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20
de enero de 2003
EL
BOOM DEL PETRÓLEO ENRIQUECE A UN GOBERNANTE AFRICANO
Mientras
la población de Guinea Ecuatorial vive con un dólar al día, su
máximo gobernante controla más de 300 millones de dólares en un
banco de Washington.
20
de enero de 2003
Washington.-
Mientras enormes reservas marinas de petróleo generan cientos de
millones de dólares en la diminuta Guinea Ecuatorial, pocas
señales del boom del petróleo pueden apreciarse en esta
empobrecida nación de África Occidental.
La
mayoría de la población vive con alrededor de un dólar al día, y
un informe del Departamento de Estado de los Estados Unidos
encuentra "pocas evidencias de que la riqueza petrolífera del
país esté siendo dedicada al bienestar público".
Entonces,
¿dónde se ha ido el dinero?
Ha
sido declarado "secreto de estado" por el máximo
gobernante de Guinea Ecuatorial, el general Teodoro Obiang Nguema
Mbasogo.
Sin
embargo, el embajador guineano en Estados Unidos y otras fuentes
cercanas a Obiang dicen que los fondos del petróleo están en una
cuenta en el Banco Riggs de Washington.
De
acuerdo con algunas de esas fuentes y otras conocedoras de la
cuenta, serían más de 300 millones de $ de ingresos procedentes
del petróleo los depositados por las compañías internacionales
que actúan en Guinea Ecuatorial, incluyendo a ExxonMobil Corp. y
Amerada Hess Corp. Según estas fuentes, el dinero está bajo el
control directo de Obiang.
Este
hecho ha aumentado la preocupación del Fondo Monetario
Internacional, cuyos funcionarios se han negado a proporcionar
asistencia a Guinea Ecuatorial hasta tanto Obiang no dé cuenta del
dinero del petróleo del país y le ha instado a transferirlo al
tesoro nacional. Ha obstaculizado también los esfuerzos de la
administración Bush por estrechar los lazos con el país, que
pronto se convertirá en el tercer productor de África subsahariana,
tras de Nigeria y Angola. Los críticos dicen que la administración
no debería apoyar al régimen de Obiang hasta que no mejore el
respeto a los derechos humanos y lleve a cabo reformas contra la
corrupción.
Los
pagos de las compañías petroleras en cuentas a nombre de gobiernos
situadas en el extranjero no son ilegales, y otros países africanos
productores de hidrocarburos disponen de acuerdos similares. Pero
son duramente criticados por ello por las instituciones financieras
internacionales y los grupos anticorrupción, dado que al situarlas
en cuentas privadas de las autoridades se aumentan las posibilidades
de malversación de las rentas del petróleo.
Alejandro
Evuna Owono, un alto cargo de Obiang, negó que el gobierno mantenga
una política de secretismo acerca de los recursos del petróleo.
"El FMI y el Banco Mundial conocen los datos de la producción
nacional, y nosotros podemos utilizar el dinero como nos
parezca", afirma. "Somos un país independiente y ellos no
pueden interferir en la administración de esos recursos".
Owono
no reconoce que el gobierno mantenga el dinero del petróleo en el
Banco Riggs. Sin embargo, el embajador guineano Teodoro Biyogo Nsue,
que es cuñado de Obiang, mencionó que los recursos del petróleo
estaban ingresados en ese banco durante el acto sobre Guinea
Ecuatorial celebrado a finales del año pasado en el Centro de
Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington, según tres
personas que asistieron a él.
Muchas
otras fuentes, incluyendo otro funcionario guineano, han hablado
desde entonces a Los Angeles Times sobre la cuenta del Riggs.
Algunas fuentes estrechamente relacionadas con la cuenta dijeron que
estaba controlada exclusivamente por Obiang y que su saldo era de
300 a 500 millones de $ durante los últimos dos años.
Un
portavoz de ExxonMobil se negó a hacer comentarios sobre los pagos
que la compañía hace a Guinea Ecuatorial, remitiéndose a acuerdos
confidenciales existentes con el país. Amerada Hess y el Banco
Riggs no respondieron a las llamadas telefónicas.
El
banco ha proporcionado hipotecas para una de las dos casas de lujo
que Obiang posee en Maryland y para la residencia oficial de Nsue en
Virginia. Un empleado de Riggs asesoró al hermano de Obiang -
acusado en los informes del Departamento de Estado de ordenar la
tortura de prisioneros políticos- en la compra de una casa en
Virginia. El empleado de Riggs considera al hermano de Obiang como
un " cliente valioso ", según el agente inmobiliario.
La
inquietud por lo que sucede en Guinea Ecuatorial está basada en las
historias de corrupción a partir del petróleo que se da en los
estados vecinos. Angola se sitúa en el puesto 161, entre los 173
países del mundo, en lo que hace al Indicador de Desarrollo Humano
de Naciones Unidas, que ordena a los países según la calidad de
vida de sus ciudadanos, y se cree que su presidente, José Eduardo
dos Santos, ha acumulado una enorme fortuna personal. El grupo de
Londres Global Witness, que investiga el negocio del petróleo en
África, calcula que al menos 1.44 mill. de $ de los recursos
procedentes del petróleo desaparecieron el año pasado.
La
situación en Nigeria es igual de lamentable. En abril, la familia
del anterior gobernante, el general Sani Abacha, acordó devolver
1.000 mill. $ que aquel había robado entre 1993 y 1998. Esto es
sólo alrededor de la cuarta parte del dinero que el actual gobierno
de Nigeria acusa a Abacha de haber malversado durante su gobierno.
Los
países africanos proporcionan a Estados Unidos un 15% de sus
importaciones de petróleo, casi tanto como Arabia Saudí. Esta
cantidad podría alcanzar el 25% en 2015, de acuerdo con un estudio
de un panel de expertos de Estados Unidos. Instado por el sector
petrolero, la administración espera utilizar el petróleo africano
para reducir la dependencia de Estados Unidos del petróleo de
Oriente Medio.
"Si
no presiona enérgicamente a favor de la mejora en la gobernabilidad
y los derechos humanos, Estados Unidos podría acabar manteniendo a
varias dictaduras ricas en petróleo", afirma Arvind Ganesan,
director del programa de negocios y derechos humanos de Human Rigths
Watch.
Responsables
de las compañías petroleras afirman que están obligados a aceptar
los términos establecidos por los gobiernos en los países donde
operan para conseguir los permisos de explotación.
Obiang
gobierna Guinea Ecuatorial desde 1979, cuando asumió el poder tras
un golpe de estado contra su tío. El 15 de diciembre, Obiang ganó
con el 97,1% de los votos en unas elecciones presidenciales que han
sido ampliamente consideradas como fraudulentas.
Hasta
mediados de 1990, la economía de Guinea Ecuatorial parecía estar
al borde del colapso. Desde entonces, compañías extranjeras -
lideradas por empresas americanas como ExxonMobil, Marathon Oil
Corporation, Amerada Hess y Chevron Texaco Corporation - han
descubierto las enormes reservas del país e invertido alrededor de
5.000 mill. $ en su sector petrolero. La producción de petróleo de
Guinea Ecuatorial ha pasado de sólo 17.000 barriles/día en 1996 al
actual nivel de más de 220.000 barriles diarios.
Como
resultado, la administración Bush ha iniciado el deshielo político
con el régimen de Obiang. A finales de 2001, el presidente Bush
autorizó la reapertura de la embajada de Estados Unidos, que se
cerró seis años antes, debido en gran medida a horribles
violaciones de derechos humanos.
Apenas
ha habido mejoras desde entonces a este respecto. Un informe
reciente del Departamento de Estado afirma que las fuerzas de
seguridad del país "cometen numerosos y graves abusos de los
derechos humanos", incluyendo la tortura y las palizas, y que
los ciudadanos "no tienen capacidad para cambiar pacíficamente
a su gobierno". El Banco Mundial ha censurado al régimen por
su fracaso en la administración de los recursos del petróleo, que
"no tiene impacto alguno en los pésimos indicadores sociales
de Guinea Ecuatorial".
En
2001, Obiang pidió ayuda al Fondo Monetario Internacional para
establecer un plan de reestructuración de la economía. Sin
embargo, las conversaciones se rompieron porque el régimen rechazó
dar detalles sobre los recursos del petróleo. Un informe de octubre
de 2001 del FMI afirma que la gestión de los contratos del
petróleo carece de transparencia y que no hay "control fiscal
sobre los pagos debidos y hechos por las compañías
petroleras". El FMI instaba al gobierno a mostrar abiertamente
sus cuentas bancarias extranjeras y a transferir los depósitos al
país.
En
su autobiografía "Mi vida por mi pueblo", Obiang se queja
de que el FMI trate de ejercer el control sobre el presupuesto de su
país. "Si el pueblo de Guinea Ecuatorial ha depositado su fe
en mí, los funcionarios del FMI no pueden quitármelo",
escribe.
Un
funcionario del Departamento de Estado ha rechazado hacer
comentarios al respecto, salvo para decir que la administración es
consciente de las preocupaciones del FMI y el Banco Mundial. Gavin
Hayman, que investiga a Guinea Ecuatorial para Global Witness, dice
que Obiang "parece beneficiarse de una riada de acuerdos
secretos con las compañías americanas y francesas destinados a
privatizar la riqueza petrolífera de su país".
Expertos
bancarios y del petróleo dicen que la cuenta de Obiang en el Banco
Riggs no es habitual, especialmente porque es él quien ejerce el
control único sobre la misma. Las prácticas normales para una
cuenta nacional requerirían un control doble, normalmente ejercido
por el ministro de economía y el director del banco central.
"Es un conjunto inusual de circunstancias" dice Larry
Barcella, abogado de Washington y experto en blanqueo de dinero.
"El banco habría debido preguntar otras cuestiones para
asegurarse de que era el modelo de cuenta adecuado y que no había
necesidad de un Informe de Actividades Sospechosas".
Las
normas bancarias de los Estados Unidos exigen a las instituciones
financieras que controlen de cerca las cuentas abiertas por líderes
políticos extranjeros, a las que la Reserva Federal clasifica como
una actividad "de alto riesgo" que exige una
"vigilancia especial". Si la fuente de recursos o de
gastos de la cuenta produce inquietud debido a posibles prácticas
de corrupción, se exige a los bancos que abran un Informe de
Actividades Sospechosas en el Departamento del Tesoro. Éste no
puede revelar que ha recibido un informe sobre la cuenta guineana y
el Banco Riggs no puede decir, de acuerdo con la Ley de Secretos
Bancarios, si lo ha abierto o no.
Fundado
en 1936, Riggs se ha especializado en ofrecer servicios discretos a
gobiernos extranjeros e individuos adinerados. La página web del
banco, - que mantiene sucursales en las Bahamas y en la isla de
Jersey, dos jurisdicciones con fuertes protecciones al secreto
bancario- promete a sus ricos clientes "la máxima
discreción". La web se jacta de que Riggs haya
"demostrado repetidamente su habilidad para trabajar como un
confidente financiero para jefes de estado, diplomáticos, líderes
empresariales y personas relevantes y sus familias".
La
notoriedad de la discreción de Riggs ha atraído en el pasado a
clientes controvertidos. Entre ellos se incluye el agente de la CIA,
y más tarde espía ruso, Aldrich H. Ames, que transfirió algunos
de sus retribuciones desde Moscú a través de una cuenta en la
banco Riggs a inicios de 1990.
La
cuenta de Guinea Ecuatorial está gestionada por Simon Kareri, un
vicepresidente senior y administrador bancario internacional senior,
en la sucursal Dupont Circle de Riggs en Washington. Kareri maneja
las cuentas de las embajadas de África y Caribe y también ofrece
servicios bancarios privados a personas acaudaladas con posibilidad
de invertir un mínimo de 1 mill. de $. Kareri no respondió a
nuestras llamadas telefónicas.
En
el pasado uno de los clientes privados de Kareri fue Foutanga Dit
Babani Sissoko, un hombre de negocios de Malí que ha sido acusado
de cometer un desfalco de cerca de 250 mill. $ en el Banco Islámico
de Dubai y canalizarlos a través de instancias financieras de
Estados Unidos y Europa. El Banco Islámico de Dubai recuperó en
1999 una pequeña parte de los fondos perdidos por medio de un
juicio en rebeldía.
Kareri
abrió una cuenta para Sissoko en 1997, cuando Sissoko estaba bajo
arresto domiciliario después de haberse declarado culpable de
intentar sobornar a un agente de aduanas de Estados Unidos. Sissoko
quería ocultar su control sobre la cuenta, manejaba a través de
ella millones de dólares y regularmente retiraba grandes cantidades
por medio de un representante con una maleta.
Kareri
dijo a los abogados del Banco Islámico de Dubai que sospechaba de
Sissoko pero que no había informado de sus preocupaciones a sus
superiores o al Departamento del Tesoro.
Los
registros de la propiedad muestran que Kareri y el Banco Riggs
ayudaron a Obiang en la compra de inmuebles en Estados Unidos. A
finales de 1999, el presidente guineano pagó 2,6 mill. $ en
efectivo por una mansión a las afueras de Maryland que tiene 10
cuartos de baño, siete chimeneas y una piscina interior, según el
registro de inmuebles. A principios del año siguiente Obiang
compró una segunda propiedad en Maryland por 1,15 mill. $. Firmó
una hipoteca de 747.500 $ con el Banco Riggs y la pagó nueve meses
más tarde, según muestra el registro inmobiliario.
Kareri
también aparece como el contacto en la compra de una casa en la
ciudad de Virginia de 349.000 $ comprada en 2000 por el hermano de
Obiang, Armengol Ondo Nguema, que dirige el aparato de seguridad del
país. Nguema es uno de los hombres más temidos en Guinea
Ecuatorial. Un informe del Departamento de Estado de 1999 afirmaba
que ordenó a las fuerzas de seguridad que orinaran sobre los
prisioneros, les golpeasen las costillas a patadas, rebanaran sus
orejas con cuchillos y untasen sus cuerpos desnudos con petróleo
para atraer a hormigas mordedoras. Como consecuencia, cinco
prisioneros murieron. Según el Departamento de Estado, una persona
que sobrevivió dijo que los prisioneros eran apaleados hasta la
muerte por órdenes de Nguema.
La
firma de Kareri aparece en una carta certificando la capacidad de
Nguema de pagar en efectivo la casa de Virginia: "Nos
complacemos en confirmar y certificar que el Sr. Armengol Ondo
Nguema es un cliente valioso del Banco Riggs NA", dice la carta
dirigida a la agencia inmobiliaria. "Verificamos que el Sr.
Nguema tiene la capacidad financiera y los fondos disponibles en
este banco para comprar la propiedad".
Un
funcionario guineano ha manifestado que Obiang, que controla en su
pais un numero importante de negocios privados a través de un gran
holding, utilizó fondos personales para pagar las propiedades de
Maryland. Añadió que a los guineanos no les preocupa si Obiang
lleva una vida lujosa si ellos tienen para comer. "A la gente
no le importa si la familia del presidente compra yates u otra
cosa", dijo. "Es una cultura diferente".
Ken
Silverstein, Los Angeles Times, 20 enero 2003.
Editado y
distribuido por ASODEGUE
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