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HOJAS INFORMATIVAS

 

14 de abril de 2008

Permanente violación de las leyes

   La radio y la televisión ecuatoguineanas han dado una versión edulcorada de los sucedido estos días en el palacio Ngoló. Según estos medios serviles, todo podría resumirse con Obiang pidiendo el voto para las candidaturas del PDGE y sus socios, candidaturas que elaborará él mismo. El dictador incluyó en sus declaraciones una advertencia: a partir de ahora los participantes en las elecciones previas del PDGE "no deben dar dinero a la población", no le parece una buena práctica y cree que podría tener consecuencias negativas en el futuro.

   ¿Cuando van a conocerse las listas del PDGE? Como es suficientemente conocido Obiang viene haciendo, desde hace años, aportaciones fundamentales a la historia de las elecciones. (No se nos olviden hitos como el voto público, por ejemplo, o los resultados electorales en los que sus candidaturas superan el 100% de los posibles votantes). En las pasadas legislativas ya ensayó el método de presentar candidaturas sin que se conozcan los nombres de las personas que las integran. En aquella oportunidad se dieron a conocer en los días siguientes a la impresión de las papeletas y, en algunos casos, en el mismo día de la votación. ¿Es esto legal? No lo es. Supone una clara violación de la Ley Electoral ecuatoguineana. Como también lo es la fragmentación de las circunscripciones de Malabo y Bata que se anunciaban en el decreto de convocatoria de 1 de marzo. Medidas que el dictador pone en practica en claro desprecio de la ley y, en realidad, de desprecio a todos los guineanos.

   Obiang alcanzó el poder por medio de un golpe de Estado y se mantiene en él [además de por el ejercicio del terror] por la ignorancia, la tergiversación o la modificación interesada y arbitraria de las propias leyes ecuatoguineanas. Por eso, afirmaciones como las hechas ayer respecto a los riesgos de "dar dinero a la población" son una simple exhibición de cinismo. ¿Qué es en realidad el PDGE? Para sus altos cargos un mecanismo de acceso a las instancias donde se maneja el poder y se regula la corrupción. En Guinea Ecuatorial, cuanto más se sube en la "pirámide del poder", más corrupción hay. Para los simples militantes, el PDGE es siempre una fuente de prebendas que pueden ir de recibir chicharros a algunos sacos de arroz de los que mandan los chinos. No son cosas despreciables en situaciones de escasez como son las que se viven en Guinea... ¿De que se queja Obiang? Se queja de que algunos de sus acólitos hagan lo que le ven hacer a él; que haya quienes quieran organizar de forma autónoma (en su propio beneficio y sin contar con él) el clientelismo y la corrupción en la base del PDGE. Parece que no va a consentirlo.

 

Observadores internacionales

   A principios de este mes el dictador ha aprovechado una reunión con el cuerpo diplomático acreditado en Guinea para hablar de la presencia de observadores internacionales en las próximas elecciones. Obiang habría insinuado, en estas fechas, que aceptaría la presencia de observadores de la UE y de la organización de la francofonía. De resultas de todo esto algunos de los representantes de países de la UE con presencia en Guinea habrían trasladado estos comentarios a la propia UE. La Unión Europea habría comentado, como era previsible, que no hay tiempo ya para intervenir con algún éxito en el proceso y que, por tanto, no enviará observadores...

   Es todo un truco, todo el mundo sabe cuales son las condiciones que exige la UE para que se le pueda asociar a un proceso electoral. Obiang también. Lo pide fuera de plazo para que le digan que no y para que los diplomáticos (siempre tan sutiles) interpreten sus palabras como un  gesto de buena predisposición...

 

Preguntas públicas a Germán Moto Tomo, Mayo

   El pasado día 1 de abril poco antes del medio día, a las 11,53 según el móvil, Germán Pedro Tomo, Mayo, nos llamó por teléfono. Fue una conversación correcta. Nos dijo que quería que trasmitiéramos a la dirección de CPDS su voluntad, en nombre de la DECAM, de mantener contacto con ellos. "Todos estamos en la oposición a Obiang", dijo. Comentó que iban a darse en la oposición una serie de aproximaciones entre partidos (citó una de ellas, aunque no nos parece adecuado decir cual) y dijo que DECAM quería hacer cosas con CPDS. "Cosas puntuales", sin que haya que hacer declaraciones publicas conjuntas. "Nosotros consideramos que CPDS es la verdadera oposición en el interior del país", justificó. Explicó que lo hacía a través nuestro porque el responsable de CPDS en España hacía meses que faltaba del país. Por nuestra parte nos comprometimos a transmitir su petición (petición u oferta, como se quiera ver) a CPDS y así lo hemos hecho.

   No es la primera vez que Mayo toma este tipo de iniciativas. Según nuestras noticias (en este segundo caso no conocemos la literalidad de la conversación) el pasado mes de septiembre entró en contacto con el responsable de CPDS en España para proponerle que las dos organizaciones, CPDS y DECAM, fueran juntas a las elecciones.

   Hemos dejado pasar dos semanas y tras hacer las debidas consultas nos ha parecido  oportuno plantear al señor Mayo algunas preguntas y algunas consideraciones. Dejemos claro de entrada que estas preguntas y consideraciones se hacen desde Asodegue y que no implican en absoluto a las que puedan dársele desde CPDS ¿Por qué queremos contestarle nosotros? Porque Asodegue es uno de los objetivos preferentes de los comentarios que se emiten desde DECAM en los que se nos liga estrechamente con CPDS y se nos hace responsables (con notable ignorancia, pero con mucha insistencia) de las políticas que este partido lleva a cabo en el interior del país.

   Digamos, para empezar, que las propuestas de Mayo no nos parecen despreciables queremos, eso sí, situarlas en el contexto de la oposición guineana y sobre todo de determinados ambientes del exilio.

   No es ningún secreto para nadie que DECAM se expresa a través de dos medios (al menos) en Internet en los que participan habitualmente, y casi en exclusiva, miembros y dirigentes de esta coordinadora.

   Entrando en harina, nos sentimos tentados de afirmar que DECAM esta formada por un grupo de "analistas políticos". Una proporción enorme de sus miembros (a juzgar con los que se reúnen en sus convocatorias públicas) dedican toda su actividad política a comentar, analizar, glosar, reproducir de forma clara o encubierta... las noticias que se publican en esta página web. Una parte de esos "análisis" están dedicados al régimen ecuatoguineano pero otra, sin duda mayor se dedican a criticar a CPDS, a Asodegue y, en menor medida a APGE. ¿Qué se dice en estos "análisis"? Se inventan todo tipo de infundios, de mentiras, de comentarios zafios, hechos con evidente intención de engañar, sobre estas tres organizaciones. No se conocen límites a la hora de mentir sobre su política y también sobre las personas de sus dirigentes.

   Señor Mayo, una primera pregunta, ¿cómo es posible que DECAM considere a CPDS la verdadera oposición en el interior si, diariamente (diariamente sí), la principal actividad política de sus integrantes es desacreditar, injuriar, mentir sobre las personas y las políticas de CPDS?

   ¿Quienes son estos "analistas" de la DECAM? Digamos de entrada que las convocatorias públicas de DECAM reúnen (cuando se producen) a un número entre 12-13 y 25 personas. Pues bien. Una docena de ellas se dedican a insultar permanentemente a CPDS. Un porcentaje enorme. Entre ellos no se producen muchas novedades: hay algún antiguo antorchon empeñado hoy en parecerse a Josu Ternera, un par de antiguos colonos adictos (por vías distintas) a Groucho Marx, un antiguo dirigente que juega al escondite detrás de su mujer (que comparece vestida de arpía), un grupito aguerrido de guerreros que se exhiben con lanza y taparrabo y que no disimulan sus incapacidades y sus vergüenzas y otra retahíla de valentones (escondidos también tras de apodos) que ocultan su identidad a siete mil kilómetros, incapaces ni siquiera de pensar denuncias y reivindicaciones que CPDS formula públicamente dentro de Guinea.

   Este grupo se pasa el día entero hablando del infierno que es vivir en Guinea Ecuatorial pero no les importa atizar estas penalidades contra quienes tienen la dignidad y la valentía de alzarse contra él (contra ese infierno) dentro de Guinea.

   Señor Mayo, su petición de contactos con CPDS supone un giro en la política de la DECAM o es un gesto "hábil", de "alta política", destinado a complementar la inmundicia que producen diariamente, sobre la oposición del interior, sus compañeros de la DECAM? ¿Su estrategia y la de estos "analistas" se contraponen o se complementan?

   El próximo viernes va a iniciarse la campaña electoral en Guinea Ecuatorial. En este periodo todo este grupo va a trabajar una vez más por el descrédito de CPDS y de APGE (que pasen a hacerlo con UP es solo cuestión de tiempo). ¿Qué va a hacer usted? ¿Cómo piensa demostrar a CPDS que le considera la "verdadera oposición" en el interior? ¿Opina usted que es la "verdadera oposición" o un grupo ligado al régimen dispuesto a enriquecerse a su lado? ¿Las elecciones en Guinea son un ejercicio impresentable de colaboración con la dictadura si ustedes no participan y son otra cosa si ustedes sí lo hacen?

   Hablemos ahora de dinero que es una cosa que interesa mucho a estas personas de DECAM. En los últimos tiempos, para que parezca que dicen la verdad, sus compañeros dan cifras hasta con decimales de pretendidos beneficios que obtenemos CPDS y Asodegue de nuestra "identificación" con el gobierno. Señor Mayo, si yo sumo todas las cantidades que me atribuido sus amigos tendría, al menos, tanto dinero como usted. Plácido Micó y Bacale se quedarían algo más lejos. ¿Cree usted realmente que CPDS es un grupo de personas corruptas? ¿Cree usted que este es el ambiente, la música de fondo, que debe acompañar a una aproximación entre "opositores a Obiang"? ¿Usted cree que la situación de aislamiento político en la que están sus compañeros de la DECAM son el resultado de una conspiración contra ellos o de una cadena continuada de errores personales y colectivos?

   Es usted muy dueño de contestarme personal o públicamente, o de no hacerlo de ninguna manera. El sentido de esta nota no es mejorar mis relaciones con usted, que tampoco tienen mayor importancia. Mi intención al escribirla ha sido, tan sólo, poner en su sitio no las críticas (las críticas estarían siempre justificadas), sino los insultos, las mentiras, el cultivo de todas  las bajas pasiones a la que se entregan la mayoría de las personas  de DECAM respecto a la oposición en el interior del país.

   Una última cosa: se que hay algunas personas en DECAM que no encajan en el perfil del grupo de "analistas" del que he venido hablando. Solo puedo transmitirles cuanto lamento que sus posiciones no tenga influencia en la "política general" que lleva a cabo esta coordinadora.

 

Recuerdos

   El pasado mes un grupo de españoles, nacidos en Guinea en el periodo de la colonia, han recorrido el país. Reproducimos dos versiones de ese viaje:

Regreso a Guinea 40 años después

Madre e hija. Volver a África era uno de los sueños de Pitina Sandoval y su madre, Mercedes Montero. Ésta muestra las primeras 15 pesetas que ganaron ella y su marido en la colonia.



   En 1967, Mercedes Montero y sus hijos tuvieron que salir de Guinea Ecuatorial ante las primeras revueltas independentistas. Durante cuatro décadas ella y su hija mayor, Pitina Sandoval-esposa del ex-presidente del Real Madrid, Florentino Pérez- soñaron con volver. Lo han hecho. La periodista relata el emocionante viaje a la tierra en la que transcurrieron algunos de los mejores años de sus vidas. Éstas son sus particulares 'Memorias de África'


por RAQUEL MARTÍN SANTIAGO
fotografía de CHEMA CONESA

   La tez blanquecina de Mercedes contrasta con los africanos rasgos de Rosario. Octogenarias y bellas en blanco y negro, como los recuerdos de Mercedes. Cuatro décadas después se reencuentran en el mismo lugar: Niefang, Guinea Ecuatorial. Mercedes Montero, madre de Pitina Sandoval y suegra del presidente de ACS y ex presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, vivió allí algunos de los mejores años de su vida junto a su marido, el emprendedor Manuel Sandoval, propietario de numerosas factorías en la entonces colonia española. Rosario era la mujer de uno de sus braceros. Las dos ancianas se funden en un sincero abrazo. Sus ajadas manos se buscan en alianza mientras se miran fijamente a los ojos. Intentan recordarse, pero sólo se reconocen como dos eslabones de una cadena que se rompió hace ya demasiado tiempo. ¡Qué más da!

 

El reencuentro. Manuel Sandoval (con gafas oscuras) y Mercedes Montero el 12 de julio de 1949, el día que ella llegó a Guinea. Se habían casado por poderes un mes antes.


   Desde que se marchó, en 1967, Mercedes Montero soñaba con volver a Guinea Ecuatorial. Rosario, con sobrevivir en el país africano. Bueno, con sobrevivir y con construir una iglesia con sus últimos ahorros. Se lo cuenta a Mercedes. Los cimientos ya sujetan la estructura, pero el presupuesto no da para más. Mercedes mira a sus hijas, que la acompañan en su viaje africano. Ellas, cómplices, asienten. Se comprometen a finalizarla. «Traeré una Virgen tan alta como tú», le promete Mercedes a Rosario... Cuarenta años después de su expulsión, Mercedes Montero y sus hijas Pitina, Merce, Mapili y Ana Sandoval han podido vivir su Memorias de África particular. En dos ocasiones han viajado a la ex colonia, su casa. Recién cumplidos los 85 años –el pasado 4 de abril–, Mercedes es una explosión de belleza, energía y vitalidad, como la estación que la vio nacer. Y a medida que rememora los intensos días vividos en su paraíso particular, sus recuerdos toman color.

 

Reencuentro. Mercedes y su amiga Rosario en Niefag



   Desde que hace 16 años muriera su marido, Manuel Sandoval, Mercedes y sus hijas hacen juntas un gran tour anual: Cuba, México, Rusia, Puerto Rico... «Pero para el pasado viaje quería algo especial», asegura Mercedes. «Cuando me preguntaron que adónde quería ir, dije que necesitaba volver a mi casa africana». Dada la situación política del país, conseguir los visados no fue tarea fácil. A través de diversos contactos consiguieron llegar hasta el embajador guineano en Madrid.

   Al cabo de un mes, un día de enero de 2007, Mercedes emprendía viaje. Caminando hacia el avión, sus ojos brillaban como los de una jovencita a punto de embarcarse en la gran aventura de su vida. La acompañaba Pitina, su hija mayor. Su calco biológico. La misma expresión vivaracha. Idéntica y arrebatadora personalidad. Dos Aries de pura cepa, Pitina cumplirá 58 años el próximo día ?8 de abril. Junto a ellas Merce, Mapili y Ana, sus hijas menores.

   En la oscuridad de la noche, mirando a través de las ventanillas del avión, Mercedes Montero comenzó a repasar las primeras páginas de su vida en África. Llegó a Guinea el ?2 de julio de ?949 para reencontrarse con Manuel Sandoval, el único y gran amor de su vida. «Me enamoré nada más verle y supe que sería mi marido», explica. «Era emprendedor y aventurero. Se fue, junto a su hermano Gabriel, a buscar fortuna a Guinea. Estuvimos dos años sin vernos, escribiéndonos todos los días. Y a través de sus cartas me enamoré de aquel país: su paisaje, sus bosques, su gente...».

   Con 24 años, Mercedes soñaba con aquel edén. Pero una mujer blanca, soltera y sola, jamás podría entrar en la colonia española sin estar casada. La única comunicación era un barco que tardaba 25 días en hacer el trayecto Cádiz-Bata.

   En el segundo avión. En junio de 1949 la compañía Aviaco fletó el primer avión, que volaría una vez al mes. «En él», prosigue Mercedes, «Manuel me mandó los papeles necesarios para casarnos por poderes. Lo hice del brazo de su hermano Antonio ante la Virgen del Camino, de León. Una semana después, me subí en el segundo avión. Tardé dos días en llegar. Doce pasajeros, todos hombres menos yo. Parábamos cada cuatro horas para repostar».

 

Un sueño. La iglesia que ha auspiciado la española.



   Mercedes y Manuel establecieron su hogar en Sevilla de Niefang. Allí vivieron sus años más felices y en esta tierra nacieron cuatro de sus siete hijos: Pitina, Mapili, Gabriel y Manolo. Carlos, Merce y Ana lo hicieron en España, durante los habituales viajes que su madre hacía a la Península. «Siempre he sido una gran viajera, incluso embarazada», afirma.

   El viaje que en 1949 duraba dos días en 2007 lleva unas seis horas. Son las seis y cuarto de la mañana, el mágico amanecer despunta sobre la isla de Bioko, en la que se asienta la capital, Malabo –Mercedes continúa llamándola Santa Isabel–, cuando el avión toma tierra. Gracias a las gestiones del embajador, el gobierno de Obiang ha puesto a disposición de las españolas una furgoneta monovolumen y un todoterreno a cargo de Safari, el chófer. También les acompaña Luis, secretario de una de las hijas del presidente guineano, conocida de Pitina. Tras un recorrido por la isla, las nuevas turistas toman rumbo a Bata, la ciudad más importante de la zona continental de Río Muni. Al llegar, Mercedes no puede contener la emoción: «Ésta es mi África». Paran junto a la catedral, que parece recién pintada, y Mercedes dirige su mirada hacia el altar. Allí mismo se casó con Manuel Sandoval en julio de ?949. «La boda duró tres días», explica.

   «Asistió toda la colonia española, presidida por el gobernador». Pitina se encamina curiosa hacia la pila de mármol. Allí la habían bautizado. Fue la primera niña blanca que nació en el Hospital General y también la primera en ser bautizada allí. El viaje continúa. Mercedes quiere enseñar a sus hijas los idílicos lugares de su vida en Guinea. Visitan el bello puente de Triana en Río Benito, cuyas aguas transparentes fueron testigos de sus baños de temporada. Como recuerda entusiasmada Pitina, allí había caimanes y ella cogía sus huevos.

   Camino hacia Nicomeseng, donde estaba ubicada una de las factorías Sandoval, el grupo hace noche en Mongomo, la aldea natal del presidente guineano Teodoro Obiang. Allí, en medio de una despoblada selva, se levanta un majestuoso hotel de tonos verdes. Son las únicas huéspedes en un complejo preparado para un turismo inexistente. Suelos de mármol, lámparas de finos cristales, hamacas extendidas con sus parasoles. Ni un alma en sus instalaciones. Sólo los empleados. Las mujeres Sandoval disfrutan de una agradable y curiosa velada.

   Pero a donde verdaderamente quiere llegar Mercedes es a Niefang. A casa. La carretera está bien asfaltada y los 75 kilómetros de recorrido se convierten en un agradable paseo. Los grandes campos de café y cacao han desaparecido. A lo lejos se divisan las refinerías de petróleo, el sustento económico del país, junto a la madera. Numerosas iglesias y capillas pueblan el camino. El 98% de los guineanos continúa siendo católico.

   Vuelta al cole. Paran en la Misión María Reina. La que fuera su capilla y colegio. El recinto es enorme y está bien conservado. Como el hotel de Mongomo, está desierto. Ni una sola de las monjas que componían la comunidad. Visitan la solitaria sala donde acudían a misa todos los domingos. «Éramos muy pocos niños blancos y compartíamos las aulas con los negritos. Allí nos enseñaron a leer», afirma ahora Pitina. El camino continúa y por fin llegan a Niefang. A la izquierda de la carretera, frente a la casa de La Palabra, una especie de juzgados para nativos, se levanta un edificio blanquecino de dos plantas y grandes ventanales. Las persianas están medio rotas. Pitina y sus hermanas aguardan en silencio. Con las manos entrelazadas, Mercedes camina lentamente hacia la que fuera su casa.

   En la parte inferior estaba una de las factorías Sandoval, aquellas tiendas en donde se podía adquirir prácticamente de todo: herramientas, comida, textiles. También café, palmito, yuca, algodón o cacao. Productos típicos del país que se exportaban a España. En ellas llegaron a trabajar más de 80 braceros, la mayoría nigerianos. Mercedes aún recuerda el primer dinero que el matrimonio ganó: «Fue con la venta de una lámpara de bosque. Costó ?5 pesetas que aún conservo enmarcadas».

   En la escalera de acceso a la vivienda, un grupo de niños observa con curiosidad a las visitantes que piden permiso para acceder a la vivienda. Los nuevos habitantes las miran extrañados. Pitina y Mapili merodean por lo que fue el jardín donde jugaban. Buscan el viejo cocotero y el pozo de agua. No existen. Mercedes sube por la desvencijada escalera. Los sentimientos se disparan. En el interior todo es diferente. Pasan a la cocina. Cacharros de latón se apilan sobre la estantería del fregadero. Mercedes cree reconocer algunos: «¿Es posible que hayan sobrevivido tantos años?».

   Se recuerda en el mismo lugar 40 años más joven. Junto a sus sirvientes negros: el cocinero y su ayudante, el marmitón, y el boy, su persona de confianza. Saborea en el recuerdo los deliciosos platos tradicionales que tanto entusiasmaban a su marido.

   La foto de Obiang en el salón. Las cuatro hermanas recorren las habitaciones. Se extrañan al descubrir que el alicatado del baño es el mismo. Mapili se detiene ante el que fuera su cuarto. Una foto de Obiang preside el salón sobre unos sillones de falsa piel. Del techo cuelga una bombilla que llama la atención de Pitina: «Entonces no teníamos luz, así que cuando viajaba a España, lo que más me llamaba la atención eran los interruptores».

   En la vida social, los colonos españoles de la zona formaron una gran familia. «Allí estábamos unos veinte matrimonios españoles», relata Mercedes. «Realmente, no teníamos contacto con los negros. Sólo con los emancipados, como el practicante, que casualmente era el padre de Severo Moto, o el maestro».

   Las mujeres nativas estaban excluidas de cualquier reunión o trabajo, pero eran fieles observadoras de las costumbres y modas que los españoles aportaron al país: «La prenda que más les llamaba la atención era el sostén. Ellas lo llamaban atrapablancos», señala con picardía Mercedes.

   Fueron tiempos felices para el matrimonio Sandoval. Durante los años 50 el negocio prosperaba y la familia también. En ?967, en cambio, comenzaron las primeras revueltas con los movimientos independentistas. Por seguridad, Mercedes se volvió a España con sus hijos. Un año más tarde, su marido, al igual que el resto de los españoles se vio obligado a abandonar el país. Mercedes y Manuel no pudieron regresar nunca más. En Guinea se había quedado su hogar, su negocio y su vida. Allí dejaron seis prósperas factorías, camiones, coches, mercancías, su vida, sus sueños... Todo lo que habían conseguido con años de esfuerzo y lucha.

   Mercedes echa un último vistazo a la casa. Desea sentirla tan suya como hace 40 años, pero todo ha cambiado. Como muchos de los españoles que perdieron sus propiedades en la Guinea española, la familia Sandoval ha puesto en marcha los recursos necesarios para recuperar sus bienes. Tras años de litigios, las gestiones con el Gobierno guineano siguen paradas. «No espero nada. Lo hago por la memoria de mi marido», aclara Mercedes. Se aleja despacio, paralizando el tiempo. Con pasión, sin dolor. Se despide de los nuevos moradores. «Al menos esta gente puede disfrutar muy dignamente de lo que nosotros creamos un día», se consuela.

   Pero la nostalgia no da tregua a las emociones. Porque es entonces cuando Luis, su simpático acompañante, les habla de su abuela Rosario: «Seguro que la conoce, mi abuelo trabajó para su marido y ella les vendía yuca y café». Así que las conduce ante ella. Ahí están, Mercedes y Rosario fundidas en el abrazo con que arrancaba este relato. Otro momento intenso...

   El encuentro cultural se festeja con exquisito menú: cangrejos, gallina guineana, papaya, piña, dátiles... Y es en la sobremesa cuando Rosario les habla de su gran sueño: la iglesia que está construyendo. Un hijo de la anciana les enseña el proyecto y las mujeres Sandoval se comprometen a finalizar la capilla. Si Mercedes promete una Virgen de tamaño natural, Pitina se encargará de comprar la campana: «Una que suene bien fuerte para que la escuche todo el mundo».

   El pacto incluye, además, una cláusula de grato cumplimiento: regresar para la inauguración. «¿Podremos?», preguntó Mercedes a sus hijas. «Por supuesto», asintieron ellas. Seis meses después, el pasado junio, se inauguró la iglesia de María Auxiliadora. Allí estaban Mercedes y sus cuatro hijas junto a Rosario y su numerosa familia. «Parece una catedral», exclamó Mercedes al ver el recinto.

   Campana y claveles. La campana, de 70 kilos de peso, fabricada con el mejor hierro palentino, repica desde entonces desde lo alto de la torre. La Virgen deslumbra desde el altar. Y el día de la inauguración la custodiaban los claveles rojos que Mercedes había conservado milagrosamente en agua desde Madrid. Por el camino se acercaron una decena de niños que tomaron la comunión y los nativos con sus ofrendas. Ofició la ceremonia el obispo de Bata. A su lado las autoridades. Mercedes y Rosario compartieron honores en una ceremonia llena de ritmo y color.

   Parecía que el tiempo hubiese firmado una alianza entre pasado y presente. En un momento dado el calor tropical minó las fuerzas de la anciana africana, de 82 años. Entonces Mercedes tomó su abanico y, con gran ímpetu, comenzó a dar aire a la guineana. Sus hijas se miraron divertidas. «Si papá levantara la cabeza...», bromea Pitina con su habitual ironía al recordar al escena.

   La inauguración fue todo un éxito. Antes de partir, Mercedes echó un último vistazo y se despidió de su nueva familia africana dando un abrazo más a Rosario. «Algo maquina», intuyeron en ese instante sus hija. «Le ha preguntado a las nietas de Rosario si piensan casarse. Seguro que se ofrece de madrina». La anciana se alejó sonriendo. Pitina, mientras tomaba a su madre del brazo, hizo un guiño a sus hermanas, como diciéndoles: «Volveremos». Cualquier excusa es buena para regresar a la vieja Guinea.

Guinea entonces y ahora

   Cuando en 1968 se declaró la independencia, había en Guinea Ecuatorial casi 10.000 españoles. La población nativa rondaba los 250.000 habitantes. Hoy viven en Guinea unas 550.000 personas. La renta per capita en 1968 era la más alta de África: 250 dólares. Sigue siendo la más elevada del continente: 44.000 dólares. Sus fuentes de riqueza eran el cacao (32.000 hectáreas) y el café (unas 9.300 hectáreas). Ahora es el petróleo (396.100 barriles diarios). Había 500 empresas españolas. Unos 7.000 compatriotas han pedido indemnizaciones por valor de 66 millones de euros.

   http://www.elmundo.es/suplementos/magazine/2008/446/120766829

 

La misma información en La Gaceta

Por: Redacción de Bioko
 

   Hace meses que La Gaceta publico y alabó la decisión de S.E. El Ministro de Información, Cultura y Turismo, D. Santiago Nsobeya , de autorizar el viaje de un numeroso grupo de turistas españoles, la mayoría nacidos en Guinea Ecuatorial , en época de colonia y que querían revivir sus recuerdos de niños y jóvenes y que venían acompañados de hijos ó parientes .

   Tras la solicitud presentada por el Dtor. de La Gaceta, Sr. Martín Prieto, fruto del proyecto gestado hacia un año en una reunión del mismo, con los sres. Pizarro y Armando Ligero en Granada (España), el sr. Ligero, nacido en Malabo y cuya amplia familia en colonia tuvo diversas actividades, incluso su padre fue alcalde San Carlos (Lubá) se fue configurando las personas que deseaban venir y con el apoyo activo y decidido del Dtor. Gral. de Turismo, D. Gabino Molongua, que vivió muchos años de su juventud en España, el 14 de Marzo llegaron los 52 turistas, que fueron recibidos en el aeropuerto de Malabo, por el Dtor.. Gral. de Turismo, el Consejero de la Embajada de España y el Dtor.. de La Gaceta.

   Al frente de la expedición venia Armando Ligero y el Dtor.. de la agencia de viajes Vapor Viajes, de Tarrasa ( Barcelona), Sr. Kilo, que se ocupó de la parte técnica de reservas, buses, alojamientos , etc. con perfección absoluta , ya que es la única agencia que ha traído grupos regularmente a G.E..

   Aunque en la próxima Gaceta seremos más amplios en contar el recorrido y anécdotas de los turistas, contadas por ellos mismos, en éste número de alcance, relataremos, que estuvieron una semana en Bioko (Fernando Poo) y visitaron toda la isla, incluso fueron a las cataratas del rió Ilachi, Lubá, Batete, Basakato, Riaba, Baney, Rebola y por supuesto Malabo (Santa Isabel, en colonia) y fueron recibidos por el Ministro de Información, Cultura y Turismo, que también presidio la cena de despedida de Bioko en el Hotel Bahia, con un magnifico discurso pro-hispano, también en la Universidad Nal. de G.E. y les dieron una fiesta, con música annobonesa, la Asociación de la Prensa de G.E. (Asopge) y el Club de Rotarios de Malabo, en el Restaurante Cervantes.

   La siguiente semana estuvieron en el Continente ( Rio Muni, en colonia) y visitaron todos los lugares donde los turistas habían vivido, Cogo, Evinayong , Mongomo , Niefan, Eveviyin, etc. y a su regreso a Bata, se encontraron con la grata sorpresa que S.E. el Presidente de la Republica , Don Teodoro Obiang, conocedor de su presencia y el sentido emotivo del viaje, los recibió y obsequio, saludando muy favorablemente su visita.

   Les presentamos hoy, alguna de las miles de fotos que hicieron en su viaje y en el próximo número, ampliaremos esta información con testimonios directos de los visitantes españoles nacidos en Guinea Ecuatorial, a la que llevan muy dentro de su corazón y por eso nos comentaban a La Gaceta, que agradecían el trato y cariño recibido en su viaje por todas las partes donde han pasado, la ausencia de incidente alguno y las facilidades y el cariño que vieron donde estuvieron.

   Así se abre el camino a un turismo ordenado de grupos, que luego hablaran muy positivamente de G.E. a su regreso y crearan nuevos turistas y con ello la riqueza que el turismo produce a las poblaciones donde vienen a ver sus bellezas naturales y el trato grato y amistoso".

 

   En Barcelona se ha inaugurado una exposición sobre Jordi Sabater i Pi pionero de la primatología española. Hizo sus trabajos en Guinea Ecuatorial:

 

Los inicios de la primatología española tuvieron lugar en Guinea. Exposición en Barcelona sobre Jordi Sabater i Pi

EXPOSICIÓN EN BARCELONA

Los hitos científicos del pionero de la primatología española

  • Una exposición recuerda la vida y obra del investigador catalán Jordi Sabater i Pi
  • Fue el primer científico que descubrió que los chimpancés utilizan herramientas
  • Encontró la rana más grande del mundo y trabajó con Diane Fossey
Jordi Sabater i Pi, en el centro, durante su estancia en la isla de Fernando Poo. (Foto: Jordi Sabater i Pi)

Jordi Sabater i Pi, en el centro, durante su estancia en la isla de Fernando Poo. (Foto: Jordi Sabater i Pi)

ROSA M. TRISTÁN

   MADRID.- «Tenía 17 años, era el hijo mayor de una familia arruinada por la Guerra Civil y me fui a trabajar a las colonias con un primo de mi padre, a una isla de Fernando Poo [Guinea Ecuatorial]. Pero me gustaba la idea...». Fue así como el primatólogo catalán Jordi Sabater i Pi, hoy con 86 años, llegó a tierras africanas, encontró su vocación y se convirtió en un pionero de su área en España y un científico de prestigio mundial.

   Hace unos días, en la Biblioteca Costa y Fornaguera, de Calella (Barcelona) se inauguraba la primera exposición sobre el conjunto de su trayectoria investigadora y vital, una muestra que nace con el objetivo de ser itinerante, dentro y fuera de Cataluña, y mostrar que sus aportaciones van mucho más allá del hallazgo de 'Copito de Nieve', el gorila albino que se trajo de Guinea.

   "Se trata de que la gente sepa lo que he hecho. Lo de 'Copito' fue una anécdota, pero lo importante es que descubrí que los chimpancés utilizan herramientas y los gorilas hacen camas y que encontré la rana más grande del mundo o al ave que localiza panales de miel en la selva. Pero de eso no se habla", se queja, con razón, en declaraciones telefónicas a este periódico.

   Y lo cierto es que hay mucho que contar de su intensa vida, resumida a duras penas en seis paneles. En ellos se pueden ver muchos de sus asombrosos dibujos de animales, documentos y cartas personales y muchas fotos de los 30 años que pasó en la selva guineana y viajando por el continente.

   La muestra se completa con una vitrina en la que se exponen media docena de los palos que fabricaron los chimpancés en las montañas de Okorobikó para coger las termitas. «Terminan en una especie de escoba, que hacen machacando el palo, para poder pescarlas de los termiteros. Para mí, es el trabajo más importante que he hecho», asegura el etólogo desde su casa. Aquel trabajo fue publicado en la revista 'Nature' en 1969, todo un hito para la Ciencia española.

Vídeo y conferencias

   Alfonso Parr, comisario de la exposición, reconoce que ha contado con material más que suficiente. "Sabater i Pi lo conserva todo y, además, ha sido un dibujante extraordinario, por lo que hay una gran cantidad de material interesante. Además, se puede ver un vídeo y el día 22 habrá dos conferencias, una de ellas del protagonista y otra de Marina Mosquera", asegura el comisario.

   Esta exposición se ha producido por el Instituto catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES) y Turkana Films, y puede visitarse los fines de semana del mes de abril en Calella.

Jordi Sabater i Pi, con sus dibujos.

Jordi Sabater i Pi, con sus dibujos.

 

   Sabater i Pi tiene aún muy presentes sus primeros años africanos. "Por entonces los indígenas iban sin ropa y con lanzas. Me recibieron con suspicacia, pero aprendí su lengua [fang] y eso me permitió hacer estudios etnográficos. Yo había estudiado en las Escuelas Francesas y allí nos hablaban mucho de África, así que ya tenía interés cuando inicié el viaje", recuerda.

   Cientos de dibujos ilustran unas costumbres ancestrales que el joven catalán sabía que terminarían por desaparecer. "Para mí dibujar ha sido algo básico, porque para dibujar tienes que observar con detalle y si observas conoces y si conoces estimas, y si estimas proteges", señala en uno de sus textos.

   Tras el paréntesis de la mili, en Barcelona, donde conoce a su mujer, vuelve a Guinea, ahora para trabajar en una plantación de cacao en la selva. Su primer contacto con la investigación le llega a través de la suscripción a la revista de etnología congoleña 'Brousse'.

   Allí James Chapin, conservador de aves en el Museo Nacional de Historia Natural de Nueva York, pide información sobre pájaro indicador de la miel que guía a los indígenas hasta los paneles. Sabater lo encuentra y le envía los dibujos. Entonces Chapin le anima a estudiar a los gorilas de la costa, abriendo la senda que luego seguirá Diane Fossey en las montañas Virunga, con la que compartió muchas horas de trabajo.

   En 1958, el Zoológico de Barcelona le contrata como conservador de un centro de investigación en la colonia, en Bata, iniciando unos años llenos de expediciones, investigaciones y trabajos publicados en las revistas más prestigiosas. Diez años más tarde, el 7 de febrero, se encuentra con una hembra fabricando un palito. Insólito, pero cierto. El hallazgo da la vuelta al mundo.

   Antes ya había aparecido en su vida 'Copito de Nieve', llevado maltrecho por un granjero hasta su centro de trabajo; pero para él tuvo más importancia el hallazgo de una rana que pesaba cuatro kilos.

Territorios por explorar

   En 1969, con la independencia, Sabater deja Guinea Ecuatorial, aunque volvería después muchas veces para seguir trabajando. "Echo de menos aquellos años, pero ya soy viejo", nos dice. "Me da satisfacción pensar que fuí de los primeros en estudiar a los chimpancés, los bonobos y los gorilas. Ahora tenemos que luchar por protegerlos porque en 50 años calculo que no quedarán. Se necesitan parques naturales grandes para que vivan, pero falta dinero", denuncia.

   Para que no lo olvidemos, recuerda que "los primates nos dicen mucho de nuestra propia forma de ser" y que "los humanos nos debemos dedicar más a observar" a otros seres para conocernos mejor.

   Cuando Sabater i Pi volvió a España, tras la independencia de Guinea, se puso a estudiar y a los 54 años logró la licenciatura en Psicología.

   Para entonces su trabajo con ‘National Geographic’ le había reportado un gran prestigio y reconocimiento internacional. Más adelante se doctoró y creó la primera cátedra de Etología, la ciencia que estudia el comportamiento de los animales, en España. "Ahora existe en muchas universidades del país y despierta un gran interés, aunque no da dinero", reconoce el investigador, ya jubilado.

   Sabater i Pi asegura que "África es aún poco conocida, hay zonas de lagos y marismas que faltan por explorar" y anima a los jóvenes a seguir sus pasos. Sobre todo, reconoce que "las mujeres son mejores para observar que los hombres" y asegura que quien hace un buen trabajo consigue apoyo para seguir adelante, «como me pasó a mí». Otra anécdota para la historia: desde Canadá le ofrecieron un millón de dólares por ‘Copito de Nieve’, pero lo rechazó y el famoso gorila acabó en Barcelona.

   http://www.elmundo.es/elmundo/2008/04/11/ciencia/1207933180.html

 

 

Editado y distribuido por ASODEGUE

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