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La reacción del
Ministerio español de Asuntos Exteriores (17h.
58 m.)
MADRID, 30 Ago.
(EUROPA PRESS) - El Gobierno español ha
expresado este lunes su "consternación" por la
ejecución de cuatro personas en Guinea
Ecuatorial tras un "juicio militar sumarísimo"
en relación con un intento fallido de asesinar
al presidente de este país, Teodoro Obiang
Nguema, y ha advertido de que esto supone una
"contradicción" con los "objetivos
democratizadores" que el mandatario
ecuatoguineano se había fijado. Asimismo, se ha
convocado a Exteriores al embajador del país
africano para trasladarle la "preocupación y
condena" de España.
El viernes
pasado, el propio Obiang había confirmado en un
comunicado que José Abeso Nsue, Manuel Ndong
Aseme, Jacinto Michá Obiang y Alipio Ndong Asumu
habían sido ejecutados el pasado 21 de agosto.
El 17 de febrero de 2009 un grupo de hombres
armados trató de asaltar el palacio presidencial
de Malabo, un "intento de asesinato contra mí y
contra mi familia y un intento de derrocar a mi
Gobierno por parte de miembros de las Fuerzas
Nacionales Armadas en colaboración con
mercenarios y terroristas", señaló el
presidente.
"Espero que
Estados Unidos y el resto del mundo comprendan
la gravedad y el peligro de los eventos
ocurridos el 17 de febrero de 2009 (...) Guinea
Ecuatorial aún necesita la asistencia de los
Estados Unidos de América y de otros países",
añadió, precisando que los cuatro condenados,
"fueron ejecutados inmediatamente debido al
inminente peligro que suponen contra mí, contra
mi familia y contra mi Gobierno".
En un
comunicado, el Ministerio de Asuntos Exteriores
y de Cooperación, "ante la confirmación oficial"
de la ejecución de estas cuatro personas y "de
la condena a veinte años de Santiago Asumu
Nguema y Marcelino Nguema Esono", manifiesta en
nombre del Ejecutivo su "consternación" si bien
subraya que "esto no prejuzga el derecho de
Guinea Ecuatorial a defender su integridad
territorial contra ataques externos".
Asimismo, pide
al Gobierno ecuatoguineano que "revise la
situación" de los dos condenados, ambos miembros
del partido opositor Unión Popular (UP), "de
acuerdo con los principios de la propia
constitución de Guinea Ecuatorial" y "lamenta la
contradicción que la celebración de este juicio,
y especialmente las mencionadas ejecuciones,
suponen en relación con los objetivos
democratizadores anunciados por el presidente
Obiang en distintas ocasiones y, más
recientemente, en Ciudad del Cabo, el pasado día
28 de junio".
EL EMBAJADOR,
CONVOCADO A EXTERIORES
"España, como
país abolicionista de la pena de muerte, no
puede sino condenar su aplicación y reiterar su
defensa de los Derechos Humanos, que forman
parte irrenunciable del Derecho Internacional",
concluye el comunicado de Exteriores, en el que
se precisa que se ha convocado al embajador de
Guinea Ecuatorial en España para "manifestarle
nuestra preocupación y la condena de estos
hechos".
Tanto la
oposición interna en Guinea Ecuatorial como el
autoproclamado Gobierno en el Exilio que dirige
Severo Moto habían condenado la semana pasada la
ejecución de estas cuatro personas, a las que no
se les dio la posibilidad de recurrir.
En el mismo
sentido se pronunció Amnistía Internacional.
"Los han declarado culpables en un juicio sin
las garantías debidas y los han condenado a
muerte y ejecutado, con una urgencia pavorosa,
sin la menor oportunidad de recurrir la
sentencia", denunció el director regional para
África de la ONG, Erwin van der Borght.
Los cuatro
ejecutados, que vivían desde hacía años en
calidad de refugiados en Benín, fueron
"secuestrados por fuerzas de seguridad de Guinea
Ecuatorial en enero de 2010", recuerda la ONG en
un comunicado. Todos ellos, ex oficiales del
Ejército, fueron trasladados a la prisión de
Black Beach, en la capital, donde al parecer
"confesaron" haber llevado a cabo un ataque
contra el palacio presidencial el 17 de febrero
de 2009, precisó AI. De acuerdo con la
información con que cuenta la ONG, durante su
reclusión fueron sometidos a torturas para
obligarlos a "confesar" su participación en el
presunto ataque.
A:
El
despacho de Europa Press nos ha llegado a
las 17h. 58 minutos. Nuestro comentario sobre la
ausencia de reacción del gobierno español se
publicó a las 11h. 30 m.
Leída la
reseña que del comunicado del Ministerio de
Asuntos Exteriores hace la agencia Europa Press
nos quedan dudas sobre si la condena del
gobierno español se hace desde un punto de vista
abolicionista de la pena de muerte o se trata de
un giro respecto a sus políticas hacia el
régimen ecuatoguineano. Nuestra opinión es que
se trata más de lo primero que de lo segundo...
La embajada de España en Malabo tardó
cuarenta y ocho horas en enterarse de los
fusilamientos, el Ministerio español de Asuntos
Exteriores no se ha enterado todavía (11h. 30m.)
La embajada de España en
Malabo supo de los fusilamientos el lunes, día
23, cuarenta y ocho horas después de producirse
y a través del despacho difundido el domingo por
la agencia española Europa Press [http://www.asodegue.org/agosto25105.htm].
Funcionarios de la embajada española intentaron
entrar en contacto el día 23 con un dirigente
opositor cuyas declaraciones figuran en ese
despacho para confirmar la noticia. A fecha de
hoy, casi diez días después de consumado el
cuadruple asesinato, el Ministerio español de
Asuntos Exteriores guarda silencio.
La diplomacia española para con el régimen
dictatorial ecuatoguineano es, desde hace años,
una diplomacia somnolienta, silenciosa y
comprensiva con todos los desmanes del dictador.
Tras lo sucedido entre los días 21 y 23 hay
motivos para sospechar que es ya una diplomacia
durmiente.
Los señores Moratinos (PSOE) y Santos (IU),
diseñadores de una política cien veces fracasada
para con Guinea Ecuatorial, arropan el silencio
de su embajada. Callaron también durante el
debate sobre el premio Unesco-Obiang, durante el
debate sobre Guinea en la Comisión de Derechos
Humanos de Naciones Unidas y se han dejado
engañar como criaturas por el dictador en todos
los momentos relevantes de estos últimos años en
la política ecuatoguineana o en las relaciones
entre los dos países. Moratinos (PSOE) y Agustín
Santos (IU) creen que el "petróleo quita todas
las manchas" (las suyas y las de Obiang) pero se
equivocan...
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