NOTICIAS ASODEGUE

 
   

 

 

 

 

HOJAS INFORMATIVAS

 

11 de diciembre de 2005

Los crímenes de Cayo Ondó Mba

   La represión en Guinea Ecuatorial cuenta con oficios poco usuales en otras partes del mundo. Hay torturadores (los hay también, por desgracia, en muchos otros sitios), pero hay también "ejecutores": personas especializadas en la liquidación de otros que viven en la impunidad, al menos durante un tiempo, bajo la protección del régimen. El caso del coronel Cayo es un caso especial dentro de los "ejecutores". Su nombre aparece cada poco ligado a asesinatos rituales a los que es difícil encontrar alguna razón política, pero sólo ahora parece haber sido encarcelado y lo ha sido en circunstancias que hacen dudar si lo ha sido para proteger a los ciudadanos de Guinea Ecuatorial o para protegerlo a él y al régimen político del que ha sido cómplice.

   Cayo está encarcelado desde finales de octubre o principios de noviembre en la cárcel de Evinanyong (en el centro de la región continental). La publicación del exilio guineano El Muni informaba de ello el pasado 8 de noviembre. Según nuestras noticias, la detención de Cayo se produjo tras una investigación llevada a cabo (dirigida) por el ministro de Defensa, Antonio Mba Nguema, hermano del dictador, sobre la desaparición de un militar retirado, Ignacio Monsuy Asumu, y el aparente suicidio de un hermano de este (impedido físico), residentes ambos en Eboa-Edji (Esangui), a una veintena de kilómetros de Mongomo. 

   Cayo Ondó Mba era responsable militar de la región de Mongomo (donde había sustituido a Francisco Mba Mendama, Efe Pulé, otro "ejecutor" del régimen, ahora detenido y torturado por "intento de golpe de estado"). Entre los años 2000-2001 ocupó el mismo puesto en la región de Bata. En aquel periodo se produjeron en la capital de Río Muni varios asesinatos rituales y testigos presenciales, afirmaron haber visto a Cayo, "vestido todo de negro" cuando realizaba, o intentaba, alguno de sus actos criminales. No era la primera vez que su nombre aparecía ligado a este tipo de actos, pero tampoco esta vez se tomaron medidas contra él.

   Los hechos de Eboa-Edji tuvieron lugar el pasado agosto. Ignacio Monsuy comentó un día a sus familiares que tenía que ir a Mongomo porque se había citado con Cayo, dejó la llave de su casa a su hermano y no indicó que fuese a pasar la noche fuera. Sin embargo, no volvió ni ese día, ni los siguientes: en realidad no ha vuelto a saberse de él. Su hermano manifestó su inquietud a los demás familiares y un grupo de ellos se trasladó a Mongomo pero sus gestiones no tienen resultado alguno. Poco después Cayo va al pueblo y habla con el hermano paralítico. Al día siguiente se encuentra el cadáver de éste ahorcado en su habitación. Su cuerpo colgaba a una altura difícilmente accesible para una persona con sus impedimentos físicos...

   El coronel Cayo está ahora encerrado en Evinayong. En un Estado con una justicia normal, los ciudadanos no pueden ser encarcelados si no pesa sobre ellos una sentencia condenatoria, si no han sido acusados de algún tipo de delito, han podido defenderse en una audiencia pública y han sido condenados por un juez (o un jurado). ¿Porqué el régimen guineano no presenta a Cayo Ondó Mbá ante la justicia? ¿Teme aparecer como cómplice, o al menos como consentidor de sus crímenes? ¿Hay, cómo se ha dicho reiteradamente, personas cercanas al dictador que han sido cómplices de Cayo?

   En octubre pasado informábamos de que hay 14 personas en distintas cárceles del país, que llevan más de una año en esta situación,  contra las que no se ha iniciado procedimiento judicial alguno. No queremos en ningún caso igualarlos con Cayo. Pero el derecho a la justicia es un derecho básico para cualquier ciudadano y un elemento imprescindible para la convivencia en cualquier país.  

 

¿Vuelve la epidemia de cólera?

   La página Afrique Centrale se hace eco del bando publicado recientemente por la alcaldesa de Malabo para "prevenir" una posible epidemia de cólera: "La alcaldesa de Malabo, la capital ecuatuoguineana, ha prohibido la venta ambulante de agua « de origen dudoso » y de productos lácteos fabricados con agua que podría estar en el origen de numerosos casos de “diarrea aguda” informó el viernes la radio nacional.   

   "Ante esta grave situación (...) está formalmente prohibida la venta de agua, de pirulís, de helados, de yogur que haya podido prepararse con agua de dudosa potabilidad », dice un bando municipal leído por la radio.  

   Esta medida « quiere proteger a la población contra la aparición de la diarrea”, precisa la alcaldesa. 

   A finales de noviembre, el ministerio de Sanidad, había lanzado una « alerta »· tras el aumento de los casos de diarrea en todo el país” en este comienzo de la estación seca.

   El pasado febrero, se produjeron numerosos caso de « diarrea acuosa aguda » en Guinea Ecuatorial. Las autoridades reconocieron finalmente que se trataba de una epidemia de cólera que produjo 31 muertos según fuentes oficiales y en torno a 200 de acuerdo con otras fuentes, especialmente sanitarias".

   Hasta aquí la información de Afrique Centrale.

   ¿Qué decir ante los indicios de una nueva epidemia de cólera? Cuando en febrero pasado se produjeron las 200 muertes de las que habla la nota se exigieron al gobierno guineano que llevara a cabo obras de saneamiento importantes en la capital del país que eliminase los focos de contaminación que estaban en realidad en el origen de aquella epidemia. Nada de esto se ha hecho. Tampoco se han solucionado los graves problemas de abastecimiento de agua que padece Malabo. Todo ello mientras Guinea Ecuatorial (se nos dice todos los días) sigue siendo el tercer país productor de petróleo del África subsahariana y la familia Obiang (esto nos lo oculta la radio nacional guineana) sigue enriqueciéndose con el dinero que desvía hacia sus bolsillos.

   En Guinea no hay medidas preventivas de ningún tipo en el ámbito sanitario, ni hay ni tan siquiera atisbos de servicios sociales. El régimen del dictador Obiang es siempre eso: corrupción, violencia y miseria para los guineanos.

  

 

Editado y distribuido por ASODEGUE

Índice Noticias