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HOJAS INFORMATIVAS
30 de abril
de 2007
Incomunicados desde el 9 de abril
La agencia EFE
difundió la pasada semana la siguiente noticia: "La policía de
Guinea Ecuatorial mantiene detenidos e incomunicados en Malabo
desde el pasado día nueve a Secundino Boleko y Luciano Lima
Gobe, de la etnia bubi, dijo a EFE por teléfono el abogado
Fabián Nsue Nguema.
Nsue ha interpuesto un 'habeas corpus' ante
el juzgado de instrucción de Malabo para que el juez Cenón
Obiang libere a Boleko y Lima, cuya detención se relaciona con
su supuesta participación en los hechos ocurridos el 21 de
enero de 1998 cuando un grupo de personas de la etnia bubi
asaltaron tres puestos militares en el sur de la isla de Bioko.
El abogado ecuatoguineano
indicó que 'lo peor es que desde que les encerraron el día 9
no les dejan salir de su celda ni siquiera para bañarse'.
Agregó que Boleko y Lima, de 50
y 40 años, respectivamente, no tomaron parte en los hechos
ocurrido el 21 de enero de 1998, y tampoco aparecen en el
sumario.
Más de 116 personas, vinculadas
al Movimiento para la Autodeterminación de la Isla de Bioco (MAIB),
todos bubis y oriundos de la isla de Bioko, antigua Fernando
Poo, fueron detenidos en enero de 98, después de que un grupo
de personas asaltara tres puestos militares en el sur de la
isla, donde resultaron muertos cuatro soldados y un civil".
Hasta aquí el
despacho de EFE.
Puestos en contacto
con Fabián Nsue nos confirma que los detenidos siguen en
prisión pero que la acusación, según testimonio verbal del
juez y dentro de la confusión habitual que se produce en
Guinea en estos casos, ya no es que Secundino Boleko y Luciano
Lima Gobe participasen en los hechos de 1998. El comisario
jefe superior de policía de Malabo habría informado al juez
de que los dos detenidos han penetrado en los últimos tiempos en
instalaciones militares y han levantado croquis de ellas.
Fuentes de la
comunidad bubi en el exilio nos indican que Secundino Boleko
es natural de Basupu, "de una familia a la que no se le
conocen actividades políticas y desde luego no participó en
los hechos de 1998. Es una familia con propiedades en la isla
de Bioko, aunque su situación económica habría decaído en los
últimos años". Luciano Lima Gobe es policía uniformado y
administrador de los bienes de Secundino.
El MAIB, por su
parte, desmiente cualquier actividad suya en el sentido
indicado por el juez y relaciona las dos detenciones con
la "política de apropiaciones ilegales que practican
habitualmente los altos cargos del régimen". "No es difícil
adivinar que tras las detenciones está la apetencia de alguno
de los prebostes del régimen por los bienes muebles o
inmuebles de la familia Boleko".
Estas mismas
fuentes del MAIB desmienten los rumores, difundidos en la
última semana, sobre la detención y traslado a Malabo de
Salomón Echuaca "Alex", uno de los dirigentes de la revuelta
bubi de 1998, que vive desde hace años en el exilio.
A.
En todos los procesos urdidos en
los últimos años por la policía ecuatoguineana, figuran
siempre croquis de instalaciones militares que a la hora de la
verdad, a la hora de los juicios, se demuestran puras
invenciones.
La policía
ecuatoguineana necesita recurrir permanentemente de este tipo
de actuaciones. Necesita mantener un clima de terror entre la
población del país, demostrar que nadie, ningún guineano, está
nunca a salvo de su prepotencia y su arbitrariedad.
La policía
de tráfico extorsiona
También EFE ha difundido
desde Malabo el siguiente despacho: "El primer ministro de
Guinea Ecuatorial, Ricardo Mengue Obama Nfube, ha reconocido
que algunos agentes de policía de tráfico rodado, seguridad
vial y municipal 'utilizan el traje de servicio para
extorsionar a los ciudadanos', informó hoy la radio estatal.
El jefe del Ejecutivo ecuatoguineano hizo
estas manifestaciones a los medios de comunicación estatales y
dijo que ese tipo de prácticas 'merman la imagen del cuerpo'
al que pertenecen los agentes que extorsionan.
Mengue dijo que 'muchos agentes
han convertido estos actos de corrupción en una actividad
cotidiana, utilizando el traje de servicio para extorsionar a
los ciudadanos con la imposición de sanciones cuyas cantidades
nunca llegan a las arcas del Estado'.
La fuente informó de que la
'preocupación' del primer ministro 'surge como consecuencia de
las repetidas irregularidades que muchos agentes comenten en
el ejercicio de sus funciones en detrimento de la
administración pública'.
Manifestó a los reunidos que el
Gobierno adoptará mecanismos de control para vigilar a los
agentes 'corruptos, que serán separados del servicio sin
contemplaciones' y recordó que 'ningún agente de tráfico está
autorizado a cobrar dinero' a los infractores, sino a imponer
sanciones".
A.
No es ninguna novedad. En Guinea
Ecuatorial todo el mundo sabe que la policía de tráfico
extorsiona. Lo dicen hasta la radio y la televisión del
régimen (la única que hay). La novedad estaría en decir (o
investigar) para quien lo hacen. Por ejemplo, en la carretera
de Malabo a Rebola, en el kilómetro 2, desde hace años una
barrera de policía "multa" diariamente a todos los vehículos
con 2000 francos CFA (500 pesetas, 3 euros). ¿Se quedan los
policías con la recaudación, o va a parar a quienes toleran su
comportamiento y a los policías solo les toca una parte,
modesta, de la "caja"?
Más sobre
el ascenso del "patriotismo" gabonés
Informábamos
recientemente de la existencia en Gabón, dentro del propio
régimen de Bongo, de unas corrientes "patrióticas" que hacían
especialmente difícil un acuerdo en torno al conflicto de Mbañé. La agencia France Press difundió el pasado día
26 un despacho sobre un nuevo episodio político que viene a
reforzar la existencia de esta corriente política:
"A penas
llevada a cabo, la privatización del operador público Gabón
Telecom en beneficio de un empresario marroquí, ha
alimentado la polémica en Gabón entre partidarios del
patriotismo económico y defensores del realismo financiero,
sobre un fondo de rivalidades en la cumbre del Estado.
Ha sido el muy
ortodoxo diario L´Union quien a tocado a rebato contra
la venta, en febrero, de la mayoría del capital de Gabon
Telecom a Maroc Telecom, a su vez filial con un 51%
de participación del grupo Vivendi, por 40 mil millones de
francos CFA (60 millones de euros).
En un largo
artículo, el periódico gubernamental denunció hace dos semanas
la venta a precio de saldo de "la flor de las empresas
gabonesas", hecha en "la opacidad y la connivencia".
Entre otras quejas,
L´Union se refiere a "la retirada total del Estado como
accionista" de la empresa y la llegada de 30 ejecutivos
marroquíes para ocupar sus puestos estratégicos. Afirma,
además, que es el comprador quien "ha establecido el precio de
venta" de Gabón Telecom beneficiándose de la
"complicidad" o de la "incompetencia" del gobierno gabonés.
Dos días mas tarde,
L´Union insistió, dando a su pluma acentos aún más
patrióticos, calificando la venta de Gabón Telecom de "acto
antinacional".
Denunciando una
nueva "conspiración contra Gabón y su pueblo", el diario
atribuye la paternidad de estos hechos a "personas que quieren
controlar a cualquier precio algunos mecanismos del Estado, no
ya en la perspectiva del [Gabón] post-petróleo, sino sobre
todo en la perspectiva del [Gabón] post-Bongo Ondimba".
Algunos días
después, el gobierno abandonó finalmente su mutismo haciendo
comparecer al secretario del comité de privatización, alto
funcionario del ministerio de Finanzas.
En una larga
respuesta publicada el 21 de abril, Fidele Magouangou rechaza
las críticas atribuyéndolas a "intenciones calumniosas"
procedentes de "los mismos que han llevado a la ruina" a la
empresa.
Según él, la
privatización de Gabón Telecom solo ha tenido por objetivo
salvar a una empresa "prácticamente en quiebra", lastrada por
una deuda de %0 mil millones de francos CFA (76 millones de
euros) en 2006, "la perdida importante y continua de mercados"
y una "masa salarial desmesurada".
(...) Algunos ven
en esta campaña la influencia de los antiguos ejecutivos de
Gabón Telecom, ahora desplazados. "Otros, más políticos, ven
en esta polémica un nuevo episodio de la guerra que se libra
entre pretendientes a la sucesión del presidente Omar Bongo
Ondimba. Ponen de manifiesto que aquellos a quienes se acusa
de haber vendido Gabón Telecom a precio de saldo son los
mismos a los que L´Union consideraba sospechosos, hace
unos meses, de haber querido vender el islote de Mbañé a
Guinea Ecuatorial.
"El pretexto ha
cambiado pero la batalla es la misma", resume una persona
cercana al poder, "para cada clan, vale todo a la hora de
debilitar al adversario".
El serial Gabón
Télécom no va desaparecer fácilmente. Personas ligadas
anteriormente a la empresa han entrado en la arena política
para denunciar la privatización y pretendan permanecer en ella
hasta que este asunto experimente una "evolución patriótica".
Editado
y distribuido por ASODEGUE
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