes las sustentan, siempre peligrando los intentos de conciliación de los intereses de nuestros dos pueblos..

   Lo malo de todos esto, puede ser que prestigiosas agencias, de entre las que contamos con Europa press, se dejen embaucar con falacias y osadías de este tipo. Es muy bueno que este año haya sido el del Quijote, y por supuesto, para Guinea Ecuatorial y las Empresas que operan en el país, amparadas en sus Leyes, sea una Quijotada mas de Asodegue, que ninguna Agencia de renombre internacional debería hacer caso".

 

Balance de la Conferencia de Hong Kong (1)

   La agencia IPS distribuyó el día 18 desde Hong Kong el siguiente despacho firmado por Emad Mekay: "El texto final de la Sexta Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC), finalizada este domingo en Hong Kong, pone plazo al desmantelamiento de los subsidios a las exportaciones agrícolas de las naciones ricas, pero obliga a los países pobres a abrir drásticamente sus mercados a las grandes corporaciones transnacionales.

 

   Activistas contrarios a la globalización corporativa y organizaciones no gubernamentales afirman que el acuerdo obstaculizará el desarrollo de los países pobres y amenazará a cientos de millones de sus agricultores y trabajadores.

   "Si este documento determina el curso futuro de la OMC, la mayoría de los pueblos del mundo empeorará", dijo la activista Lori Wallach, de Control del Comercio Global de la organización estadounidense Public Citizen (Ciudadano Público).

   El texto firmado por las 149 naciones de la OMC fija 2013 como plazo para desmantelar los criticados y multimillonarios subsidios a las exportaciones que otorgan anualmente la Unión Europea (UE) y países como Estados Unidos.

   Sin embargo, organizaciones como ActionAid, la Agencia Católica para el Desarrollo Internacional y el Movimiento por el Desarrollo Mundial criticaron el documento y el énfasis en el compromiso de 2013 ofrecido por la UE.

   La organización ambientalista internacional Greenpeace describió el promocionado plazo de la UE como un "gesto simbólico, que crea la ilusión de que los países desarrollados han dado algo a cambio de las concesiones que obtuvieron de las naciones en desarrollo".

   Los activistas afirman que el impacto de ese nuevo plazo será mínimo pues la conferencia no consiguió que la UE, Estados Unidos ni Japón se comprometieran a terminar sus generosos apoyos internos a la agricultura, que suman miles de millones de dólares por año. Esos subsidios ponen en desventaja a los agricultores de África, América Latina y el Caribe y Asia, forzando a la baja los precios de los productos básicos.

   "Este texto no toca los asuntos más importantes --el dumping (o comercio desleal) agrícola, la creación de empleo y la promoción del desarrollo", dijo Sophia Murphy, del Instituto de Políticas Agrícolas y Comerciales, con sede en Estados Unidos.

   Washington resistió las presiones para que desmantelara su apoyo interno al sector algodonero, lo que constituyó una derrota para Brasil y para las naciones exportadoras de África occidental, muy afectadas por el programa de protecciones aplicado por Estados Unidos.

   El documento abre la posibilidad de llevar a cabo reducciones en los subsidios a las exportaciones, la forma menos relevante de la protección al algodón, a partir de 2006.

   En materia de bienes industriales, el texto establece una reducción de las barreras arancelarias a la importación, según la llamada "fórmula suiza", una de las propuestas más radicales para derribar aranceles. Hay activistas que afirman que se forzará a las industrias débiles de los países en desarrollo a una competencia desigual con las grandes corporaciones transnacionales.

   "Estos recortes tendrán efectos desastrosos para la capacidad de las naciones en desarrollo de construir una base industrial y proteger sus recursos naturales básicos", sostuvo Murphy.

   El texto impone asimismo a los países en desarrollo que aceleren las negociaciones para abrir sus mercados de servicios en áreas tales como banca, seguros y acciones, lo cual podría iniciar otra ola de privatizaciones y desregulaciones como las que promovieron el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.   

   El resultado del encuentro de Hong Kong ha evitado el fracaso si se tiene en cuenta que los países miembros de la OMC han venido atravesando un largo periodo sin encontrar salida a muchos de estos asuntos. 

   "No hemos podido convertir la reunión en un éxito, pero hemos sido capaces de evitar el fracaso", resumió el comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson.

   El encuentro de Hong Kong establece el tono de las negociaciones comerciales a celebrar de aquí en adelante.

   "La conferencia era un prerrequisito para avanzar en acuerdos multilaterales firmes", sostuvo la representante adjunta de Comercio de Estados Unidos, Susan Schwab.

   "La negociación no ha concluído. Hemos sentado las bases para lo que anticipamos será un diálogo muy exitoso con logros en otras áreas como acceso a mercados, agricultura, servicios y manufacturas", añadió.

   Los analísis sobre el impacto a largo plazo del acuerdo han resucitado las  preocupaciones que se produjeron tras el colapso de la conferencia anterior, celebrada en Cancún en septiembre de 2003: se acentuarán las desigualdades que rigen en la actualidad la arquitectura del comercio global.

   "Es un texto profundamente decepcionante y una traición a los compromisos con el desarrollo", dijo Phil Bloomer, de la agencia humanitaria internacional Oxfam.

"Han prevalecido otra vez los intereses de los países ricos, y los pobres han tenido que pelear desde la retaguardia para conseguir que al menos  algunas de sus preocupaciones aparecieran en la negociación", concluyó. (FIN/2005)

 

 

Editado y distribuido por ASODEGUE

 

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