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HOJAS INFORMATIVAS

 

14 de diciembre de 2005

Uno de los temas de conversación de Obiang con Chirac

   Recientemente publicábamos una fotografía de la reunión celebrada entre Jacques Chirac y el dictador guineano en la que Obiang aparece arrobado ante los gestos siempre "expansivos" del presidente francés. ¿De qué hablaban? La publicación francesa La Lettre du Continent incluía en su número 483, de uno de diciembre la siguiente noticia: "Malabo bloquea un préstamo extraordinario de 12.000 millones de FCFA de la BEAC a Banguí. Jacques Chirac tiene el encargo de hablar con Obiang...   El 19 de septiembre de 2005, el consejo de ministros de la Unión Monetaria del África Central (UMAC) decidió conceder un préstamo extraordinario de  12.000 millones de F CFA a la República Centroafricana por un periodo de  tres años a un interés del 10 % (es decir,  2,580 millones de F CFA). Pequeña cautela : el artículo  6 del acuerdo que rige este préstamo establece que si la Republica Centroafricana se encontrase en una situación de incapacidad para devolverlo, serán  las Tesorerías de los demás Estados del BEAC (Gabón, Congo, Camerún y Guinea Ecuatorial) los que se encargarán inmediatamente del “asunto”. Los presidentes Omar Bongo y Denis Sassou Nguesso aceptaron esta « garantía » para el « hermano » François Bozizé, pero el presidente Paul Biya y, sobre todo, el presidente Teodoro Obiang se han hecho de rogar… Situación tanto más decisiva cuando se trata de los dos países que aportan más divisas al  BEAC.

   Para alargar la cosa, en tanto que presidente en ejercicio de la Cemac (Comunidad de los Estados del África Central), Obiang ha requerido el acuerdo de Jacques Chirac, tomando como base la garantía que aporta Francia a la moneda del África Central. La  respuesta del presidente francés llegó a través del gobernador  del BEAC, Jean-Félix Mamalepot. En una carta dirigida el 30 de septiembre de 2005 a Marcelino Ewono Edu, ministro ecuatoguineano de finanzas, el gobernador escribió entre otras cosas : "el  presidente de la República francesa ha manifestado que habría preferido un apoyo financiero directo de los Estados  de la Cemac à la RCA, mediante una nueva emisión de moneda a cargo del Instituto responsable, dado los efectos perjudiciales que llevan consigo este tipo de préstamos”. Sin embargo, si  "ésta propuesta de otorgar un nuevo crédito extraordinario a la RCA se presenta al Consejo de administración del Beac con el aval del conjunto de los representantes de los Estados de la Cemac, Francia, teniendo en cuenta la situación efectivamente excepcional del país, no planteará ningún obstáculo".

   En resumen, añade Jean-Félix Mamalepot, "esto quiere decir que los eventuales impagados que pudieran producirse en la devolución de este crédito excepcional, deberán imputarse, en razón de una quinta parte a cada uno, a los cinco Estados restantes miembros de la BEAC". Teodoro Obiang y Paul Biya no han dado todavía su conformidad.  Jacques Chirac se ha encargado de hablar con ellos sobre este tema en las audiencias bilaterales de la cumbre África-Francia de Bamako". 

 

Reunión de la Organización Mundial del Comercio en Hong Kong (2)

   Reproducimos hoy un despacho de IPS titulado India y EEUU colisionan en Hong Kong que firma Devinder Sharma. "NUEVA DELHI, 13 dic (IPS) - Estados Unidos, líder de los países ricos, e India, uno de los principales representantes del Sur en desarrollo, llegaron a la Sexta Conferencia Ministerial de la OMC, que comenzó este martes en Hong Kong, decididos a defender a ultranza sus respectivas posturas sobre el comercio agrícola internacional.

   Para un país agrícola, importar alimentos es importar desempleo. Eso dejó en claro Nueva Delhi al subsecretario (viceministro) de Agricultura de Estados Unidos, J. B. Penn, cuando visitó India el mes pasado.

   "Podemos hacerlo (abrir los mercados, como solicita Penn), siempre y cuando Estados Unidos esté dispuesto a concederle visado a cada agricultor que emigra como consecuencia de la importación de alimentos baratos porque están muy subsidiados", dijo el ministro de Comercio de India, Kamal Nath.

   Es casi seguro que el Congreso de los Estados Unidos rechazará cualquier acuerdo en Hong Kong que no contemple la apertura de los mercados de los países del Sur en desarrollo, incluso de aquellos cuyas economías dependen de la actividad agrícola.

   Una semana antes de que comenzara la conferencia en Hong Kong, el presidente del Comité de Agricultura del Senado estadounidense, Saxby Chambliss, se mostró desafiante.

   "Si todo lo que resulta de la conferencia en Hong Kong es (un acuerdo para) que abramos nuestros mercados, así de sencillo, sin que como contrapartida nuestros agricultores tengan acceso a otros mercados, entonces no habremos logrado absolutamente nada", afirmó..

   Mientras, en la India, el ministro Nath también se mostraba firme. "No puedo sacrificar el futuro de 600 millones de agricultores indios a cualquier precio", dijo al parlamento momentos antes de partir a la conferencia de Hong Kong, que se desarrollará hasta el domingo.

   "Lo que propuso Estados Unidos el mes pasado no fue recortar sus subvenciones agrícolas. La verdadera eliminación de los subsidios se verá cuando haya una disminución real del apoyo que el (Departamento del) Tesoro le brinda a sus agricultores", subrayó.

   Las protecciones y apoyos que los países del Norte industrializado conceden a su producción agrícola, afectando así la competitividad de los del Sur, siguen siendo el principal escollo en la llamada Ronda de Doha de negociaciones multilaterales, lanzada en la capital de Qatar en 2001 y destinada a liberalizar el comercio mundial en el sector agropecuario, entre otras áreas.

   Las naciones industriales que conforman la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) vuelcan 1.000 millones de dólares diarios en subsidios agrícolas.

   Los últimos estudios indican que los países en desarrollo pierden más de 24.000 millones de dólares al año debido a esta protección de los países ricos.

   Estas mismas discrepancias precipitaron el fracaso de las conferencias ministeriales de 1999, en la noroccidental ciudad estadounidense de Seattle, y de 2003, en el sudoriental balneario mexicano de Cancún.

   Sin embargo, los países ricos siguen fortaleciendo su agricultura y dificultan la entrada de productos de los países pobres, a quienes, por otra parte, presionan para que abran sus mercados industriales y de servicios.

   Las amenazas no faltan."Las naciones en desarrollo perderán si fracasa la Ronda de Doha", advirtió el mes pasado el director general de la OMC, el francés Pascal Lamy, a los ministros de comercio africanos. "Estados Unidos y Japón podrían elevar en 5.000 millones de dólares cada uno los distorsionadores apoyos internos, y la Unión Europea en 25.000 millones", dijo.

   También las presiones y ofertas seductoras son parte de las estrategias de "negociación" en la OMC.

   Las potencias industriales ofrecieron un paquete de incentivos a los países menos adelantados (PMA), la "ayuda a cambio de comercio" por cerca de 4.000 millones de dólares como presunta asistencia para cubrir los costos que tendrá la apertura comercial y para el suministro de infraestructura.

   El "paquete de desarrollo" incluye cuotas de importación libre de aranceles para productos de los PMA, propuestas de trato especial y diferenciado y períodos de transición más largos para la puesta en marcha del Acuerdo de la OMC sobre Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (TRIPS por sus siglas en inglés). Pero a la vez plantea la erosión de las preferencias de acceso a mercados del Norte que gozan algunas de esas naciones.

   Algunos activistas señalan que esta oferta es una trampa para dividir a las naciones del Sur, que estrecharon sus filas en la conferencia de Cancún.

   Mientras se desarrollan las negociaciones, los productos altamente subsidiados de los países industrializados producen daños irreparables en el potencial agrícola de las naciones en desarrollo.

   Entre 1995 y 2004, sólo Europa incrementó sus exportaciones agrícolas en un 26 por ciento, en gran medida gracias a los subsidios.

   Por otro lado, una amplia mayoría de países en desarrollo de África, América Latina o Asia, se convirtieron en importadores de alimentos en los primeros 10 años de vida de la OMC. Millones de agricultores perdieron sus medios de sustento como consecuencia de la inundación de productos importados a bajo costo.

   Si las negociaciones de la OMC siguen por el mismo camino, el mundo pronto se podría dividir en dos sistemas agrícolas: por un lado los países ricos, cultivando alimentos de primera necesidad para la población mundial, y por el otro las naciones en desarrollo produciendo los llamados cultivos industriales, como café, cacao, fresas y vegetales.

   Este proceso se ha dado ya en varios países de América Latina, que fueron obligados a diversificar su producción agrícola con fines de exportación. La misma estrategia se ofrece a el resto del mundo bajo el marco legal de la OMC.

   El dinero que los países en desarrollo obtienen al exportar esos cultivos son usados para comprar granos a las naciones industrializadas, renunciando así a su soberanía alimentaria.

   Para India, un gran productor agrícola, eso implicaría renunciar a su autosuficiencia, lograda con el esfuerzo de cientos de millones de pequeños productores.

   Es el sustento de estos agricultores, así como la seguridad alimentaria de las personas que alimentaron durante décadas, lo que está en juego en Hong Kong". (FIN/2005)

 

 

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