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HOJAS INFORMATIVAS
14
de abril de 2008
Permanente
violación de las leyes
La radio y
la televisión ecuatoguineanas han dado una versión edulcorada
de los sucedido estos días en el palacio Ngoló. Según estos
medios serviles, todo podría resumirse con Obiang pidiendo el
voto para las candidaturas del PDGE y sus socios, candidaturas
que elaborará él mismo. El dictador incluyó en sus
declaraciones una advertencia: a partir de ahora los
participantes en las elecciones previas del PDGE "no deben dar
dinero a la población", no le parece una buena práctica y cree
que podría tener consecuencias negativas en el futuro.
¿Cuando van a
conocerse las listas del PDGE? Como es suficientemente
conocido Obiang viene haciendo, desde hace años, aportaciones
fundamentales a la historia de las elecciones. (No se nos
olviden hitos como el voto público, por ejemplo, o los
resultados electorales en los que sus candidaturas superan el
100% de los posibles votantes). En las pasadas legislativas ya
ensayó el método de presentar candidaturas sin que se conozcan
los nombres de las personas que las integran. En aquella
oportunidad se dieron a conocer en los días siguientes a la
impresión de las papeletas y, en algunos casos, en el mismo
día de la votación. ¿Es esto legal? No lo es. Supone una clara
violación de la Ley Electoral ecuatoguineana. Como también lo
es la fragmentación de las circunscripciones de Malabo y Bata
que se anunciaban en el decreto de convocatoria de 1 de marzo.
Medidas que el dictador pone en practica en claro desprecio de
la ley y, en realidad, de desprecio a todos los guineanos.
Obiang alcanzó el
poder por medio de un golpe de Estado y se mantiene en él
[además de por el ejercicio del terror] por la ignorancia, la
tergiversación o la modificación interesada y arbitraria de
las propias leyes ecuatoguineanas. Por eso, afirmaciones como
las hechas ayer respecto a los riesgos de "dar dinero a la
población" son una simple exhibición de cinismo. ¿Qué es en
realidad el PDGE? Para sus altos cargos un mecanismo de acceso
a las instancias donde se maneja el poder y se regula la
corrupción. En Guinea Ecuatorial, cuanto más se sube en la
"pirámide del poder", más corrupción hay. Para los simples
militantes, el PDGE es siempre una fuente de prebendas que
pueden ir de recibir chicharros a algunos sacos de arroz de
los que mandan los chinos. No son cosas despreciables en
situaciones de escasez como son las que se viven en Guinea...
¿De que se queja Obiang? Se queja de que algunos de sus
acólitos hagan lo que le ven hacer a él; que haya quienes
quieran organizar de forma autónoma (en su propio beneficio y
sin contar con él) el clientelismo y la corrupción en la base del PDGE.
Parece que no va a consentirlo.
Observadores
internacionales
A principios de este mes
el dictador ha aprovechado una reunión con el cuerpo diplomático
acreditado en Guinea para hablar de la presencia de observadores
internacionales en las próximas elecciones. Obiang habría
insinuado, en estas fechas, que aceptaría la presencia de
observadores de la UE y de la organización de la francofonía. De
resultas de todo esto algunos de los representantes de países de
la UE con presencia en Guinea habrían trasladado estos
comentarios a la propia UE. La Unión Europea habría comentado,
como era previsible, que no hay tiempo ya para intervenir con
algún éxito en el proceso y que, por tanto, no enviará
observadores...
Es todo un truco, todo el mundo
sabe cuales son las condiciones que exige la UE para que se le
pueda asociar a un proceso electoral. Obiang también. Lo pide
fuera de plazo para que le digan que no y para que los
diplomáticos (siempre tan sutiles) interpreten sus palabras como
un gesto de buena predisposición...
Preguntas
públicas a Germán Moto Tomo, Mayo
El pasado día 1 de abril poco
antes del medio día, a las 11,53 según el móvil, Germán Pedro
Tomo, Mayo, nos llamó por teléfono. Fue una conversación
correcta. Nos dijo que quería que trasmitiéramos a la dirección
de CPDS su voluntad, en nombre de la DECAM, de mantener contacto
con ellos. "Todos estamos en la oposición a Obiang", dijo.
Comentó que iban a darse en la oposición una serie de
aproximaciones entre partidos (citó una de ellas, aunque no nos
parece adecuado decir cual) y dijo que DECAM quería hacer cosas
con CPDS. "Cosas puntuales", sin que haya que hacer
declaraciones publicas conjuntas. "Nosotros consideramos que
CPDS es la verdadera oposición en el interior del país",
justificó. Explicó que lo hacía a través nuestro porque el
responsable de CPDS en España hacía meses que faltaba del país.
Por nuestra parte nos comprometimos a transmitir su petición
(petición u oferta, como se quiera ver) a CPDS y así lo hemos
hecho.
No es la primera vez que Mayo
toma este tipo de iniciativas. Según nuestras noticias (en este
segundo caso no conocemos la literalidad de la conversación) el
pasado mes de septiembre entró en contacto con el responsable de
CPDS en España para proponerle que las dos organizaciones, CPDS
y DECAM, fueran juntas a las elecciones.
Hemos dejado pasar dos semanas
y tras hacer las debidas consultas nos ha parecido oportuno
plantear al señor Mayo algunas preguntas y algunas
consideraciones. Dejemos claro de entrada que estas preguntas y
consideraciones se hacen desde Asodegue y que no implican en
absoluto a las que puedan dársele desde CPDS ¿Por qué queremos
contestarle nosotros? Porque Asodegue es uno de los objetivos
preferentes de los comentarios que se emiten desde DECAM en los
que se nos liga estrechamente con CPDS y se nos hace
responsables (con notable ignorancia, pero con mucha
insistencia) de las políticas que este partido lleva a cabo en
el interior del país.
Digamos, para empezar, que las
propuestas de Mayo no nos parecen despreciables queremos, eso
sí, situarlas en el contexto de la oposición guineana y sobre
todo de determinados ambientes del exilio.
No es ningún secreto para nadie
que DECAM se expresa a través de dos medios (al menos) en
Internet en los que participan habitualmente, y casi en
exclusiva, miembros y dirigentes de esta coordinadora.
Entrando en harina, nos
sentimos tentados de afirmar que DECAM esta formada por un grupo
de "analistas políticos". Una proporción enorme de sus miembros
(a juzgar con los que se reúnen en sus convocatorias públicas)
dedican toda su actividad política a comentar, analizar, glosar,
reproducir de forma clara o encubierta... las noticias que se
publican en esta página web. Una parte de esos "análisis" están
dedicados al régimen ecuatoguineano pero otra, sin duda mayor se
dedican a criticar a CPDS, a Asodegue y, en menor medida a APGE.
¿Qué se dice en estos "análisis"? Se inventan todo tipo de
infundios, de mentiras, de comentarios zafios, hechos con
evidente intención de engañar, sobre estas tres organizaciones.
No se conocen límites a la hora de mentir sobre su política y
también sobre las personas de sus dirigentes.
Señor Mayo, una primera
pregunta, ¿cómo es posible que DECAM considere a CPDS la
verdadera oposición en el interior si, diariamente (diariamente
sí), la principal actividad política de sus integrantes es
desacreditar, injuriar, mentir sobre las personas y las
políticas de CPDS?
¿Quienes son estos "analistas"
de la DECAM? Digamos de entrada que las convocatorias públicas
de DECAM reúnen (cuando se producen) a un número entre 12-13 y
25 personas. Pues bien. Una docena de ellas se dedican a
insultar permanentemente a CPDS. Un porcentaje enorme. Entre
ellos no se producen muchas novedades: hay algún antiguo
antorchon empeñado hoy en parecerse a Josu Ternera, un par de
antiguos colonos adictos (por vías distintas) a Groucho Marx, un
antiguo dirigente que juega al escondite detrás de su mujer (que
comparece vestida de arpía), un grupito aguerrido de guerreros
que se exhiben con lanza y taparrabo y que no disimulan sus
incapacidades y sus vergüenzas y otra retahíla de valentones
(escondidos también tras de apodos) que ocultan su identidad a
siete mil kilómetros, incapaces ni siquiera de pensar denuncias
y reivindicaciones que CPDS formula públicamente dentro de
Guinea.
Este grupo se pasa el día
entero hablando del infierno que es vivir en Guinea Ecuatorial
pero no les importa atizar estas penalidades contra quienes
tienen la dignidad y la valentía de alzarse contra él (contra
ese infierno) dentro de Guinea.
Señor Mayo, su petición de
contactos con CPDS supone un giro en la política de la DECAM o
es un gesto "hábil", de "alta política", destinado a
complementar la inmundicia que producen diariamente, sobre la
oposición del interior, sus compañeros de la DECAM? ¿Su
estrategia y la de estos "analistas" se contraponen o se
complementan?
El próximo viernes va a
iniciarse la campaña electoral en Guinea Ecuatorial. En este
periodo todo este grupo va a trabajar una vez más por el
descrédito de CPDS y de APGE (que pasen a hacerlo con UP es solo
cuestión de tiempo). ¿Qué va a hacer usted? ¿Cómo piensa
demostrar a CPDS que le considera la "verdadera oposición" en el
interior? ¿Opina usted que es la "verdadera oposición" o un
grupo ligado al régimen dispuesto a enriquecerse a su lado? ¿Las
elecciones en Guinea son un ejercicio impresentable de
colaboración con la dictadura si ustedes no participan y son
otra cosa si ustedes sí lo hacen?
Hablemos ahora de dinero
que es una cosa que interesa mucho a estas personas de DECAM. En
los últimos tiempos, para que parezca que dicen la verdad, sus
compañeros dan cifras hasta con decimales de pretendidos
beneficios que obtenemos CPDS y Asodegue de nuestra
"identificación" con el gobierno. Señor Mayo, si yo sumo
todas las cantidades que me atribuido sus amigos tendría, al
menos, tanto dinero como usted. Plácido Micó y Bacale se
quedarían algo más lejos. ¿Cree usted realmente que CPDS
es un grupo de personas corruptas? ¿Cree usted que este es el
ambiente, la música de fondo, que debe acompañar a una
aproximación entre "opositores a Obiang"? ¿Usted cree que la
situación de aislamiento político en la que están sus compañeros
de la DECAM son el resultado de una conspiración contra ellos o
de una cadena continuada de errores personales y colectivos?
Es usted muy dueño de
contestarme personal o públicamente, o de no hacerlo de ninguna
manera. El sentido de esta nota no es mejorar mis relaciones con
usted, que tampoco tienen mayor importancia. Mi intención al
escribirla ha sido, tan sólo, poner en su sitio no las críticas
(las críticas estarían siempre justificadas), sino los insultos,
las mentiras, el cultivo de todas las bajas pasiones a la que
se entregan la mayoría de las personas de DECAM respecto a la
oposición en el interior del país.
Una última cosa: se que hay
algunas personas en DECAM que no encajan en el perfil del grupo
de "analistas" del que he venido hablando. Solo puedo
transmitirles cuanto lamento que sus posiciones no tenga
influencia en la "política general" que lleva a cabo esta
coordinadora.
Recuerdos
El pasado mes un grupo
de españoles, nacidos en Guinea en el periodo de la colonia, han
recorrido el país. Reproducimos dos versiones de ese viaje:
Regreso a
Guinea 40 años después

Madre e hija.
Volver a África era uno de los sueños de Pitina Sandoval y su
madre, Mercedes Montero. Ésta muestra las primeras 15 pesetas
que ganaron ella y su marido en la colonia.
En 1967, Mercedes Montero y sus
hijos tuvieron que salir de Guinea Ecuatorial ante las primeras
revueltas independentistas. Durante cuatro décadas ella y su
hija mayor, Pitina Sandoval-esposa del ex-presidente del Real
Madrid, Florentino Pérez- soñaron con volver. Lo han hecho. La
periodista relata el emocionante viaje a la tierra en la que
transcurrieron algunos de los mejores años de sus vidas. Éstas
son sus particulares 'Memorias de África'
por RAQUEL MARTÍN SANTIAGO
fotografía de CHEMA CONESA
La tez blanquecina de Mercedes contrasta con los africanos
rasgos de Rosario. Octogenarias y bellas en blanco y negro, como
los recuerdos de Mercedes. Cuatro décadas después se
reencuentran en el mismo lugar: Niefang, Guinea Ecuatorial.
Mercedes Montero, madre de Pitina Sandoval y suegra del
presidente de ACS y ex presidente del Real Madrid, Florentino
Pérez, vivió allí algunos de los mejores años de su vida junto a
su marido, el emprendedor Manuel Sandoval, propietario de
numerosas factorías en la entonces colonia española. Rosario era
la mujer de uno de sus braceros. Las dos ancianas se funden en
un sincero abrazo. Sus ajadas manos se buscan en alianza
mientras se miran fijamente a los ojos. Intentan recordarse,
pero sólo se reconocen como dos eslabones de una cadena que se
rompió hace ya demasiado tiempo. ¡Qué más da!

El reencuentro. Manuel Sandoval
(con gafas oscuras) y Mercedes Montero el 12 de julio de 1949,
el día que ella llegó a Guinea. Se habían casado por poderes un
mes antes.
Desde que se marchó, en 1967, Mercedes Montero soñaba con
volver a Guinea Ecuatorial. Rosario, con sobrevivir en el país
africano. Bueno, con sobrevivir y con construir una iglesia con
sus últimos ahorros. Se lo cuenta a Mercedes. Los cimientos ya
sujetan la estructura, pero el presupuesto no da para más.
Mercedes mira a sus hijas, que la acompañan en su viaje
africano. Ellas, cómplices, asienten. Se comprometen a
finalizarla. «Traeré una Virgen tan alta como tú», le promete
Mercedes a Rosario... Cuarenta años después de su expulsión,
Mercedes Montero y sus hijas Pitina, Merce, Mapili y Ana
Sandoval han podido vivir su Memorias de África particular. En
dos ocasiones han viajado a la ex colonia, su casa. Recién
cumplidos los 85 años –el pasado 4 de abril–, Mercedes es una
explosión de belleza, energía y vitalidad, como la estación que
la vio nacer. Y a medida que rememora los intensos días vividos
en su paraíso particular, sus recuerdos toman color.

Reencuentro. Mercedes y su amiga
Rosario en Niefag
Desde que hace 16 años muriera su marido, Manuel Sandoval,
Mercedes y sus hijas hacen juntas un gran tour anual: Cuba,
México, Rusia, Puerto Rico... «Pero para el pasado viaje quería
algo especial», asegura Mercedes. «Cuando me preguntaron que
adónde quería ir, dije que necesitaba volver a mi casa
africana». Dada la situación política del país, conseguir los
visados no fue tarea fácil. A través de diversos contactos
consiguieron llegar hasta el embajador guineano en Madrid.
Al cabo de un mes, un día de enero de 2007, Mercedes
emprendía viaje. Caminando hacia el avión, sus ojos brillaban
como los de una jovencita a punto de embarcarse en la gran
aventura de su vida. La acompañaba Pitina, su hija mayor. Su
calco biológico. La misma expresión vivaracha. Idéntica y
arrebatadora personalidad. Dos Aries de pura cepa, Pitina
cumplirá 58 años el próximo día ?8 de abril. Junto a ellas
Merce, Mapili y Ana, sus hijas menores.
En la oscuridad de la noche, mirando a través de las
ventanillas del avión, Mercedes Montero comenzó a repasar las
primeras páginas de su vida en África. Llegó a Guinea el ?2 de
julio de ?949 para reencontrarse con Manuel Sandoval, el único y
gran amor de su vida. «Me enamoré nada más verle y supe que
sería mi marido», explica. «Era emprendedor y aventurero. Se
fue, junto a su hermano Gabriel, a buscar fortuna a Guinea.
Estuvimos dos años sin vernos, escribiéndonos todos los días. Y
a través de sus cartas me enamoré de aquel país: su paisaje, sus
bosques, su gente...».
Con 24 años, Mercedes soñaba con aquel edén. Pero una mujer
blanca, soltera y sola, jamás podría entrar en la colonia
española sin estar casada. La única comunicación era un barco
que tardaba 25 días en hacer el trayecto Cádiz-Bata.
En el segundo avión. En junio de 1949 la compañía Aviaco
fletó el primer avión, que volaría una vez al mes. «En él»,
prosigue Mercedes, «Manuel me mandó los papeles necesarios para
casarnos por poderes. Lo hice del brazo de su hermano Antonio
ante la Virgen del Camino, de León. Una semana después, me subí
en el segundo avión. Tardé dos días en llegar. Doce pasajeros,
todos hombres menos yo. Parábamos cada cuatro horas para
repostar».

Un sueño. La iglesia que ha
auspiciado la española.
Mercedes y Manuel establecieron su hogar en Sevilla de
Niefang. Allí vivieron sus años más felices y en esta tierra
nacieron cuatro de sus siete hijos: Pitina, Mapili, Gabriel y
Manolo. Carlos, Merce y Ana lo hicieron en España, durante los
habituales viajes que su madre hacía a la Península. «Siempre he
sido una gran viajera, incluso embarazada», afirma.
El viaje que en 1949 duraba dos días en 2007 lleva unas seis
horas. Son las seis y cuarto de la mañana, el mágico amanecer
despunta sobre la isla de Bioko, en la que se asienta la
capital, Malabo –Mercedes continúa llamándola Santa Isabel–,
cuando el avión toma tierra. Gracias a las gestiones del
embajador, el gobierno de Obiang ha puesto a disposición de las
españolas una furgoneta monovolumen y un todoterreno a cargo de
Safari, el chófer. También les acompaña Luis, secretario de una
de las hijas del presidente guineano, conocida de Pitina. Tras
un recorrido por la isla, las nuevas turistas toman rumbo a
Bata, la ciudad más importante de la zona continental de Río
Muni. Al llegar, Mercedes no puede contener la emoción: «Ésta es
mi África». Paran junto a la catedral, que parece recién
pintada, y Mercedes dirige su mirada hacia el altar. Allí mismo
se casó con Manuel Sandoval en julio de ?949. «La boda duró tres
días», explica.
«Asistió toda la colonia española, presidida por el
gobernador». Pitina se encamina curiosa hacia la pila de mármol.
Allí la habían bautizado. Fue la primera niña blanca que nació
en el Hospital General y también la primera en ser bautizada
allí. El viaje continúa. Mercedes quiere enseñar a sus hijas los
idílicos lugares de su vida en Guinea. Visitan el bello puente
de Triana en Río Benito, cuyas aguas transparentes fueron
testigos de sus baños de temporada. Como recuerda entusiasmada
Pitina, allí había caimanes y ella cogía sus huevos.
Camino hacia Nicomeseng, donde estaba ubicada una de las
factorías Sandoval, el grupo hace noche en Mongomo, la aldea
natal del presidente guineano Teodoro Obiang. Allí, en medio de
una despoblada selva, se levanta un majestuoso hotel de tonos
verdes. Son las únicas huéspedes en un complejo preparado para
un turismo inexistente. Suelos de mármol, lámparas de finos
cristales, hamacas extendidas con sus parasoles. Ni un alma en
sus instalaciones. Sólo los empleados. Las mujeres Sandoval
disfrutan de una agradable y curiosa velada.
Pero a donde verdaderamente quiere llegar Mercedes es a
Niefang. A casa. La carretera está bien asfaltada y los 75
kilómetros de recorrido se convierten en un agradable paseo. Los
grandes campos de café y cacao han desaparecido. A lo lejos se
divisan las refinerías de petróleo, el sustento económico del
país, junto a la madera. Numerosas iglesias y capillas pueblan
el camino. El 98% de los guineanos continúa siendo católico.
Vuelta al cole. Paran en la Misión María Reina. La que fuera
su capilla y colegio. El recinto es enorme y está bien
conservado. Como el hotel de Mongomo, está desierto. Ni una sola
de las monjas que componían la comunidad. Visitan la solitaria
sala donde acudían a misa todos los domingos. «Éramos muy pocos
niños blancos y compartíamos las aulas con los negritos. Allí
nos enseñaron a leer», afirma ahora Pitina. El camino continúa y
por fin llegan a Niefang. A la izquierda de la carretera, frente
a la casa de La Palabra, una especie de juzgados para nativos,
se levanta un edificio blanquecino de dos plantas y grandes
ventanales. Las persianas están medio rotas. Pitina y sus
hermanas aguardan en silencio. Con las manos entrelazadas,
Mercedes camina lentamente hacia la que fuera su casa.
En la parte inferior estaba una de las factorías Sandoval,
aquellas tiendas en donde se podía adquirir prácticamente de
todo: herramientas, comida, textiles. También café, palmito,
yuca, algodón o cacao. Productos típicos del país que se
exportaban a España. En ellas llegaron a trabajar más de 80
braceros, la mayoría nigerianos. Mercedes aún recuerda el primer
dinero que el matrimonio ganó: «Fue con la venta de una lámpara
de bosque. Costó ?5 pesetas que aún conservo enmarcadas».
En la escalera de acceso a la vivienda, un grupo de niños
observa con curiosidad a las visitantes que piden permiso para
acceder a la vivienda. Los nuevos habitantes las miran
extrañados. Pitina y Mapili merodean por lo que fue el jardín
donde jugaban. Buscan el viejo cocotero y el pozo de agua. No
existen. Mercedes sube por la desvencijada escalera. Los
sentimientos se disparan. En el interior todo es diferente.
Pasan a la cocina. Cacharros de latón se apilan sobre la
estantería del fregadero. Mercedes cree reconocer algunos: «¿Es
posible que hayan sobrevivido tantos años?».
Se recuerda en el mismo lugar 40 años más joven. Junto a sus
sirvientes negros: el cocinero y su ayudante, el marmitón, y el
boy, su persona de confianza. Saborea en el recuerdo los
deliciosos platos tradicionales que tanto entusiasmaban a su
marido.
La foto de Obiang en el salón. Las cuatro hermanas recorren
las habitaciones. Se extrañan al descubrir que el alicatado del
baño es el mismo. Mapili se detiene ante el que fuera su cuarto.
Una foto de Obiang preside el salón sobre unos sillones de falsa
piel. Del techo cuelga una bombilla que llama la atención de
Pitina: «Entonces no teníamos luz, así que cuando viajaba a
España, lo que más me llamaba la atención eran los
interruptores».
En la vida social, los colonos españoles de la zona formaron
una gran familia. «Allí estábamos unos veinte matrimonios
españoles», relata Mercedes. «Realmente, no teníamos contacto
con los negros. Sólo con los emancipados, como el practicante,
que casualmente era el padre de Severo Moto, o el maestro».
Las mujeres nativas estaban excluidas de cualquier reunión o
trabajo, pero eran fieles observadoras de las costumbres y modas
que los españoles aportaron al país: «La prenda que más les
llamaba la atención era el sostén. Ellas lo llamaban
atrapablancos», señala con picardía Mercedes.
Fueron tiempos felices para el matrimonio Sandoval. Durante
los años 50 el negocio prosperaba y la familia también. En ?967,
en cambio, comenzaron las primeras revueltas con los movimientos
independentistas. Por seguridad, Mercedes se volvió a España con
sus hijos. Un año más tarde, su marido, al igual que el resto de
los españoles se vio obligado a abandonar el país. Mercedes y
Manuel no pudieron regresar nunca más. En Guinea se había
quedado su hogar, su negocio y su vida. Allí dejaron seis
prósperas factorías, camiones, coches, mercancías, su vida, sus
sueños... Todo lo que habían conseguido con años de esfuerzo y
lucha.
Mercedes echa un último vistazo a la casa. Desea sentirla tan
suya como hace 40 años, pero todo ha cambiado. Como muchos de
los españoles que perdieron sus propiedades en la Guinea
española, la familia Sandoval ha puesto en marcha los recursos
necesarios para recuperar sus bienes. Tras años de litigios, las
gestiones con el Gobierno guineano siguen paradas. «No espero
nada. Lo hago por la memoria de mi marido», aclara Mercedes. Se
aleja despacio, paralizando el tiempo. Con pasión, sin dolor. Se
despide de los nuevos moradores. «Al menos esta gente puede
disfrutar muy dignamente de lo que nosotros creamos un día», se
consuela.
Pero la nostalgia no da tregua a las emociones. Porque es
entonces cuando Luis, su simpático acompañante, les habla de su
abuela Rosario: «Seguro que la conoce, mi abuelo trabajó para su
marido y ella les vendía yuca y café». Así que las conduce ante
ella. Ahí están, Mercedes y Rosario fundidas en el abrazo con
que arrancaba este relato. Otro momento intenso...
El encuentro cultural se festeja con exquisito menú:
cangrejos, gallina guineana, papaya, piña, dátiles... Y es en la
sobremesa cuando Rosario les habla de su gran sueño: la iglesia
que está construyendo. Un hijo de la anciana les enseña el
proyecto y las mujeres Sandoval se comprometen a finalizar la
capilla. Si Mercedes promete una Virgen de tamaño natural,
Pitina se encargará de comprar la campana: «Una que suene bien
fuerte para que la escuche todo el mundo».
El pacto incluye, además, una cláusula de grato cumplimiento:
regresar para la inauguración. «¿Podremos?», preguntó Mercedes a
sus hijas. «Por supuesto», asintieron ellas. Seis meses después,
el pasado junio, se inauguró la iglesia de María Auxiliadora.
Allí estaban Mercedes y sus cuatro hijas junto a Rosario y su
numerosa familia. «Parece una catedral», exclamó Mercedes al ver
el recinto.
Campana y claveles. La campana, de 70 kilos de peso,
fabricada con el mejor hierro palentino, repica desde entonces
desde lo alto de la torre. La Virgen deslumbra desde el altar. Y
el día de la inauguración la custodiaban los claveles rojos que
Mercedes había conservado milagrosamente en agua desde Madrid.
Por el camino se acercaron una decena de niños que tomaron la
comunión y los nativos con sus ofrendas. Ofició la ceremonia el
obispo de Bata. A su lado las autoridades. Mercedes y Rosario
compartieron honores en una ceremonia llena de ritmo y color.
Parecía que el tiempo hubiese firmado una alianza entre
pasado y presente. En un momento dado el calor tropical minó las
fuerzas de la anciana africana, de 82 años. Entonces Mercedes
tomó su abanico y, con gran ímpetu, comenzó a dar aire a la
guineana. Sus hijas se miraron divertidas. «Si papá levantara la
cabeza...», bromea Pitina con su habitual ironía al recordar al
escena.
La inauguración fue todo un éxito. Antes de partir, Mercedes
echó un último vistazo y se despidió de su nueva familia
africana dando un abrazo más a Rosario. «Algo maquina»,
intuyeron en ese instante sus hija. «Le ha preguntado a las
nietas de Rosario si piensan casarse. Seguro que se ofrece de
madrina». La anciana se alejó sonriendo. Pitina, mientras tomaba
a su madre del brazo, hizo un guiño a sus hermanas, como
diciéndoles: «Volveremos». Cualquier excusa es buena para
regresar a la vieja Guinea.
Guinea entonces y ahora
Cuando en 1968 se declaró la independencia, había en Guinea
Ecuatorial casi 10.000 españoles. La población nativa rondaba
los 250.000 habitantes. Hoy viven en Guinea unas 550.000
personas. La renta per capita en 1968 era la más alta de África:
250 dólares. Sigue siendo la más elevada del continente: 44.000
dólares. Sus fuentes de riqueza eran el cacao (32.000 hectáreas)
y el café (unas 9.300 hectáreas). Ahora es el petróleo (396.100
barriles diarios). Había 500 empresas españolas. Unos 7.000
compatriotas han pedido indemnizaciones por valor de 66 millones
de euros.
http://www.elmundo.es/suplementos/magazine/2008/446/120766829
La misma
información en La Gaceta
Hace meses que La Gaceta
publico y alabó la decisión de S.E. El Ministro de Información,
Cultura y Turismo, D. Santiago Nsobeya , de autorizar el viaje
de un numeroso grupo de turistas españoles, la mayoría nacidos
en Guinea Ecuatorial , en época de colonia y que querían revivir
sus recuerdos de niños y jóvenes y que venían acompañados de
hijos ó parientes .
Tras la solicitud presentada
por el Dtor. de La Gaceta, Sr. Martín Prieto, fruto del proyecto
gestado hacia un año en una reunión del mismo, con los sres.
Pizarro y Armando Ligero en Granada (España), el sr. Ligero,
nacido en Malabo y cuya amplia familia en colonia tuvo diversas
actividades, incluso su padre fue alcalde San Carlos (Lubá) se
fue configurando las personas que deseaban venir y con el apoyo
activo y decidido del Dtor. Gral. de Turismo, D. Gabino
Molongua, que vivió muchos años de su juventud en España, el 14
de Marzo llegaron los 52 turistas, que fueron recibidos en el
aeropuerto de Malabo, por el Dtor.. Gral. de Turismo, el
Consejero de la Embajada de España y el Dtor.. de La Gaceta.
Al frente de la expedición
venia Armando Ligero y el Dtor.. de la agencia de viajes Vapor
Viajes, de Tarrasa ( Barcelona), Sr. Kilo, que se ocupó de la
parte técnica de reservas, buses, alojamientos , etc. con
perfección absoluta , ya que es la única agencia que ha traído
grupos regularmente a G.E..
Aunque en la próxima Gaceta
seremos más amplios en contar el recorrido y anécdotas de los
turistas, contadas por ellos mismos, en éste número de alcance,
relataremos, que estuvieron una semana en Bioko (Fernando Poo) y
visitaron toda la isla, incluso fueron a las cataratas del rió
Ilachi, Lubá, Batete, Basakato, Riaba, Baney, Rebola y por
supuesto Malabo (Santa Isabel, en colonia) y fueron recibidos
por el Ministro de Información, Cultura y Turismo, que también
presidio la cena de despedida de Bioko en el Hotel Bahia, con un
magnifico discurso pro-hispano, también en la Universidad Nal.
de G.E. y les dieron una fiesta, con música annobonesa, la
Asociación de la Prensa de G.E. (Asopge) y el Club de Rotarios
de Malabo, en el Restaurante Cervantes.
La siguiente semana estuvieron
en el Continente ( Rio Muni, en colonia) y visitaron todos los
lugares donde los turistas habían vivido, Cogo, Evinayong ,
Mongomo , Niefan, Eveviyin, etc. y a su regreso a Bata, se
encontraron con la grata sorpresa que S.E. el Presidente de la
Republica , Don Teodoro Obiang, conocedor de su presencia y el
sentido emotivo del viaje, los recibió y obsequio, saludando muy
favorablemente su visita.
Les presentamos hoy, alguna de
las miles de fotos que hicieron en su viaje y en el próximo
número, ampliaremos esta información con testimonios directos de
los visitantes españoles nacidos en Guinea Ecuatorial, a la que
llevan muy dentro de su corazón y por eso nos comentaban a La
Gaceta, que agradecían el trato y cariño recibido en su viaje
por todas las partes donde han pasado, la ausencia de incidente
alguno y las facilidades y el cariño que vieron donde
estuvieron.
Así se abre el camino a un
turismo ordenado de grupos, que luego hablaran muy positivamente
de G.E. a su regreso y crearan nuevos turistas y con ello la
riqueza que el turismo produce a las poblaciones donde vienen a
ver sus bellezas naturales y el trato grato y amistoso".
En Barcelona se ha
inaugurado una exposición sobre Jordi Sabater i Pi pionero de la
primatología española. Hizo sus trabajos en Guinea Ecuatorial:
Los inicios de la primatología
española tuvieron lugar en Guinea. Exposición en Barcelona sobre
Jordi Sabater i Pi
EXPOSICIÓN EN BARCELONA
Los hitos científicos del
pionero de la primatología española
- Una exposición
recuerda la vida y obra del investigador catalán Jordi
Sabater i Pi
- Fue el primer
científico que descubrió que los chimpancés utilizan
herramientas
- Encontró la rana más
grande del mundo y trabajó con Diane Fossey

Jordi Sabater
i Pi, en el centro, durante su estancia en
la isla de Fernando Poo. (Foto: Jordi
Sabater i Pi)
ROSA M. TRISTÁN
MADRID.- «Tenía 17 años, era el hijo mayor de una
familia arruinada por la Guerra Civil y me fui a trabajar a
las colonias con un primo de mi padre, a una isla de
Fernando Poo [Guinea Ecuatorial]. Pero me gustaba la
idea...». Fue así como el primatólogo catalán Jordi Sabater
i Pi, hoy con 86 años, llegó a tierras africanas, encontró
su vocación y se convirtió en un pionero de su área
en España y un científico de prestigio mundial.
Hace unos días, en la
Biblioteca Costa y Fornaguera, de Calella (Barcelona) se
inauguraba la primera exposición sobre el
conjunto de su trayectoria investigadora y vital, una
muestra que nace con el objetivo de ser itinerante, dentro y
fuera de Cataluña, y mostrar que sus aportaciones van mucho
más allá del hallazgo de 'Copito de Nieve', el gorila albino
que se trajo de Guinea.
"Se trata de que la gente
sepa lo que he hecho. Lo de 'Copito' fue una
anécdota, pero lo importante es que descubrí que
los chimpancés utilizan herramientas y los
gorilas hacen camas y que encontré la rana más
grande del mundo o al ave que localiza panales de
miel en la selva. Pero de eso no se habla", se queja, con
razón, en declaraciones telefónicas a este periódico.
Y lo cierto es que hay
mucho que contar de su intensa vida, resumida a duras penas
en seis paneles. En ellos se pueden ver muchos de sus
asombrosos dibujos de animales, documentos y cartas
personales y muchas fotos de los 30 años que pasó en
la selva guineana y viajando por el continente.
La muestra se completa con
una vitrina en la que se exponen media docena de los
palos que fabricaron los chimpancés en las montañas de
Okorobikó para coger las termitas. «Terminan en una
especie de escoba, que hacen machacando el palo, para poder
pescarlas de los termiteros. Para mí, es el trabajo más
importante que he hecho», asegura el etólogo desde su casa.
Aquel trabajo fue publicado en la revista 'Nature' en 1969,
todo un hito para la Ciencia española.
Vídeo y conferencias
Alfonso Parr, comisario de la exposición, reconoce que
ha contado con material más que suficiente. "Sabater i Pi lo
conserva todo y, además, ha sido un dibujante
extraordinario, por lo que hay una gran cantidad de material
interesante. Además, se puede ver un vídeo y el día 22 habrá
dos conferencias, una de ellas del protagonista y otra de
Marina Mosquera", asegura el comisario.
Esta exposición se ha
producido por el Instituto catalán de Paleoecología Humana y
Evolución Social (IPHES) y Turkana Films, y puede visitarse
los fines de semana del mes de abril en Calella.

Jordi Sabater i Pi, con sus dibujos.
Sabater i Pi tiene aún muy
presentes sus primeros años africanos. "Por entonces los
indígenas iban sin ropa y con lanzas. Me recibieron
con suspicacia, pero aprendí su lengua [fang] y eso
me permitió hacer estudios etnográficos. Yo había estudiado
en las Escuelas Francesas y allí nos hablaban mucho de
África, así que ya tenía interés cuando inicié el viaje",
recuerda.
Cientos de dibujos ilustran
unas costumbres ancestrales que el joven catalán sabía que
terminarían por desaparecer. "Para mí dibujar ha sido algo
básico, porque para dibujar tienes que observar con
detalle y si observas conoces y si conoces estimas, y si
estimas proteges", señala en uno de sus textos.
Tras el paréntesis de la
mili, en Barcelona, donde conoce a su mujer, vuelve a
Guinea, ahora para trabajar en una plantación de cacao en la
selva. Su primer contacto con la investigación le llega a
través de la suscripción a la revista de etnología congoleña
'Brousse'.
Allí James Chapin,
conservador de aves en el Museo Nacional de Historia Natural
de Nueva York, pide información sobre pájaro
indicador de la miel que guía a los indígenas hasta
los paneles. Sabater lo encuentra y le envía los dibujos.
Entonces Chapin le anima a estudiar a los gorilas de la
costa, abriendo la senda que luego seguirá Diane Fossey en
las montañas Virunga, con la que compartió muchas horas de
trabajo.
En 1958, el Zoológico de
Barcelona le contrata como conservador de un centro de
investigación en la colonia, en Bata, iniciando unos años
llenos de expediciones, investigaciones y trabajos
publicados en las revistas más prestigiosas. Diez años más
tarde, el 7 de febrero, se encuentra con una hembra
fabricando un palito. Insólito, pero cierto. El hallazgo da
la vuelta al mundo.
Antes ya había aparecido en
su vida 'Copito de Nieve', llevado maltrecho por un granjero
hasta su centro de trabajo; pero para él tuvo más
importancia el hallazgo de una rana que pesaba cuatro kilos.
Territorios por explorar
En 1969, con la
independencia, Sabater deja Guinea Ecuatorial, aunque
volvería después muchas veces para seguir trabajando. "Echo
de menos aquellos años, pero ya soy viejo", nos dice. "Me da
satisfacción pensar que fuí de los primeros en estudiar a
los chimpancés, los bonobos y los gorilas. Ahora tenemos que
luchar por protegerlos porque en 50 años calculo que
no quedarán. Se necesitan parques naturales grandes
para que vivan, pero falta dinero", denuncia.
Para que no lo olvidemos,
recuerda que "los primates nos dicen mucho de nuestra propia
forma de ser" y que "los humanos nos debemos dedicar más a
observar" a otros seres para conocernos mejor.
Cuando Sabater i Pi volvió
a España, tras la independencia de Guinea, se puso a
estudiar y a los 54 años logró la licenciatura en
Psicología.
Para entonces su trabajo
con ‘National Geographic’ le había reportado un gran
prestigio y reconocimiento internacional. Más adelante se
doctoró y creó la primera cátedra de Etología,
la ciencia que estudia el comportamiento de los animales, en
España. "Ahora existe en muchas universidades del país y
despierta un gran interés, aunque no da dinero", reconoce el
investigador, ya jubilado.
Sabater i Pi asegura que
"África es aún poco conocida, hay zonas de lagos y marismas
que faltan por explorar" y anima a los jóvenes a seguir sus
pasos. Sobre todo, reconoce que "las mujeres son
mejores para observar que los hombres" y asegura
que quien hace un buen trabajo consigue apoyo para seguir
adelante, «como me pasó a mí». Otra anécdota para la
historia: desde Canadá le ofrecieron un millón de dólares
por ‘Copito de Nieve’, pero lo rechazó y el famoso gorila
acabó en Barcelona.
http://www.elmundo.es/elmundo/2008/04/11/ciencia/1207933180.html
Editado
y distribuido por ASODEGUE
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