La Haya, 30 nov (EFE).- El expresidente de
Costa de Marfil Laurent Gbagbo responderá a
cuatro cargos de crímenes de lesa humanidad
presuntamente perpetrados en su país tras
las elecciones de noviembre de 2010, en el
que será el primer juicio a un ex jefe de
Estado que llevará a cabo la Corte Penal
Internacional (CPI).
Sin una fecha todavía fijada para su primera
comparecencia, Gbagbo se verá confrontado en
breve con acusaciones que lo consideran el
responsable último de asesinatos,
violaciones a mujeres y otras formas de
violencia sexual, persecución y actos
inhumanos.
Esos crímenes, presuntamente cometidos en
Costa de Marfil entre el 16 de diciembre de
2010 y el 12 de abril de 2011, habrían sido
perpetrados por los seguidores de Gbagbo
contra civiles partidarios del líder del
partido opositor y vencedor de los comicios,
Alessane Ouattara.
La fiscalía basa su acusación en la
"responsabilidad de mando" del exmandatario
marfileño, quien "mantenía el control sobre
los crímenes perpetrados por sus
subordinados".
El fiscal general de la CPI, Luis Moreno
Ocampo, fue hoy contundente al declarar que
"se ha acabado el tiempo en que estos
crímenes quedaban impunes" y advirtió de que
los "líderes deben entender que la violencia
no es una opción para retener o ganar
poder".
Ocampo también resaltó que el expresidente
ha sido "el primer" inculpado, pero adelantó
que "quedan más por venir", sean partidarios
de Gbagbo o de su opositor, ya que los
presuntos crímenes "fueron perpetrados por
ambos bandos".
La organización Human Rights Watch estima
que en el período de violencia postelectoral
que se desencadenó tras la negativa de
Gbagbo a aceptar su derrota electoral frente
a Ouattara hubo 3.000 muertos y más de 150
violaciones de mujeres.
Durante la primera comparecencia, los jueces
se asegurarán de que el ex jefe de Estado ha
sido informado de los cargos y los ha
entendido; y le señalarán los derechos con
los que cuenta bajo el Estatuto de Roma -que
regula el funcionamiento de la CPI-, entre
los que se encuentran poder pedir la
libertad condicional mientras no comienza el
juicio.
Gbagbo, de 66 años, llegó esta madrugada a
Holanda en un avión fletado por las
autoridades marfileñas para ser ingresado en
la prisión de la CPI en Scheveningen (cerca
de La Haya), la misma que utiliza para sus
inculpados el Tribunal Penal Internacional
para la antigua Yugoslavia (TPIY).
El político africano es el primer ex jefe de
Estado en custodia de la CPI, ya que los
otros dos altos mandatarios sobre los que
esa corte ha emitido órdenes de arresto o no
han sido detenidos, como es el caso del
presidente de Sudán, Omar al Bashir, o han
muerto, como ocurrió con el derrocado líder
libio Muamar al Gadafi.
El expresidente marfileño fue entregado por
las autoridades del país después de que
éstas recibieran una orden de arresto
emitida confidencialmente el pasado 23 de
noviembre por la CPI, cuyos jueces no
levantaron el secreto de sumario hasta que
Gbagbo ingresó en las dependencias
penitenciarias de La Haya.
Abierta desde el pasado mes de octubre, la
investigación en Costa de Marfil es la
primera que la oficina de Ocampo inicia
sobre un país que no es miembro del Estatuto
de Roma, pero que ha aceptado explícitamente
su jurisdicción.
La fiscalía analizaba la situación de Costa
de Marfil de forma preliminar desde 2003,
después de que el gobierno emitiera una
declaración aceptando la jurisdicción de la
CPI.
Ocampo centró inicialmente sus pesquisas en
crímenes presuntamente cometidos entre 2002
y 2005, pero posteriormente las amplió a los
episodios de violencia electoral sucedidos
desde el 28 de noviembre de 2010.
Entre 2002 y 2007, Costa de Marfil sufrió
una guerra civil que enfrentó al norte
musulmán, relegado de derechos, y a la más
privilegiada población cristiana del sur del
país, entre la que se encuentran los
principales seguidores de Gbagbo.
Creada en 2002, la CPI investiga en estos
momentos presuntos crímenes en Uganda,
Sudán, República Democrática del Congo,
Libia, Costa de Marfil y Kenia.
También ha abierto investigaciones
preliminares en Afganistán, Georgia,
Colombia, Guinea, Palestina, Honduras, Corea
y Nigeria.

“El
envío de
Gbagbo
ante el
Tribunal
Penal
Internacional
(TPI) es
un acto
histórico
para
Costa de
Marfil:
es la
primera
vez que
un
dirigente
de alto
nivel es
arrestado
y
procesado.
Como
Liga
Marfileña
de
Derechos
Humanos
(LIDHO)
siempre
hemos
luchado
contra
la
impunidad,
pero
tememos
por la
estabilidad
del país
en caso
de que
el TPI
se
quiera
conformar
con
esto.
Jamás
podrá
haber
una
auténtica
reconciliación
si la
justicia
sólo es
la de
los
vencedores,
o
incluso
si la
población
de Costa
de
Marfil
se queda
con esa
impresión”,
dice a
MISNA
René
Hokou
Legre,
presidente
interino
de la
LIDHO,
contactado
en
Abiyán
pocas
horas
después
del
traslado
del ex
presidente
Laurent
Gbagbo
ante el
TPI en
La Haya.
“La
noticia
no nos
sorprendió
mucho,
debido a
que en
las
últimas
semanas
varias
declaraciones
permitían
entrever
este
hecho.
Pero hoy
se ha
producido
un
silencio
casi
sospechoso
sobre el
traslado
de
Gbagbo a
La Haya:
hasta
ahora no
ha
habido
manifestaciones
ni entre
sus
seguidores
ni entre
los del
presidente
Alassane
Ouattara.
Es un
silencio
cargado
de
tensión.
Invitamos
a todos
a
respetar
el
momento
de
recogimiento
y de
tristeza
que
viven
las
personas
que
permanecieron
fieles
al ex
presidente.
Y hay
muchas”,
agrega
el
activista
de los
derechos
humanos.
El acta
de
acusación
emitido
por el
TPI –
que el
imputado
se
habría
negado a
firmar –
declara
que se
sospecha
su
“responsabilidad
directa
como
coautor
de
crímenes
de
guerra y
contra
la
humanidad,
y de
violaciones
cometidas
por sus
seguidores
bajo su
dirección,
en modo
coherente
y
planificado”.
El
fiscal
en jefe
del TPI,
Luis
Moreno
Ocampo,
declaró
que
“Gbagbo
será el
primero
en deber
rendir
cuenta
de sus
acciones,
pero no
será el
último”,
precisando
que
“nadie
puede
huir de
la
justicia
por
crímenes
cometidos
en
amplia
escala y
por
ambas
fuerzas
opuestas,
en
perjuicio
de la
población
civil,
que pagó
un
pesado
tributo
en una
de las
crisis
más
violentas
que
Costa de
Marfil
haya
atravesado
jamás”.
El
resultado
de la
segunda
vuelta
de las
elecciones
presidenciales
del 28
de
noviembre
del año
pasado
dio
lugar a
meses de
duros
enfrentamientos
entre
los
seguidores
de
Gbagbo y
de
Ouattara,
en los
que
murieron
por lo
menos
3.000
personas.
Moreno
Ocampo
aseguró
que “la
investigación
está
continuando
para
recoger
elementos
de
prueba
con toda
imparcialidad
e
independencia
y echar
luz
sobre
ataques
sistemáticos,
generalizados
y
premeditados
contra
grupos
de
civiles
considerados
enemigos
políticos”.
El
traslado
del ex
presidente,
que
mantuvo
el poder
durante
diez
años, se
produjo
pocos
días
antes de
las
elecciones
legislativas
del 11
de
diciembre,
en medio
de un
clima
preelectoral
difícil.
“Independientemente
del
último
hecho
jurídico,
que
podría
complicar
ulteriormente
la
situación,
ya había
problemas
de fondo
no
resueltos
relacionados
con la
elección”,
dice a
MISNA
Hokou
Legre.
Entre
estos
problemas
se
destacan
la
inseguridad
persistente,
el
padrón
electoral
ya
utilizado
para las
elecciones
presidenciales
y que
excluye
a unos
75.000
ciudadanos,
y la
decisión
de
boicotear
las
urnas
del
partido
de
Gbagbo.
“Probablemente
una
buena
parte de
la
opinión
pública
no se
sentirá
implicada
en el
proceso
electoral,
puesto
que
después
el
arresto
de
Gbagbo
muchos
de los
políticos
de
partidos
cercanos
a él
retiraron
sus
candidaturas
de las
legislativas”,
informa
el
presidente
de la
LIDHO,
manifestando
temor
por “el
peligro
de
nuevas
tensiones
y por la
contestación
de unas
elecciones
que se
preanuncian
como
parciales
y poco
democráticas”
por el
hecho de
que han
quedado
en
carrera
sólo
unos
pocos
candidatos,
partidarios
de
Ouattara".
Agencia
MISNA,
30 de
noviembre,
19h26m.
"La acusación contra el ex presidente llega a dos semanas de las legislativas del 11 de diciembre, una cita con las urnas decisiva para completar las instituciones con un parlamento democráticamente electo. El FPI anunció que boicotearía la votación y denunció la inseguridad generalizada y un proceso “unilateral” para asegurar la victoria de los partidos gobernantes".
Agencia MISNA, 29 de noviembre, 22h35m.