HOJAS INFORMATIVAS
20
de agosto de 2004
JUICIO
DE MALABO: MANIFIESTA INDEFENSIÓN
En la mañana de ayer el Ministro-Portavoz del gobierno guineano
Alfonso Nsue Mokuy confirmó que el lunes 23 dará comienzo en
Malabo el juicio contra los 14 supuestos mercenarios (ocho
surafricanos y seis armenios) y 5 supuestos cómplices guineanos,
implicados todos ellos, según el gobierno de Guinea en el intento
de golpe de estado de principios del pasado mes de marzo.
Siempre según Nsue Mokuy, se ha autorizado la presencia en las
sesiones del juicio, que tendrán lugar en el cine Marfil, de
observadores internacionales (entre ellos representantes de
Amnistía Internacional) y de una cadena de televisión española.
Los abogados defensores [Fernando Micó defiende a los 8
surafricanos, Ponciano Mbomio a los seis armenios, Antolín Ndong
Nsué a Antonio Javier Nguema Nchama y Constantino Ndong Andemio (Costa)
a Coldo Martínez Nsang] han presentado una protesta formal por las
condiciones en las que deben realizar su trabajo. Hasta ayer no
habían podido acceder al conjunto del sumario (no se les habían
proporcionado más que aquellas páginas en las que figuran las
declaraciones de sus defendidos) y tenían prohibida cualquier
entrevista con ellos. En la tarde de ayer estos abogados celebraron
una reunión con el Ministro de Justicia (Angel Masié), el decano
del colegio de abogados (Juan Oló) y el Fiscal General (José Oló)
en la que consiguieron que ambas limitaciones les fueran levantadas.
A partir de las 9 de la mañana de hoy, día 20, los abogados
defensores podrán acceder a Black Beach.
El gobierno guineano mantiene ante este juicio una actitud doble
que, sin duda, tendrá consecuencias en los próximos días. Es difícil
ofrecer una imagen de "normalidad" (presencia de
observadores imparciales, renuncia a imponer penas de muerte...)
cuando se va a juzgar a un grupo de personas torturadas o vejadas
durante meses, cuya defensa está siendo permanente obstaculizada
(parece que el fiscal, José Oló, es el capitán de este tipo de
prácticas) y con un sumario que, según todas las noticias, es de
una calidad ínfima y no consigue demostrar ninguno de los
cargos. Como ha sucedido en otros de los juicios del cine
Marfil, a lo largo de las sesiones el verdadero acusado será
el régimen guineano y, en este caso concreto, su policía y su
sistema judicial.
Obiang y los suyos creyeron que podrían llegar a este juicio
representando el papel de víctimas de una agresión exterior. El
deterioro que en las últimas semanas ha padecido la figura del
dictador, tras confirmarse el desvío a sus bolsillos de centenares
de millones de dólares procedentes del petróleo han limitado mucho
la operación de imagen que pensaban desarrollar. (Algunos
observadores opinan incluso que les hubiera gustado no tener que
celebrar este juicio). La difusión en este momento de los
"métodos de investigación" que utiliza la policía
guineana, de las declaraciones obtenidas (o impuestas) bajo tortura
y de las prácticas de su sistema judicial no van a favorecerles
tampoco.
Hablemos, por último, de quienes son los acusados. Es seguro que los
seis armenios (más el ciudadano alemán muerto en prisión)
integrantes de una empresa de transporte, instalados en Guinea desde
hace años junto con sus familias, carecen de cualquier interés en
un intento golpista. Solamente el delirio en el que se sitúan los
dirigentes de la "seguridad" guineana justifica su
presencia en Black Beach.
Son más que dudosas las acusaciones que se formulan contra los
cinco guineanos. Tres de ellos son personas muy jóvenes cuyo delito
habría sido "enseñar Malabo" a los supuestos
mercenarios. Conocida la existencia de la empresa Triple Options,
que serviría de tapadera a la presencia en Guinea de Nick du Toit,
supuesto jefe de los mercenarios, y de la que formaba parte Armengol
Nguema, responsable de la policía guineana, era obligado presentar
como cómplices a algunas personas de este entorno pero sin poner en
peligro al hermano del dictador. Son oscuras las razones por las que
se eligió a Antonio Javier Nguema Nchama (diputado del PDGE) y a
Agustín Massoko y este será uno de los puntos de
interés del juicio.
¿Constituían los ocho surafricanos una "avanzadilla" de
la unidad que encabezaba Simon Mann y que fue interceptada en
Harare? Esta es sin duda la pregunta más importante a la que
debería responderse en el juicio de Malabo. Se trata de una
pregunta de interés no solo para Obiang y los suyos sino para todos
los guineanos. Pero ni la policía, ni la justicia del régimen
están capacitadas para encontrarle respuesta.
En el futuro habrá que hablar mucho de todo esto, por el momento, y
aunque en algunos casos pueda tratarse de mercenarios, exigimos para
todos ellos un juicio justo.
JUICIO
DE HARARE: INTERVIENEN LAS DEFENSAS
El juicio de Harare continuará, al menos, hasta el día de hoy.
La agencia France Press informa en un despacho desde la
capital de Zimbabwe que "el presidente del tribunal, el juez
Mishrod Guvamombe,ha ordenado a los acusados que vuelvan el viernes
para escuchar sus alegaciones y sus descargos".
La
sesión de ayer estuvo dedicada fundamentalmente a la intervención
de las defensas que han intentado demostrar que el destino del
avión interceptado en Harare era la República Democrática del
Congo. La agencia francesa lo cuenta así: "Uno de los abogados
defensores, Jonathan Samkange, hizo comparecer el jueves a tres de
los acusados que han afirmado ignorarlo todo sobre esas armas [las
armas que habría comprado Simon Mann].
Por lo que yo sé, se trataba de una escala para repostar carburante
(...). Nuestro destino era la RDC", ha declarado Raymond Archer.
Los otros dos han prestado declaraciones similares, según las
cuales, habrían sido reclutados por teléfono en Suráfrica por un
tal James Kershaw y habrían salido de allí el 7 de marzo.
El fiscal Lawrence Phiri ha preguntado cómo era posible que Archer
que acababa de dejar un puesto de guardaespaldas de la presidencia
de Haití a principios de marzo, hubiera podido ser reclutado en
Suráfrica el siete de ese mes y salir para la RDC el mismo
día.
Archer ha contestado ya le habían reclutado así en otros
oportunidades y que lo más interesante de esta oferta era que se
trataba de "un empleo lucrativo en la seguridad de una
mina".
GUINEA
ECUATORIAL IMPORTA EL 95% DE SUS PRODUCTOS ALIMENTICIOS BÁSICOS
La agencia Afrol News se hace eco de un informe del PNUD
sobre Guinea Ecuatorial en el que se indica que este
país importa desde Europa y los países vecinos el 95% de los
productos alimenticios de la dieta básica de sus ciudadanos
(http://www.afrol.com/es/articulos/13743).
Como es habitual cuando se publican este tipo de informes el
gobierno guineano ha manifestado estar muy preocupado y dispuesto a
impulsar el desarrollo agrícola del país.
Editado
y distribuido por ASODEGUE
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