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HOJAS INFORMATIVAS

25 de agosto de 2010

La "era de Teodorin" se inicia con un cuádruple asesinato político

   El secuestro de los cuatro opositores ecuatoguineanos, las torturas a las que han sido sometidos en Black Beach y su posterior "juicio sumarísimo" (carente de las mínimas garantías) al que ha seguido un inmediato fusilamiento (sin apelación posible) reúnen todas las características de un asesinato político llevado a cabo  con saña,  por instrucciones directas del dictador Teodoro Obiang Nguema.

   ¿Cuales son las "razones" de un acto tan bárbaro? El régimen ecuatoguineano representa desde hace años la versión más degradada de los peores procesos políticos que se dan el continente africano. Guinea Ecuatorial conoce desde hace meses un nuevo periodo de endurecimiento de la situación política. Para dar una fecha de comienzo de esta nueva fase, podemos fijar la del 27 del pasado febrero, coincidiendo con el nombramiento de Lucas Esono Nguema [http://www.asodegue.org/febrero2710.htm] como secretario general del gubernamental PDGE. Desde esa fecha se han incrementado notablemente los mecanismos de chantaje y de presión sobre los militantes opositores. Desde entonces, han sido muy pocos los dirigentes de los partidos de la oposición que no han recibido "ofertas" y amenazas de Luquito y sus secuaces, en una versión suavizada, pero real, del "o plata o plomo" de los peores círculos mafiosos, destinado a que abandonen sus partidos y se integren en el partido de Obiang (otra vez "el partido único"). Todo este proceso ha coincidido en el tiempo con una auténtico festival de "congresos" y otras celebraciones oficiales destinadas a hacer manifiesto de una vez el proyecto de entronización de Teodorin, el primogénito del dictador, como sucesor de su padre. Estamos ya, cualquiera que sea el resultado final de esta operación política, en la "era de Teodorin".

   Las nuevas "monarquías africanas", constituidas en torno a las familias de los dictadores más longevos del continente, son  una de las formas más evidentes de degeneración política de algunos de los regímenes surgidos de las independencias y tienen como finalidad la perpetuación de las "nuevas dinastías" en el control económico y político de sus respectivos países. Con todo, en algunos casos, el de Gabón es quizás el más claro, el proceso sucesorio es utilizado para "tomar un cierto aire", para ampliar la base social (o la menos aparentarlo), para abandonar los peores modos y modernizar estos añosos regímenes.

   No va a ser este el caso de Guinea Ecuatorial. La "era de Teodorin" se ha presentado hasta ahora, como venimos diciendo, con la añoranza del "partido único" y la reivindicación de los peores hábitos del régimen de Macías. El asesinato de estos cuatro militantes opositores es el síntoma más evidente de la involución que va a suponer para el país. El régimen ecuatoguineano, consciente de que la "sucesión" encarnada en Teodorin le aísla y le debilita políticamente mucho más, ha recurrido a un argumento extremo, ha recordado, a todos los guineanos y especialmente a la oposición política, que puede matar y, además, que está dispuesto a hacerlo no ya como respuesta a una situación de amenaza real (no existe tal amenaza en Guinea), sino como mera advertencia política...

   No hay justificación posible para estos cuatro asesinatos. Son una apuesta clara por enrarecer el clima político y ensombrecer el futuro del país. El dictador y su familia se identifican como auténticos "señores de la guerra" incapaces de representar una versión del poder distinta a la peor de las dictaduras. Desde algunos círculos, siempre comprensivos como Obiang, podrá argumentarse que no se trataba de opositores pacíficos, que los cuatro asesinados "tenían la intención" de oponerse violentamente al régimen dictatorial existente en su país y que estaban en Bakassi preparándose para ello... Es una posibilidad. Es muy posible que en países en los que, como Guinea Ecuatorial, las elecciones son una mera parodia y la posibilidad de cambiar por vías pacíficas a los gobernantes algo menos que una hipótesis, haya personas que tengan la intención de intervenir en política por vías violentas. Sobre los cuatro fusilados sólo podemos formular especulaciones, es posible que en el futuro actuasen violentamente, o que no lo hicieran [no hay una sola prueba presentable de que lo hayan hecho en el pasado]. Con Obiang no caben dudas. Obiang siempre actúa violentamente. Obiang mata. El que mata en Guinea es Obiang.

   Queremos terminar expresando nuestro reconocimiento a los cuatro fusilados, a José Abeso Nsue, a Manuel Ndong Aseme, a Jacinto Micha Obiang y a Alipio Ndong Asumu. Es sabido que teníamos pocos puntos de coincidencia política con ellos, pero queremos expresarles nuestro homenaje. El reconocimiento a su entrega y su valor en la lucha contra la dictadura. No los olvidaremos. Recordaremos con frecuencia sus nombres (nos comprometemos a ello) y su compromiso. Haremos cuantos esté en nuestra mano para que los ecuatoguineanos de hoy y del futuro los recuerden como hombres de bien, capaces de hacer frente a los compromisos con su país.

   Queremos expresar también el desprecio que nos merecen Obiang, Teodorin y sus respectivas cuadrillas. Nadie los recordará nunca más que como verdaderos delincuentes, como personas capaces de sacrificar una y otra vez a su país y a sus conciudadanos en su exclusivo beneficio.    

 

Editado y distribuido por ASODEGUE

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