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3 de diciembre de 2005

Opiniones sobre la cumbre África-Francia de Bamako. Obiang encabeza la delegación guineana

   Por primera vez en este tipo de cumbres, los 53 países africanos estarán representados en Bamako. Un número importante de ellos se hacen representar por su jefes de estado. El dictador Teodoro Obiang Nguema encabeza la delegación de Guinea Ecuatorial.

   El diario Le Figaro ha publicado hoy el artículo siguiente:

 

Paris toma distancias respecto a África
(Le Figaro 03/12/2005)

 

   La cumbre Afrique-France que se inicia hoy en Bamako, Malí, ilustra las nuevas posiciones de París tras una década de rupturas.

   Por vigésimo tercera vez desde 1973 el ritual ha comenzado : Francia y África se encuentran hoy en Bamako en su tradicional cumbre. En una ciudad llena de banderas y de la que ha salido la mayoría de su población, más de cincuenta países, la casi totalidad de África, van a hablar durante dos días, en presencia de Francia, sobre las perspectivas del continente.


   El orden del día, como los desafíos a los que África debe hacer frente, está cargado. Hay una tendencia constante: desde 1988, fecha en la que se decidió celebrar una cumbre Francia-África cada dos años, París se libera poco a poco de su papel de potencia tutelar aunque se esfuerza, herencia histórica obliga, por conservar su capacidad de arbitraje y de asesoramiento. La cumbre número 23 no va a escapar a esta regla no escrita. La presencia en Bamako del secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, y del comisario europeo para el Desarrollo, Louis Michel, expresan este deslizamiento: la relación entre África y Francia es cada vez menos un tema de tête-à-tête. El Elíseo lo asume así: “La relación entre Francia y África ha entrado en la modernidad durante los últimos años. La amistad permanece constante pero los esfuerzos de cooperación se inscriben ahora en un marco internacional”. Puede citarse, entre otros puntos fuertes, la reforma en curso del dispositivo militar desplegado en África donde, si se entienden bien los planteamientos, Francia ha dejado de tener vocación de “gendarme del continente” No dudando en hablar de “nueva orientación”, una voz autorizada pone de manifiesto los criterios de condicionalidad que se aplicarán a partir de ahora a cualquier intervención militar francesa en el continente: apoyar los esfuerzos de paz bajo los auspicios de la Unión Africana (UA) y de la comunidad internacional única fuente de “credibilidad”.


De «Francia-África» a «África-Francia»

   Paris lo sabe bien, no hay otra opción. Entre África y Francia se cierra un capítulo. Las modificaciones semánticas son todo un símbolo: llamadas hasta hace unos años cumbres “Francia-África”, se han convertido ahora en “África-Francia”. No es París, desde su altura, quien se dirige a África; es África, bajo la mirada de Francia, de la UE y de la ONU, quien analiza sus procesos, sus dificultades y su futuro.

   Las contradicciones acumuladas durante la última década obligan a este aggiornamento. El año 1994, marcado por la sucesión de Houphouët-Boigny, la devaluación del franco CFA y la tragedia de Ruanda, fue crucial. Se produjeron cambios tanto en el ámbito de la política y de la economía como desde el punto de vista militar. La historia entre Francia y África pasó entonces por una fase dura y penosa de puesta a punto. Por el lado francés hizo falta bastante tiempo para que administración y responsables tomaran la medida del cambio en curso. Por el lado francés se produjo un desconcierto real: ligados estrechamente a París durante mucho tiempo, muchos dirigentes de los países francófonos experimentaron un cierto vértigo ante las responsabilidades que de pronto empezaron a corresponderles plenamente.

   En Bamako va a pasarse la página de las dudas y los titubeos. El tema elegido para la cumbre, “La juventud africana” tiene el valor de un programa. Deseando erradicar los mitos y la evocación del pasado, África y Francia aceptan a la par una revisión total y la entrada en otro mundo.

   En París, esto se traduce en palabras que testimonian la aceptación de este proceso. Sobre la cuestión colonial, por ejemplo, no hay ninguna ambigüedad : « Hay 53 países en esta cumbre.
Muchos de ellos no han sido colonias francesas” . Y recuerdan las palabras de Jacques Chirac que evocaba, en 1996 en Brazzaville, «el destino de África » para reafirmar más tarde « la exigencia de una mirada lúcida sobre el pasado », porque, prosiguió en el Eliseo, « Algunos acontecimientos  que se produjeron son inaceptables”. En el lado africano, la pagina, en realidad, se ha pasado ya y París lo sabe bien cuando dice que a partir de ahora quiere apoyar « la voluntad de reforma de África » entonando alabanzas por todo el continente de las “instituciones políticas y financieras internacionales”

Patrick de Saint-Exupéry
[03 diciembre 2005]

 

   Le Monde por su parte dice:

El problema migratorio en el centro de la 23 Cumbre África-Francia en Bamako. (Le Monde 03/12/2005)



   Los representantes de 53 países africanos participan el sábado día 3 y el domingo día 4 de diciembre, con el presidente francés Jacques Chirac en la vigésimo tercera cumbre África-Francia en Bamako, centrada en el tema “la juventud africana, su vitalidad, su creatividad, sus aspiraciones". Francia desea que esta reunión « permita mirar hacia el futuro y responder a las esperanzas de la juventud africana para que pueda participar plenamente en la mundialización” indicó el portavoz del Eliseo.

   Más del 60 % de los africanos tienen menos de 25 años, y la emigración debería imponerse como un tema central tras los dramas recientes sucedidos en los enclaves españoles de Ceuta y Melilla. "¿Porqué los jóvenes africanos quieren emigrar fuera de su continente? » se preguntaba el jueves el jefe de la diplomacia de Malí, Moctar Ouane, haciendo un llamamiento a los participantes a “aportar las respuestas adecuadas”. Efectivamente, casi 1,5 millones de personas originarias del continente africano viven en Francia, de los que dos tercios proceden de África del Norte. En torno a 100 000 estudiantes africanos realizan también sus estudios en Francia. El Eliseo considera que Francia tiene una responsabilidad especial para que permitir a la juventud africana “en este mundo que hemos querido abierto”, reciba en África los medios necesarios para su desarrollo.


”AFRICA VA A ARDER” 

   Francia, en la que los últimos incidentes producidos en los suburbios han puesto de manifiesto las dificultades para la integración de los jóvenes procedentes del Magreb y del África negra, va a endurecer todavía más su política de inmigración. París quiere apoyar el desarrollo de África de modo que los jóvenes no necesiten salir de su propio continente.

   Francia quiere de esa forma reforzar el “co-desarrollo” en África para intentar encontrar respuestas a largo plazo de la presión migratoria. El co-desarrollo intenta potenciar proyectos de desarrollo en los que participen emigrantes que hayan trabajado en Francia. Es un concepto todavía poco desarrollado y cuantificable quiere hacer aflorar las pequeñas iniciativas locales creadoras de empleo con la esperanza final de animar a las poblaciones a permanecer en su propio país.  

   La cumbre debería abordar también los actuales conflictos existentes en el continente africano, especialmente la guerra civil que tiene lugar en Darfour y que ha producido ya entre 180 000 y 300 000 muertos y la crisis de Costa de Marfil.  África y sus 900 millones de habitantes continúan acumulando dificultades. El continente sigue anclado  en la pobreza y el sida prosigue su azote: África acoge a más del 60 % de las personas vivas afectadas por el VIH, es decir  25,8 millones de enfermos.

   El presidente de la Comisión de la Unión Africana (UA), Alpha Oumar Konaré, ha sido aún más alarmista en lo que hace a la pobreza y la emigración. África “va a arder” y será aniquilada « en los próximos veinticinco años » si no se hace nada para contener la pobreza afirmó el jueves. “En la actualidad tenemos a centenares de miles de personas  errando por el bosque y el desierto, intentando encontrar una puerta de salida: pronto serán millones porque África se empobrece cada día más”, añadió Konaré en África del Sur.

   Esta cumbre, probablemente la última de este tipo para el presidente francés, debe ser una nueva oportunidad para París de presentar su doctrina de « asociación” con África, apoyando especialmente los esfuerzos de la UA para crear una fuerza de mantenimiento de la paz con un horizonte de 2010. Esto pasa por una modernización de las relaciones entre París y este continente, en la que la política francesa es todavía muy contestada en algunas de sus antiguas colonias comoa Togo y Costa de Marfil”.

 

   La revista de prensa de RFI  incluía el pasado día 1 las opiniones siguientes: "Citemos al diario burkinabé Le Pays que se pregunta si esta Cumbre será "otra vez una Cumbre de ilusiones" .. Le Pays considera que "las resoluciones de la cumbre de París de 2003 no han cambiado prácticamente en nada la situación de África. Se tiene la impresión, prosigue el diario burkinabé,   que actualmente las cumbres Francia-África se han convertido en una herramienta al servicio únicamente del brillo de Francia y que no sirven mas que para extender su influencia a otros Estados no francófonos". Y Le Pays establece un paralelismo entre estas Cumbres África-Francia y las de la Commonwealth : «La pasividad, incluso la complacencia y la dejación de los actores de la organización Francia-África contrasta con el dinamismo y el rigor que caracteriza las de la  Commonwealth. En efecto, continúa el periódico, los anglófonos no dudan cuando se trata de sancionar a aquellos miembros que se apartan de sus principios".

 

   Por su parte los participantes en una cumbre "alternativa" no ven en el discurso francés más que un "nuevo montaje europeo y multilateral" destinado a ocultar la miseria de 45 años de cooperación "cuya lógica lleva a la pobreza, a la desesperación y de rebote a la emigración forzosa de la juventud". En el momento en el que Jacques Chirac tomaba suelo de Malí, varias decenas de altermundistas africanos han manifestado su exigencia de nuevas reglas de juego frano-africanas en un "die in". Es una manifestación que consiste en tenderse en el suelo y que ha tenido lugar en el Carrefour-de-la-Jeunesse, dedicado habitualmente a conciertos. (RFI, día 3 de diciembre).

 

 

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