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 8 de agosto de 2006

Comparece ante el Senado norteamericano el nuevo embajador de los Estados Unidos en Malabo

   El Departamento de Estado norteamericano ha difundido con fecha de ayer, en su publicación Washington File, una reseña de la comparecencia ante Comité de Relaciones Exteriores del Senado de los EEUU del futuro embajador de este país en Guinea Ecuatorial, Donald C. Johnson. Esta comparecencia tuvo lugar el pasado día 3.

   Según esa reseña, el señor Johnson manifestó que había razones específicas e imperativas para intensificar las relaciones entre los dos países. El gobierno de Guinea Ecuatorial habría manifestado su deseo de mantener relaciones estrechas y activas con los Estados Unidos. La presencia de un embajador residente norteamericano en Malabo demostrará al gobierno y a la población de Guinea Ecuatorial que los Estados Unidos están preparados para mantener un diálogo más intenso entre los dos países, afirmó.

   Johnson recordó a los integrantes del Comité que a lo largo de la pasada década no hubo embajador residente en Malabo y la representación en Guinea Ecuatorial se había hecho a través de los jefes de misión de la embajada norteamericana en Camerún. Pasó a explicar las razones por las que la administración Bush ha decidido tener presencia propia en la capital ecuatoguineana: la existencia de una inversión directa norteamericana que supera los 10.000 millones de dólares y que convierten a Guinea Ecuatorial en el cuarto país africano en la recepción de este tipo de inversiones, detrás de Suráfrica, Angola y Nigeria. La inversión privada norteamericana es, con mucho, la más importante que existe en Guinea y a estos inversores les preocupa el futuro del país, pero también la seguridad de sus empleados y de las propias inversiones.

   Estas inversiones se producen, además, en un sector que tiene un interés crítico para los EEUU, en el sector energético. Han tenido lugar durante la pasada década y siguen aumentando. En 1994, antes de la puesta en marcha de las explotaciones petroleras, la cuantía del comercio entre Estados Unidos y Guinea Ecuatorial era de 2,4 millones de dólares/año, en 2005 ascendió a 1840 millones de dólares.  Johnson manifestó  su esperanza de que estas cifras sigan aumentando y se refirió en este sentido a la planta de gas licuado próxima a Malabo cuya producción está destinada al mercado estadounidense. Se refirió también a la relación entre la estabilidad y la fiabilidad de una fuente de energía como es Guinea Ecuatorial, que produce más de 350.000 barriles/día, con la seguridad energética y el bienestar de su propio país.

   Pasó a referirse al aumento de los recursos existentes en Guinea Ecuatorial, medibles por  los datos de crecimiento del producto nacional bruto que, dijo, ha sido en los últimos años uno de los más altos, no sólo del continente africano, sino de todo el mundo. Johnson manifestó su deseo de que los EEUU ayudasen a las autoridades ecuatoguineanas a tomar decisiones "sabias y prudentes en la utilización de esos recursos de manera que tengan la mayor incidencia posible en el desarrollo del país y en el bienestar de sus gentes".

   Estas serían las razones que justificarían la presencia de un embajador norteamericano "a jornada completa" en Malabo. El nuevo embajador manifestó su esperanza de que el dialogo entre los dos países abarque todos los aspectos de las relaciones bilaterales y de las preocupaciones (e intereses) multilaterales. Dentro de este diálogo deberán incluirse "discusiones sinceras" sobre temas como "la democracia, los derechos humanos y la transparencia financiera"

   Johnson acabó manifestando su esperanza de que Guinea Ecuatorial sea "una sociedad próxima, democrática, próspera, segura y pacífica".

   El trámite de nombramiento del señor Johnson prevé su ratificación (o su rechazo) por parte del citado Comité de Relaciones Exteriores del Senado. La reunión al respecto está prevista para los primeros días (entre el 4 y el 6) de septiembre.

 

Una cumbre inútil

   Anunciábamos recientemente el viaje del dictador ecuatoguineano a Chad, a la toma de posesión del también dictador, Idriss Deby. Esta celebración se había hecho coincidir con una reunión de la CEMAC cuyo desarrollo describe así la agencia France Press: " La cumbre de jefes de Estado de la Comunidad Económica y Monetaria de los Estados del África Central (CEMAC) se cerró en la tarde del lunes en N'Djamena, poco después de su apertura oficial.  

   La ceremonia de apertura, prevista inicialmente para las últimas horas de la mañana, comenzó hacia las 16h 30 hora  local (15h 30 GMT), tras varias horas de reuniones informales y a puerta cerrada entre los cinco jefes de Estado presentes y la representación del sexto que no acudió a la capital chadiana.

   Inmediatamente después de que el anfitrión de la cumbre y presidente en ejercicio de la CEMAC, el presidente chadiano Idriss Deby acabase su discurso y anunciase algunas decisiones de carácter general adoptadas por los jefes de Estado, dio por concluida la reunión sin más formalidades.   

   Según una fuente diplomática chadiana, estaba previsto inicialmente que la cumbre tratase sobre « la seguridad en la región » y en su discurso el presidente Deby ha llamado a los Estados miembros a « reforzar la cooperación y tomar las medidas pertinentes para luchar contra (…) todas las formas de inseguridad en (la) región". Sin embargo, las pocas conclusiones  anunciadas no corresponden a este ámbito.   

   La razón de que la seguridad no aparezca entre esas conclusiones podría estar, según una fuente cercana a la presidencia del Chad, en la posible llegada, aunque no confirmada todavía, a lo largo del martes del presidente sudanés Omar el-Béchir, con el que Chad mantiene desde hace meses un conflicto larvado.  

(...)

   La cumbre ha decidido la ubicación en Bata, capital económica de Guinea Ecuatorial  del Parlamento de la CEMAC (previsto por los textos fundacionales) antes de finales de 2006 y de la puesta en circulación « sin más dilaciones » del pasaporte CEMAC, previsto inicialmente para 2003. 

   Los países miembros han decidido también encargar a Chad la creación antes de final de año la empresa  Air Cémac, esperada desde 2001, y se han comprometido a poner remedio a los retrasos relativos a su organización.   

   "Debemos reforzar la cooperación y tomar las medidas necesarias para luchar eficazmente contra el bandidismo, la criminalidad transnacional, el trafico ilegal de productos y todas las formas de inseguridad existentes en nuestra región”, dijo el presidente Deby en su discurso.  

   "Estas medidas se refieren especialmente al intercambio de informaciones y es importante que se organicen reuniones periódicas de nuestros servicios para valorar esta cooperación regional", añadió.   

(...) 

   Estaban presentes los presidente de la República Centroafricana, François Bozizé, del Congo, Denis Sassou Nguesso, de Gabón, Omar Bongo Ondimba, de Guinea Ecuatorial,  Teodoro Obiang Nguema y del Chad, Idriss Deby Itno étaient présents, así como el presidente de la Asamblea Nacional camerunesa, Djibril Cavaye Yeguie, en representación del presidente  Paul Biya.  

   Deberán asistir el martes a la ceremonia de investidura del presidente Deby, en la que estarán también el líder libio Mouammar Kadhafi, llegado el lunes a  N'Djamena, y el presidente senegalés Abdoulaye Wade".

 

 

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