HOJAS INFORMATIVAS
7 de
diciembre 2011
Desde Malabo,
con motivo de la consagración de la Basílica de Mongomó los
profetas de Yaveh se dirigen a Obiang diciendo,
Así habla Yaveh el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob,
el
Padre de Nuestro Señor Jesucristo
Isaías 1, 10-20:
“¿Por qué tantos sacrificios en mi honor?... Si suben hacia mí
en peregrinación, y se agolpan en mi templo. ¿quién se lo ha
pedido?. Déjense de traerme ofrendas inútiles; ¡el incienso me
causa horror!... ya no soporto más sacrificios ni fiestas…
Cuando rezan con las manos extendidas, aparto mis ojos para no
verlos; aunque multipliquen sus plegarias, no los escucharé,
porque veo la sangre en sus manos.
¡Lávense y purifíquense! No me hagan testigo de sus malas
acciones, dejen de hacer el mal y aprendan a hacer el bien.
Busquen la justicia, den sus derechos al oprimido, hagan
justicia al huérfano y defiendan a la viuda.
Si ustedes quieren obedecerme comerán lo mejor de la tierra;
pero si insisten en desobedecerme, será la espada la que los
devore; porque esta es palabra de Yaveh…
Isaías 5, 7-9:
“El esperaba rectitud, y va expresando el mal; esperaba
justicia, y sólo se oye el grito de los oprimidos.
Ay de ustedes que compran todas las casas y añaden terreno a
terreno hasta ocupar todo el país. ¿Sólo se quedarán ustedes en
el país? En mis oídos ha resonado la palabra de Yavéh de los
Ejércitos: “Han de quedar en ruinas muchas casas grandes y
hermosas, y no habrá quien las habite”… Ay de aquellos que
llaman bien al mal y mal al bien… que perdonan al culpable por
dinero y privan al justo de sus derechos…”.
Isaías 10, 1-4:
“Pobres de aquellos que dictan leyes injustas y ponen por
escrito los decretos de la maldad. Dejan sin protección a los
pobre del país; Privan a los pequeños de sus derechos, dejan sin
nada a la viuda y despojan al huérfano. ¿Qué harán el día en que
se arreglen las cuentas?...¿Dónde encerrarán sus riquezas? No
quedará más que doblegarse bajo las cadenas o caer con los
muertos…
Isaías 58, 1-10:
“…vienen a
preguntarme cúales son sus obligaciones y desean amistad con
Dios… ¿ Acaso se trata nada más que de doblar la cabeza como un
junco…? ¿A eso llamas día agradable a Yaveh? ¿No saben lo que le
agrada? Romper las cadenas de la injusticia, desatar las amarras
del yugo, dejar libres a los oprimidos y romper toda clase de
opresión… Si en tu casa(país) no hay gente explotada, si apartas
la amenaza y las palabras perversas. Si das al hambriento lo que
deseas para ti y sacias al oprimido, brillará tu luz en las
tinieblas y tu oscuridad se volverá como laclaridad del
mediodía”
Isaías 59, 2-15:
“…Sus maldades
han cavado un abismo entre ustedes y Dios… Pues sus manos están
manchadas de sangre, y sus dedos de crímenes Sus labios
pronuncian mentiras y su lengua murmura la falsedad… Pues lo
que hacen son obras criminales y es sólo violencia lo que sale
de sus manos. Con sus pies corren al mal y se apresuran en
derramar sangre inocente… No conocen el camino de la paz y la
justicia no se encuentra en sus empresas.
Isaías 66, 1:
“Así habla Yaveh:
El cielo es mi trono y la tierra la tarima para mis pies. ¿Qué
casa podrían edificarme o en que parte podrían fijarme un lugar
de reposo...? Pero en quien fijo realmente mis ojos es en el
pobre y en el corazón arrepentido…
Ahora bien se sacrifica aun buey y al mismo tiempo se mata a un
hombre…
Jeremías 7, 1-13: “…
Así habla
Yaveh: Mejoren su proceder y sus obras y yo me quedaré con
vosotros en este lugar. No confíen en palabras mentirosas como
éstas:¡Miren el Templo de Yaveh, ¡Este es el templo de Yaveh!
Más bien mejoren su proceder y sus obras y hagan justicia a
todos. Dejen de oprimir al extranjero, al huérfano y a la viuda.
No manchen este lugar con sangre de gente asesinada… Pero
ustedes roban, matan, toman la esposa de su prójimo, juran en
falso…y luego vienen a presentarse ante mí…
Miqueas 6, 6-8: “…Con
qué me presentaré ante delante de Yavéh? ¿ Cómo iré a
arrodillarme ante el Dios Altísimo?... Ya se te ha dicho,
hombre, lo que es bueno y lo que el Señor te exige: tan sólo que
practiques la justicia, que seas amigo de la bondad y te portes
humildemente con tu Dios”.
Habacuc 2, 9-1:
“¡Ay de aquel que
amontona sin parar cosas que son de otros! Pues está acumulando
deudas… ¡Ay del que levanta a los suyos con ganancias injustas y
coloca su nido tan arriba que así piensa escapar a la desgracia
Es la vergüenza que has traído sobre tu casa, pues al destruir a
tantos pueblos, atentas contra tu propia vida. Contra ti gritan
las piedras de tu muro y las vigas desde el techo le responden.
Ay del que construye una ciudad a base de sangre, y funda un
pueblo con medios injustos… Yaveh sobre ti derrama la
vergüenza.”
Zacarías 6, 7-10:
“¿Acaso ya se
olvidaron de lo que decía Yavéh por medio de los antiguos
profetas?: Tomen decisiones justas, actúen con sinceridad, sean
compasivos con sus hermanos. No opriman a la viuda ni al
huérfano, al extranjero ni al pobre; no anden pensando cómo
hacerle el mal al otro”.
Amos 5, 21-24: “Yo
odio y aborrezco sus fiestas y no me agradan sus
celebraciones…No me gustan sus ofrendas… váyanse lejos con el
barrullo de sus cantos, que ya no quiero escuchar la música de
sus arpas. Quiero que la justicia sea tan corriente como el agua
y que la honradez crezca como un torrente inagotable.
Editado
y distribuido por ASODEGUE
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