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HOJAS INFORMATIVAS
13
de diciembre de 2004
Más
detenciones y más tensión en Bata
Fuentes fiables del
interior del país nos informan de la detención en Bata del
Teniente Coronel Celestino Obama Nsue, natural de Akurenam,
ciudad próxima a la frontera con Gabón, que ha actuado
recientemente como abogado defensor de los supervivientes de los
incidentes de Corisco. Hace algo más de una semana fue detenido
también en Bata, José Nguá, comisario responsable del puerto
de la ciudad. Nguá venía actuando en los últimos años como
torturador al servicio del régimen guineano. Ahora es él el
torturado.
Según nuestras noticias, la situación se hace cada vez más
tensa en la capital de Río Muni y dentro de ella, la policía y
los militares vienen mostrando mucho interés por lo que sucede
en el puerto. Hace no muchos días la policía ha llevado a cabo
una investigación sobre la procedencia, las escalas hechas
antes de llegar a Bata y las mercancías transportadas por todos
los barcos que estaban allí fondeados. En los últimos tiempos
las personas que reciben "containers" son miradas como
sospechosas. Es el caso del médico español, de origen catalán,
Ricardo Riad que fue detenido tras recibir un envío de
medicinas y ha permanecido en la cárcel hasta ser puesto en
libertad hace unos diez días.
¡Guinea
Ecuatorial, un país sin prensa!
La Asociación de periodistas Jed (Journaliste en danger,
Periodista en peligro) ha hecho público recientemente su
Informe 2004 sobre "La libertad de prensa en el África
Central". En ese informe se incluye una parte dedicada a
Guinea Ecuatorial que reproducimos a continuación:
¡Guinea
Ecuatorial, un país sin prensa!
"Guinea Ecuatorial es un país en el que la prensa, en
especial la prensa independiente es inexistente. El Tiempo y
La Opinión, los dos únicos periódicos independientes
del país no aparecen desde hace más de una año por razones
especialmente financieras.
La mayoría de los profesionales del sector se encuentran en
paro técnico. Algunos de ellos se dedican a actividades que no
tienen que ver con la prensa. La radio y la televisión pública
RTVGE (Radio Televisión de Guinea Ecuatorial) y el mensual
progubernamental Ébano son los únicos medios que
funcionan en el país. Los profesionales de estos medios tienen
el estatuto de funcionarios. Están regidos por las leyes que
regulan la administración central del Estado. Se rigen también
en parte por la ley nº 13/1992 de 1º de octubre que reglamenta
la prensa en el país, copia de una ley española de los años
50, muy represiva, que no refleja la realidad existente y que,
en consecuencia, no se aplica casi nunca.
Un quincenal, La Gaceta de Guinea Ecuatorial, progubernamental,
editado en España, dirigido por Roberto Martín Prieto, un
hombre de negocios español transformado en
"periodista" y teniendo a la cabeza de su consejo de
administración a Agustín Nze Nfumu, antiguo ministro de
Información, aparece con bastante regularidad con informaciones
referidas, fundamentalmente, a la actualidad del gobierno y de
sus integrantes. La radio y la televisión Asonga,
propiedad de Teodoro Nguema Obiang, hijo mayor del presidente
ecuatoguineano, Teodoro Obiang Nguema, son los únicos medios de
comunicación privados que existen en Malabo, la capital, y en
Bata, segunda ciudad y capital económica situada en la parte
continental del país. Estos medios difunden, en lo fundamental,
programas culturales y musicales e información "en duplex"
con la RTVGE.
El ministerio de Información sigue siendo hasta el momento la
única autoridad competente en materia de regulación de la
prensa y ello, pese a las recomendaciones de muchos organismos
internacionales para que se cree un órgano independiente de
regulación de lo relativo a los medios en el país. A falta de
prensa privada y de un verdadero órgano independiente de
regulación de los medios, es el ministerio de Información el
único habilitado para resolver en materia de prensa en la
antigua colonia española. Este ministerio, en una clara
voluntad de evitar la creación de un órgano independiente de
regulación, se ha apropiado de la Asociación de Prensa de
Guinea Ecuatorial (ASOPGE), la única asociación de prensa del
país, que apoyaba a los profesionales de los medios privados y
públicos. Después de esta apropiación, su presidente, el
periodista Pedro Nolasco Obama, se ha visto forzado a exilarse,
el pasado año, en España. Para sustituirlo, el ministerio ha
nombrado a altos funcionarios para dirigir esta asociación.
En enero de 2004, la Asopge (gubernamental) procedió a
la expulsión de su vicepresidente Manuel Nse Nsogo, por el
único motivo de dirigir a las autoridades una carta de protesta
tras la detención de Rodrigo Angüe Nguema, único corresponsal
de prensa extranjera en Guinea Ecuatorial, arrestado en
noviembre de 2003 en Malabo, tras la publicación de un despacho
que se hacía eco de un rumor sobre un intento de golpe de
estado en el país".
"OBSTÁCULOS
A LA LIBRE CIRCULACIÓN NACIONAL E INTERNACIONAL DE LA
INFORMACIÓN
RODRIGO ANGÜE NGUEMA, corresponsal de AFP (Agencia France
Presse) y de RFI ( Radio France Internationale) en
Guinea Ecuatorial fue expulsado en el martes 9 de marzo de 2004,
de una rueda de prensa convocada en el Palacio Presidencial de
Malabo (capital de Guinea Ecuatorial) por el presidente de la
República, Teodoro Obiang Nguema.
Rodrigo Angüe Nguema había sido convocado algunas horas antes
por el director de la televisión nacional que le informó de la
invitación hecha a "todos los medios representados"
en el país para que asistieran a esta rueda de prensa. Llegado
al palacio presidencial en compañía de periodistas de la radio
y la televisión oficiales mientras se disponían a acceder al
camino que conduce a la sala en la que iba a celebrase la rueda
de prensa, el corresponsal de AFP y RFI vio imposibilitado su
acceso acceso por el señor Cosme Nguema Bibang Eyang, jefe de
prensa del Presidente de la República. No se dio ninguna
explicación al periodista por este rechazo. Se le dijo
simplemente, "No, tu no entras".
Solamente los periodistas de la radio y de la televisión
oficial fueron autorizados a tomar parte en esta conferencia de
prensa, no pudo asistir ningún otro periodista independiente.
Rodrigo ha recordado que en noviembre de 2003, el jefe de prensa
del presidente Teodoro Obiang Nguema, le había amenazado de que
se le prohibiría cubrir todos los actos organizados por la
presidencia de la República".
"¡Contra las bases francesas!"
( Le Pays, Uagadugu)
Nos parece interesante el artículo publicado por el periódico
de Uagadugu y que aparece en el número 735, 2-8 de diciembre
2004, de Courrier International. La publicación francesa
incluye un primer comentario y reproduce después el texto del
artículo:
[Para Le Pays,
principal diario de Burkina Faso, la presencia de tropas
francesas [en África] es
un anacronismo que las poblaciones africanas no pueden aceptar:]
“¡Ejercito francés,
vete de nuestra casa! Es lo que canta el reggaeman
marfileño Alpha Blondy en uno de sus álbumes. En este
mismo sentido, el guía libio, Muammar Kadhafi, no se anda con
paños calientes para decir que el ejército francés ha
cometido un error al intervenir en Costa de Marfil. Al haberlo
hecho Francia se arriesga a poner en peligro sus relaciones con
África. ¿Es necesario, o no, que Francia mantenga todavía
bases en algunas de sus ex-colonias, más de cuarenta años
después de las independencias otorgadas o conseguidas? Las
opiniones sobre este asunto son divergentes.
Por una parte, hay algunos que no ven mayor inconveniente
en esta presencia, en la medida en la que es consecuencia del
establecimiento de acuerdos de defensa. Y, en la medida en la
que estos acuerdos no han sido denunciados, es inútil, ilógico
e incomprensible criticar a Francia por ello. Por otra parte,
están quienes son hostiles a
la presencia francesa en África. Para estos, los famosos
acuerdos de defensa no tienen razón de ser y deben ser
revisados, o pura y simplemente denunciados. Es un anacronismo y
un atentado a la soberanía de las antiguas colonias que continúen
albergando bases francesas. Atrincherándose detrás de los
acuerdos y las bases, los países africanos que albergan estas
bases militares hacen simplemente ostentación de su incapacidad
para asegurar su propia defensa. De entre todos los países que
han tenido colonias, Francia es la única antigua potencia que
mantiene tal presencia militar. Y esta presencia ha beneficiado
más a los dirigentes que a los pueblos, a través de
intervenciones en los asuntos internos de estos países, fuese
para destituir a un presidente que no tenía ya los favores de
Francia, fuese para colocar a otro de su devoción. La presencia
militar francesa en África aparece, ni más ni menos, que como
un avatar de la colonización, un anacronismo y un atentado a la
soberanía de países considerados independientes. Los
presidentes que han firmado estos acuerdos con Francia no son
percibidos ahora como autores de un servicio a sus países. Por
el contrario, los que se negaron a firmarlos o pidieron y
obtuvieron el desmantelamiento de las bases francesas, como fue
el presidente Maurice Yaméogo, del antiguo Alto Volta, [hoy
Bukina Faso], son calificados de precursores. Quizás sea el
momento para los países africanos de privilegiar la cooperación
militar con Estados soberanos, en lugar de confiar la defensa de
su integridad territorial a otro, aunque se trate de una
potencia mundial. La formación de los ejércitos africanos por
instructores militares del Norte es suficiente. ¿Francia está
dispuesta, sin embargo, a
abandonar el mirador marfileño, que le permite observar su
“zona de influencia”?
Editado
y distribuido por ASODEGUE
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