"La UE podría ser
decisiva, pero carece de una política común. Su visión
está contaminada por las visiones de las antiguas
metrópolis que mantienen intereses coloniales y que pugnan
con EE UU y ahora China por el petróleo y los minerales.
En esa lucha les resulta más seguro reforzar dictaduras
que arriesgarse y ayudar a los cambios que generen
democracias".
Micó, de 44 años, asegura
que la situación de su país es un paradigma de lo que
sucede en África. A pesar de que los ingresos del Estado
se han multiplicado por 30 en 10 años gracias al petróleo,
el 90% de los ecuatoguineanos vive en la pobreza. En el
último estudio de la ONU sobre calidad de vida, Guinea ha
pedido puestos en esperanza de vida, alfabetización,
mortalidad infantil y de las madres.
Micó, uno de los dos
diputados del CPDS en un Parlamento de 100 miembros
dominado hegemónicamente por el partido de Obiang, cree
que la política de apaciguamiento del actual y del
anterior Gobierno de España es un error. Un ejemplo, el
cierre de las emisiones de Radio Exterior de España para
Guinea, durante años única fuente informativa veraz. "Su
clausura fue un duro golpe. (...) No existe una política
de Estado para con Guinea Ecuatorial. Desde la transición
sólo hay un consenso: mantener silencio sobre lo que
ocurre para no molestar a Obiang. Se ha instalado una idea
peligrosa de que nada se puede hacer".
http://www.elpais.com/articulo/internacional/UE/aborda/falta/democracia/
Africa/elpepuint/20071210elpepiint_6/Tes
Camerún
envía una delegación a Guinea
El gobierno de
Camerún va a enviar una delegación a Guinea para intentar
resolver la situación que padecen desde hace casi una
semana unos 2000 residentes cameruneses refugiados en el
consulado de Bata y en la embajada de Malabo.
http://news.bbc.co.uk/2/hi/africa/7135969.stm
Balances de la cumbre África/UE
- El diario El
País ha publicado en su número del día de hoy el
siguiente editorial con el título África dice no:"La
cumbre Europa-África ha terminado como suelen hacerlo
estos acontecimientos, con grandes palabras y poca
sustancia, algo inevitable cuando, como es el caso, los
interlocutores -el mayor bloque comercial del mundo y el
continente más pobre- no se han visto juntos las caras
durante siete años. La declaración final habla de un
compromiso para establecer una "asociación de iguales" y
superar la histórica relación donante-receptor. Se promete
cooperación, entre otros capítulos, en inversiones,
desarrollo, derechos humanos y mantenimiento de la paz. Y
una cita en 2010.
En Lisboa, sin embargo,
se ha abierto una discrepancia crucial sobre la
organización de un comercio que mueve más de 200.000
millones de euros anuales. Los países africanos rechazan
las presiones europeas para firmar nuevos acuerdos de
liberalización económica, que eliminarán las cuotas y las
tarifas en los próximos años, y exigen unas relaciones más
justas y adaptadas a su cruda realidad. Todo sugiere que
la UE seguirá negociando más allá del primero de enero,
cuando expiran los pactos que otorgan a los africanos un
acceso preferencial a los mercados europeos.

El otro debe de la
reunión convocada por Portugal (y adornar así el cierre de
su presidencia rotatoria) está en su incapacidad para
llevar a lo más alto de la agenda dos de las crisis más
brutales y olvidadas, Zimbabue y Darfur, y a sus
respectivos directores de orquesta. Europa tampoco habla
con una sola voz cuando se trata de África. Sus complejas
relaciones con el continente que se repartió en Berlín en
1885 siguen haciéndose bilateralmente, y así continuarán
en el previsible futuro. Por eso, tanto el ex guerrillero
Robert Mugabe, ejemplar represor y esquilmador de la
antigua Rodesia, como el no menos dictador de Sudán Omar
al Baschir, que preside sobre el genocidio de Darfur y
lleva años torpedeando una fuerza de interposición de la
ONU, han podido pasear su altanería por el cónclave
lisboeta.
Las relaciones entre
Europa y África son tan atormentadas como lo dictan un
pasado turbulento y un presente dominado por su
desigualdad económica radical, una inmigración fuera de
control y la proliferación de conflictos armados
intratables y formidables crisis humanitarias. Poner orden
en ese rompecabezas político y social y alejarse a la vez
del espectro colonial exige mucho más que retóricas
proclamaciones de buenismo e inevitablemente llevará
muchos años. Unos años que la UE tiene especial prisa en
acortar, no sólo porque es el mayor socio comercial de
África, sino también porque la sombra de China se va
agigantando entre los dos continentes y rebañando una
parte del pastel. Pekín ha quintuplicado su comercio con
África en los últimos cinco años y, a diferencia de
algunos países europeos, su cinismo no precisa de pedigrís
democráticos ni de certificados de derechos humanos para
concluir grandes negocios en ese continente".
- La agencia Europa Press
ha difundido el siguiente despacho con el título
Senegal y Sudáfrica promueven el rechazo
africano a los acuerdos económicos que propone la UE
del que es autora Clara
Pinar: "Los presidentes de
Senegal, Abdoulaye Wade, y de Suráfrica, Thabo Mbeki,
firmaron hoy un texto para pedir la adhesión del resto de
líderes africanos a su rechazo a los acuerdos de
asociación económica (EPA, en inglés) que trata de firmar
la UE con las regiones de los países de África, Caribe y
Pacífico (ACP). Ambos mandatarios expresaron su negativa a
estos convenios y reclamaron volver a empezar el proceso
de negociación para lograr otro tipo de acuerdos.
Wade y
Mbeki presentaron un texto en la segunda y última jornada
de la Cumbre UE-África para que la reunión 'levante acta
de la voluntad de los Estados africanos de no firmar los
EPA, una posición manifestada firmemente por varios jefes
de Estado', entre los que se sitúan ellos mismos. Añaden
que 'la apreciación negativa de los EPA por parte de los
africanos es apoyada por numerosos jefes de Estado'.

Wade y Mbeki en una reunión
anterior
La
declaración concluye pidiendo 'una nueva reunión entre los
ministros de Comercio y Finanzas de la UE y de la Unión
Africana (UA) lo antes posible'.
Wade
explicó en rueda de prensa que esta declaración busca la
adhesión del resto de los países de África, cuyos líderes
podrán manifestar si están o no de acuerdo con la
resolución. 'Cuando he leído este texto (en el plenario)
he dicho, como en todas las conferencias internacionales,
que si hay países que no están de acuerdo con esta
resolución hay que mencionar cuáles son las reservas'.
Apuntó,
sin embargo que está a favor de 'la mayoría de los estados
africanos' y recordó que en la sesión de ayer hubo 'jefes
de Estado europeos que dijeron en el plenario que los EPA
eran peligrosos para África'.
Según
dijo, 'ya no hablamos más de los EPA, los hemos rechazado
para nosotros se han terminado'. 'Cuando nos volvamos a
reunir, discutiremos, la UE presentará los EPA y nosotros,
otra cosa'.
Senegal
y Suráfrica capitanearon este domingo la oposición contra
unos acuerdos comerciales que, sin embargo, a día de hoy
ya han firmado numerosos países africanos.
La
Comisión Europea ya ha cerrado acuerdos provisionales con
tres de las cuatro regiones africanas de los ACP: -África
Central, África Suroriental y la Comunidad de desarrollo
del sur de África, a excepción en este último caso de
Namibia y Suráfrica, que han decidido quedarse fuera.
ÁFRICA OCCIDENTAL
Por el contrario, se han resistido a
llegar a un convenio todos los países de la región
occidental -formada por Benin, Burkina-Faso, Cabo Verde,
Costa de Marfil, Gambia, Ghana, Guinea, Guinea Bissau,
Liberia, Mali, Mauritania, Níger, Nigeria Senegal, Sierra
Leona y Togo--. La mayoría de estos países son PMA,
excepto Gana, Costa de Marfil, Cabo Verde, Nigeria y
Senegal, que son países de renta media. La única excepción
en esta región es Costa de Marfil, con quien la UE llegó a
un acuerdo bilateral esta semana.
Wade afirmó en rueda de prensa que
encontrar una salida que satisfaga a las dos partes en el
ámbito comercial también forma parte de la relación entre
iguales a la que se quería dar comienzo a partir de esta
Cumbre UE-África. 'Yo estoy en este espíritu, en la
creación de una nueva relación, pero es necesario que la
definamos juntos', dijo.
En cuanto a la reunión que termina
hoy en Lisboa, dijo que 'todo lo que hemos dicho sobre
salud y juventud está bien, pero sobre los EPA yo dirigía
un combate apoyado por la mayoría de los países africanos
para que digamos 'no' a los EPA'.
El presidente de Senegal terminó su
intervención ante la prensa con un alegato en el que
reclamó el apoyo de los países, los intelectuales
africanos, jóvenes y mujeres para rechazar este tipo de
acuerdo que propone la UE. Ésta, dijo, es 'una gran
responsabilidad para los estados africanos' y aseveró que
'África de manera general ha manifestado su desacuerdo
sobre los EPA'.
'Aprovecho para lanzar un llamamiento
a todos los intelectuales africanos, de Casablanca al
Cabo, de la diáspora, para que tomen posición contra los
EPA porque no son del interés de África', dijo Wade.
'Lanzo el mismo llamamiento a la
juventud de África, a las mujeres en todos los países,
para hacer esta movilización y pedir nueva negociación
entre Europa y África para que al final la nueva
asociación sea una asociación libremente decidida por las
dos partes en base a sus intereses mutuos', concluyó.
- Por
último, la agencia EFE dice en un despacho titulado
La UE y África lanzan una Estrategia y un Plan de acción
conjunto:
"La Unión Europea y África acordaron hoy
buscar soluciones, en una relación de igualdad, a los
problemas de paz, democracia y desarrollo económico que
repercuten en ambos continentes a través de una Estrategia
Conjunta y un Plan de Acción.
Ambos
documentos, de un total de 74 páginas, fueron aprobados en
la II Cumbre UE-África concluida hoy tras dos días de
debates entre gobernantes de 80 países y comienzan por
defender la democracia y los derechos humanos e incluyen
mecanismos para su aplicación y seguimiento.
La
Estrategia destaca que los acuerdos políticos entre
europeos y africanos están basados en una relación de
igualdad, tanto en lo que se refiere a asuntos bilaterales
como de ámbito mundial, e incluye en ellos desde
cooperación contra el terrorismo y el exceso de armas a la
promoción de la mujer.
También
marca para 2010 la III Cumbre UE-África y recoge la
decisión de reforzar la representación de la Unión
Africana en Bruselas y la de la UE ante el organismo
africano en Addis Abeba, la capital etíope, con un
delegado especial.

Los dos
continentes establecen como prioridad política promover el
desarrollo de la Arquitectura de Paz y Seguridad en África
(APSA), a través del apoyo a las fuerzas de ese continente
en las operaciones de la Unión Africana y se subraya que
deberán contar con financiación adecuada y diálogo
reforzado en el área institucional.
Las
prioridades políticas establecen la promoción de la
democracia y los derechos humanos por medio de un diálogo
abierto que abarque todos los aspectos de la gobernación
de los países.
El
comercio y la integración regional figuran como otra
prioridad en un camino hacia la mejora de la gobernación
económica y del clima de inversión que necesita África y
la aplicación de acuerdos para un uso efectivo de las
ayudas europeas.
Los dos
bloques expresan también que quieren desarrollar el sector
privado y apoyar la inversión extranjera, mejorar las
infraestructuras físicas y facilitar el movimiento de las
poblaciones, con el fin último de integrar de una manera
más eficiente a África en la economía mundial.
Otra
prioridad política apunta al compromiso de la UE por
aumentar la ayuda sanitaria y el volumen de cooperación al
desarrollo.
El Plan
de Acción, que complementa la Estrategia euroafricana y
pretende llevarla a la práctica, identifica y establece
los principales objetivos de esos compromisos y los
estructura en ocho áreas, desde emigración, cambio
climático, paz o democracia a desarrollo y comercio.
En Paz
y Seguridad, pretende profundizar en las operaciones
llevadas a cabo en África que requieren una financiación
adecuada mientras en materia de buena gobernación y
derechos humanos se pone como meta la aplicación de la
Carta africana sobre esas cuestiones.
Sobre
comercio e integración regional se subraya como meta la
consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio
establecidos por la ONU.
Para
energía se establece otro compromiso de acción específico
que abarca tanto la colaboración en materia de
infraestructuras como en seguridad.
La
lucha contra el cambio climático, uno de los puntos
destacados por europeos y africanos en la agenda de la
cumbre de Lisboa, se desarrolla a través de políticas de
cooperación con especial incidencia en el combate a la
degradación y desertificación de África y el sur de
Europa.
Emigración, movilidad laboral y empleo constituyen otra de
las líneas de acción de la Estrategia de los dos bloques,
que se comprometen a promover la aplicación de la
Declaración de Trípoli sobre migraciones.
Por
último, el Plan de Acción expresa la necesidad de apoyar
el desarrollo de la sociedad de la información y la
consolidación de la ciencia y la tecnología en África.
Los dos
documentos recogen además la decisión de dar seguimiento a
los acuerdos y objetivos de los dos continentes mediante
contactos frecuentes y encuentros entre los presidentes de
la Unión Europea y la Unidad Africana.
En esa
línea, las dos partes acuerdan complementar sus reuniones
bilaterales de ministros de exteriores con otras
sectoriales de distintos departamentos.
Además,
queda establecida la creación de mecanismos para una
cooperación más estrecha entre órganos e instituciones
políticas y en concreto entre los parlamentos europeo y
Panafricano".