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14
de Enero de 2004
Compatriotas
Ecuatoguineanos,
Señoras y Señores:
Con el solemne juramento que acabo de prestar ante Dios y ante mi
Pueblo, en su fórmula jurídica-constitucional sacrosanta, de
servir fielmente a la Nación, a la Constitución y a las Leyes,
unido al hecho concreto de haber sido elegido popular y democráticamente
por el Pueblo como Presidente de la República, en las votaciones
del día 15 de diciembre del 2002, me consagro hoy de nuevo como el
primer Servidor del Pueblo de Guinea Ecuatorial, en la orientación,
dirección y ejecución de la política que guiará los destinos
históricos de la Nación durante los próximos siete años.
Cuando el Pueblo de Guinea Ecuatorial ha decidido masivamente
renovar su voto de confianza en mi persona, a pesar de la
concurrencia de otros Candidatos, ha sido indudablemente por su
convicción y experiencia de largos años de convivencia, durante
los cuales he trabajado coco a codo con este Pueblo, para forjar una
efectiva reconciliación nacional de todos los Hijos de este País.
Efectivamente, hemos trabajado todos juntos, para defender la
independencia y soberanía estatal, contra aquellas corrientes que
todavía intentan subyugar de nuevo al Pueblo libre; hemos luchado
todos juntos, para defender la unidad nacional, la integridad
territorial y el Estado de Derecho en la República de Guinea
Ecuatorial, a fin de asegurar la justicia, la paz y la convivencia
armoniosa de nuestro Pueblo.
Hemos trabajado codo a cado con el Pueblo durante los últimos años,
para defender nuestros derechos políticos, económicos, sociales y
culturales, contra todas las adversidades naturales y contra las
tentativas de los enemigos que nunca aceptaron nuestra genuina
evolución.
En fin, estimados Compatriotas, hemos trabajado todos juntos y lo
seguiremos haciendo, para luchar contra el subdesarrollo y la
pobreza en nuestro País y garantizar un futuro próspero a las
presentes y venideras generaciones.
Por tanto, la elección de mi persona por el Pueblo de Guinea
Ecuatorial no debe sorprender a nadie, porque ella es el fiel
reflejo de su voluntad y de su conciencia. Evidentemente no es una
victoria personal, atribuida simplemente a mis cualidades
personales, sino que es una victoria merecida del propio Pueblo de
Guinea Ecuatorial que ha comprendido que la labor iniciada está
todavía inconclusa y de que cualquier otra persona no sabría
llevarla a cabo sino su autor fundamenta.
Por tanto, aprovecho esta oportunidad para expresar mi más profundo
reconocimiento, gratitud y respeto al Pueblo de Guinea Ecuatorial,
por su comprensión y apoyo con el que me he identificado durante
los años de mi mandato, al que prometo solemnemente seguir
trabajando en estrecha armonía y confianza, y que nunca jamás
defraudaré.
Pues, es así que esta victoria electoral no está justificada por
criterios de división, violencia o empleo de fuerza, odio o maldad
contra alguien, ni oposición o exclusión de grupos.
He sido elegido por el Pueblo como un Jefe de Estado que se ha
esforzado continuamente por aglutinar al Pueblo y ser su fiel
portavoz y representante legitimo de sus intereses.
Por tanto, he sido elegido así, masivamente, por este Pueblo,
naturalmente soy y seré siempre Presidente de todos los hijos de
este País y no de un Partido Político, de un grupo de individuos,
de una tribu, etnia, distrito, región, credo o religión.
La victoria del Pueblo es una victoria para la estabilidad política
de la Nación, para la seguridad nacional en todos los dominios y
para la promoción de todos los derechos del noble Pueblo de Guinea
Ecuatorial, que son sus aspiraciones legitimas e inalienables.
Todos sabemos que los Estados de África, en general, y los de África
Central en particular, son hoy los más expuestos a las diversas
amenazas de conflictos dolorosos, a los actos de destrucción y a
todo lo que se puede calificar como terrorismo político. Nuestro
Continente debe superar esta crisis con estrategias internas propias
que refuercen la unidad y cohesión de sus Pueblos.
En el caso concreto de nuestro País, Guinea Ecuatorial, que cuenta
con inmensos recursos naturales, provoca evidentemente la codicia y
las tentaciones de los enemigos, internos y externos, quienes poseen
medios colosales capaces de encender el fuego de la guerra, de la
discordia y de la destrucción de nuestro tejido social.
Sería nuestra unidad interna, nuestra cohesión y nuestra
solidaridad como Pueblo y Nación las únicas armas para impedir
esta ingerencia y cualquier tentativa que socave nuestro proceso
genuino y pacífico.
Estimados Compatriotas:
La presencia entre nosotros de eminentes Estadistas y representantes
de Gobiernos africanos y de países amigos que han venido a
compartir con nosotros esta victoria, es una evidencia de la amistad
sincera, el respeto y el apoyo solidario de que goza nuestro País
en el contexto africano e internacional, así como un claro
reconocimiento de nuestro genuino proceso democrático, que se está
madurando en paz, orden y respeto de la dignidad del Pueblo de
Guinea Ecuatorial.
A quienes damos la más cálida bienvenida a Guinea Ecuatorial, en
cuya tierra pueden considerarse como la propia suya.
Os agradecemos, Excelencias y queridos Hermanos, y os expresamos
nuestro sincero reconocimiento por este apoyo político y moral que
siempre habéis dispensado a nuestro País; pues, la victoria de la
República de Guinea Ecuatorial es una victoria de todo el
Continente Africano y de cada uno de sus Estados Miembros.
Estimados Compatriotas:
En cuanto al programa del nuevo Gobierno, y con la misma
contundencia, firmeza, objetividad y fidelidad con las que he jurado
llevar mis responsabilidades, todas las acciones de mi Gobierno solo
se encaminarán para satisfacer las necesidades del Pueblo y de la
Nación ecuatoguineana.
Es dentro de este orden de ideas y en el espíritu de una
continuidad de las de las acciones que todos hemos emprendido juntos
que, el dialogo político y la concertación con todas las fuerzas
políticas del País deben mantenerse y proseguirse, en el interés
de la paz, unidad nacional, reconciliación de todos los ciudadanos
y para el desarrollo nacional en todos los sentido, propiciando, si
así me lo permiten los Partidos Políticos de la oposición, un
debate general sobre el Estado de Derecho de Guinea Ecuatorial, en
los aspectos de la legalidad vigente y de la convivencia nacional, a
fin de dar más credibilidad y respeto a las normas de cohabitación
de los grupos que constituyen el mosaico etno-cultural de nuestro País,
así como a la justa y equitativa administración de los recursos
económicos que deben beneficiar a toda la Nación.
Contemplamos una Guinea Ecuatorial respetuosa con la dignidad del
Hombre y el Estado de Derecho, donde la justicia, la Ley, la firmeza
de las Instituciones del Estado y el sistema democrático nacional y
el respeto de los Derechos Humanos del Pueblo deben recibir el apoyo
solidario y coordinado de todos los integrantes de nuestra sociedad.
El nuevo Gobierno debe traducir en realidad el deseo de ver a Guinea
Ecuatorial con infraestructuras sólidas, capaces de mantener una
economía nacional sostenible y duradera que satisfaga las
necesidades y anhelos del Pueblo. Este es el momento en que debemos
diseñar y materializar la nueva Guinea Ecuatorial del Tercer
Milenio.
Tengo la convicción de que podemos lograr este objetivo, desde la
evidencia de una paz interna que resulta del acervo cultural y las
posibilidades de mejorar la gestión de la Administración del
Estado, unido al rápido crecimiento económico experimentado por el
Pueblo y trabajando en la unidad, solidaridad y en torno a unos
objetivos definidos.
Para ello, lanzo un llamamiento a todos los ecuatoguineanos para
que, como nunca, trabajemos en equipo, en solidaridad y en una
unidad de criterios, a fin de garantizar la seguridad nacional y
ciudadana, en el sentido de que no surtan los desordenes, y que sea
respetado el Estado de Derecho.
Dentro de este orden de consideraciones, mi sana voluntad es
trabajar muy estrechamente con todos los grupos políticos, en el
marco de un Gobierno de unión nacional, sin distinción de opciones
políticas, etnias, tribus, distritos, regiones, credos, etc... para
acabar así, por todas, con los complejos y los radicalismos
injustificados de ciertos Partidos Políticos que se automarginan,
por las presiones que reciben del exterior, dando lugar a posibles
inestabilidades internas.
Debemos continuar con los esfuerzos ya emprendidos para consolidar
nuestro sistema democrático nacional, preservando los moldes
positivos de la cultura tradicional; pues, solo a través de una
democracia liberal podremos acabar con las exclusiones, los rechazos
y las intolerancias que alimentan las actitudes destructivas como
son el odio, la envidia, la venganza, los triunfalismos y las
persecuciones.
No es tan importante que se nos elogien o critiquen desde el
exterior, puesto que la vida del Pueblo se desarrolla aquí en el
interior del País.
Se dice vulgarmente que: “cada maestrillo con su librillo” o lo
que es lo mismo: “cada pájaro con su nido”. Guinea Ecuatorial
desea vivir su propia experiencia, siempre que resuelva los deseos y
ambiciones de su Pueblo.
En este sentido, las críticas vertidas gratuitamente desde el
exterior contra mi País, son a nuestro juicio infundas y carentes
de lógica. En nuestro País, lo que prima es la soberanía nacional
que el la voluntad del Pueblo expresada en las urnas. ¿Qué dirían
ahora de mi elección como Presidente de la República que ha sido
casi con la totalidad del electorado?
A pesar de estas críticas, estamos muy orgullosos de nuestro
sistema democrático nacional. Nuestro Parlamento, durante la
antepasada legislatura estuvo constituido por cuatro grupos
parlamentarios, mientras que en la actualidad cuenta con tres grupos
representativos de las Fuerzas Políticas.
A todo ello, cabe resaltar que, este parlamento ha desarrollado
debates parlamentarios liberales que superan a parlamentos
pluralistas de muchos países, en los que se ha cuestionado,
interpelado y presentado mociones de censura al Gobierno que se dice
tener la mayoría parlamentaria. Consecuentemente, ha habido
reformas políticas y de Gobierno por exigencias de nuestra Cámara
de los Representantes del Pueblo.
En conclusión, Excelencias y estimados Compatriotas, la democracia
la hace el Pueblo para sí mismo y no para terceros y debe
desarrollarse conforme a la evolución de la sociedad.
El anhelo del Pueblo es la paz, el progreso socio-económico y el
bienestar. No queremos una paz que se impone simplemente por razones
de seguridad, porque ella es ficticia. Queremos una paz que resulte
de la plenitud del Hombre en el goce de todos sus derechos y
libertades, porque de ella resulta la mejor garantía de seguridad,
tanto la nacional que la de la propia ciudadanía.
Una paz no la defiende solo el Gobierno, debe ser el esfuerzo de
todas las Instituciones del Estado, las asociaciones religiosas,
profesionales, los organismos no gubernamentales, la sociedad civil
y la población en general, a quienes invitamos, cada uno desde la
responsabilidad que le corresponda, a fin de promover una cultura de
paz en la sociedad, que implica “hacer el bien y evitar el mal”.
Debemos impulsar la política de igualdad de oportunidades entre
todos los Hijos de Guinea Ecuatorial, en general y entre los Hombres
y las Mujeres en particular, a fin de que todos participen y
contribuyan en el proceso del desarrollo nacional y en el
mantenimiento de la paz social.
Las mujeres, al igual que los jóvenes, como grupos menos
favorecidos en la sociedad, deberán recibir una atención especial
del Gobierno, a fin de integrarlos en la dinámica general del
desarrollo social.
El Gobierno deberá esforzarse en mejorar la calidad de los
servicios sociales que presta al pueblo, introduciendo reformas,
mejorando las infraestructuras, así como capacitando al máximo los
recursos humanos, a fin de que la educación, la sanidad, vivienda,
el suministro de agua potable, alimentación, tratamiento del medio
ambiente y otros, alcancen su nivel superior y se dispensen por
igual a todos los ecuatoguineanos, con especial atención en las
clases más vulnerables y desprotegidas, como los niños, ancianos y
los discapacitados.
La Administración Pública, como encargada de prestar todos estos
servicios a la población, debe ser la primera en alcanzar su nivel
óptimo de funcionamiento, sin lo cual la prestación de estos
servicios nunca podría dispensarse en la forma deseada al Pueblo.
El sistema de prestación de servicios de la Administración Pública
a los administrados debe simplificarse al máximo, a través de
mecanismos que eviten el centralismo y el exceso de la burocracia, a
fin de que los particulares obtengan, en el tiempo deseado y con
menos condiciones, los permisos gubernativos que les permitan
coadyuvar al desarrollo de la Nación.
Nuestro mayor deseo es mejorar cada día la calidad de vida, tanto
de los ecuatoguineanos como de los extranjeros que residen en el
territorio nacional, mediante la consolidación del Estado de
Derecho, que tiene por misión garantizar a todos los ciudadanos los
mejores servicios públicos, la satisfacción de todas sus
necesidades en materia de justicia y, sobre todo, asegurar la
igualdad de todos ante la Ley.
Esto no se puede conseguir si el País no alcanza las máximas cotas
de gobernabilidad, o lo que es lo mismo el funcionamiento óptimo y
coherente de todos los poderes y demás órganos del Estado.
A este respecto, conviene señalar que en el Estado democrático de
Guinea Ecuatorial, el Gobierno, la Cámara de los Representantes del
Pueblo y el Poder Judicial, están íntimamente ligados mediante
disposiciones legales emanadas de la Ley Fundamental y demás Leyes,
cuya observancia es indiscutible como principio de seguridad jurídica,
que garantiza a los ciudadanos la certeza y confianza de que sus
representantes y gobernantes actúan bajo los criterios de justicia,
legalidad, el respeto, el deber moral y el sentido dela
responsabilidad.
En este sentido, como Institución que vela por administrar la
justicia al Pueblo, la Corte Suprema de Justicia y todos los demás
órganos jurisdiccionales del País, con el apoyo de las demás
instituciones del Estado, deben emprender todos los esfuerzos a su
alcance, para que las conclusiones y recomendaciones retenidas por
la reciente Conferencia Nacional sobre la Administración de
Justicia en Guinea Ecuatorial sean implantadas en su integridad, a
fin de que el actual estado de paz y de desarrollo socio-económico
reciba el apoyo o la seguridad jurídica necesaria que consoliden
esta paz y desarrollo socio-económico.
Una sociedad sin un mecanismo fiable dela Administración de
Justicia, no puede asegurar la paz ciudadana, ni mucho menos el
orden social.
Estimados Compatriotas:
En cuanto al programa de desarrollo económico, el Gobierno seguirá
propiciando apoyo y facilidades a la inversión del capital, tanto
nacional como extranjero, diversificando los sectores que reciban
dicha inversión. En este sentido, felicitamos las nuevas
perspectivas que se vislumbran para la expansión de la inversión
en los sectores claves dela economía nacional.
Dentro de este orden de ideas, la inversión para diversificación y
fomento de la producción agropecuaria recibirá la mayor atención
del Gobierno, por ser un sector que absorbe a toda la población
rural.
La vida del campesino debe experimentar un cambio hacia el progreso
y bienestar en un futuro no muy lejano; para ello el Gobierno
desarrollará los núcleos de gran concentración, a fin de dotarlos
dela necesaria infraestructura de los servicios sociales más
esenciales.
Las vías de comunicación son importantes para garantizar y
asegurar las actividades económicas de todo el País. En este
sentido, la inversión estatal se acentuará más en la
infraestructura de carreteras.
El sector de la pesca, como uno de los recursos más abundantes y
ricos de Guinea Ecuatorial, debe explotarse con todo rigor; para
ello invitamos a los países con la tecnología avanzada para que se
asocien a Guinea Ecuatorial.
El Gobierno prestará una atención especial en el fomento de la
creación de pequeñas y medianas industrias, para la transformación
de la producción nacional y el abastecimiento a la población. Para
ello se dará apoyo a las empresas nacionales y extranjeras para
obtener las condiciones favorables para la ejecución de sus
proyectos.
Como cuestión prioritaria para el desarrollo nacional, el Gobierno
priorizará el suministro con garantía a todo el País de la energía,
utilizando los importantes recursos hidráulicos existentes.
Invitamos, para ello, a los países que disponen de una tecnología
avanzada para que cooperen con la República de Guinea Ecuatorial.
Estimados Jefes de Estado y de Gobierno,
Queridos Compatriotas:
Actualmente, todos los países del mundo movilizan sus recursos para
integrar sus economías a un único modelo universal. A pesar de ser
una exigencia necesaria, comprendemos que en las actuales
circunstancias de falta de tecnología y recursos humanos
profesionalmente cualificados, tal pretensión no solo es difícil
para los Países en desarrollo, sino que causará, además, efectos
negativos a la larga, por lo que apelamos a la cooperación
internacional, para que secunde nuestros esfuerzos en las reformas
económicas que emprenda el Gobierno.
Estimados Jefes de Estado,
Excelencias,
Señoras y Señores:
Nuestra máxima aspiración como Estado, sujeto de Derecho
Internacional, es saber que el impacto de nuestra política nacional
repercute en la disminución de los focos de tensión en las
relaciones internacionales, promueve la amista y en entendimiento
entre los Pueblos y favorece una cooperación de mutuo beneficio y
respeto recíproco entre los Estados, así como la promoción y
protección de los derechos políticos, económicos, sociales y
culturales de los países más débiles.
Para ello, defendemos y defenderemos como principios políticos no
negociables el respeto a la independencia y soberanía estatal, la
no ingerencia en asuntos internos de otros Estados y el
mantenimiento de relaciones de cooperación equitativas y de
beneficio recíproco entre Estados.
Estamos muy preocupados por la proliferación de conflictos y
situaciones de inestabilidad en varias partes del mundo,
especialmente en nuestra sub-región de África Central.
Lanzamos un llamamiento de paz a las partes involucradas para que
abandonen los egoísmos y asuman la responsabilidad de salvaguardar
la vida inocente de sus Pueblos.
Felicitamos, en este sentido, los esfuerzos emprendidos por los
grupos políticos de Angola, para una reconciliación nacional, tras
una guerra de exterminio de casi siete años.
Este ejemplo de Angola debe ser seguido por otros países africanos
en conflictos y donde quiera que haya la guerra, a fin de que se
restablezca la paz en estos países, y emprender la difícil tarea
de la reconstrucción nacional que debe recibir el apoyo de la
Comunidad Internacional.
Guinea Ecuatorial se opone y rechaza rotundamente toda acción de
terrorismo, sea nacional o internacional, por estar contra la
libertad de los Pueblos y el ejercicio dela democracia.
La violencia siempre engendra la violencia, por ello, la guerra debe
evitarse a toda costa y reemplazarse por el diálogo para la solución
de controversias, sean de cualquier origen y circunstancias.
La Comunidad Internacional debe solidarizarse en materia de la paz.
No hay paz internacional mientras un País esté en guerra contra sí
mismo o contra otro. En este sentido, todos debemos acudir en
socorro a cualquier País que sufre la guerra.
Particularmente, Guinea Ecuatorial se preocupa por evitar cualquier
acto que incite la violencia interna y en sus relaciones con otros
países. Pro esta razón, privilegiamos las relaciones con los países
vecinos, para que sean siempre de amistad, hermandad, cooperación,
transparentes, equitativas y de mutuo respeto.
Quiero concluir, queridos Hermanos, que nos habéis honrado con
vuestra presencia y, estimados Compatriotas, señalando que la tarea
de gobernar no es fácil y no se puede llevar por una sola persona,
por lo que pido la colaboración de todos mis Compatriotas y de
todos los dirigentes africanos y de los países amigos, para que
apoyen solidariamente el proceso político de Guinea Ecuatorial a su
desarrollo integral.
¡Arriba la República de Guinea Ecuatorial!.¨
Malabo, 23 de enero de 2003.
LA OFICINA NACIONAL DEL PDGE.
Editado y
distribuido por ASODEGUE
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