HOJAS INFORMATIVAS
12
de abril de 2004
Hoy
lunes empieza en Guinea la campaña electoral para las
elecciones municipales y legislativas que tendrán lugar el
próximo día 25. Oficialmente esta campaña debía haber
empezado el pasado viernes pero las dificultades para que el
partido del gobierno recibiese a tiempo los materiales de
campaña han inducido a Obiang y los suyos a aplazarla
hasta hoy. Las razones oficiales han echado mano del
fervor de la Semana Santa para intentar disimular lo
que es, una vez más, una manifestación de arbitrariedad y
de ventajismo político.
Si afirmamos que el régimen guineano está en una fase
terminal no estamos recurriendo a la propaganda política.
Obiang ha conseguido victorias aparentes frente a los dos
intentos desestabilizadores con los que se ha enfrentado en
los últimos meses. El juicio a puerta cerrada celebrado en
Bata el pasado febrero no ha conseguido desbaratar el
proceso desestabilizador "interno" y, lo que a
corto plazo es peor para Obiang y su círculo más cercano,
no ha terminado con el clima de desconfianza extendido
entre las filas del régimen. Nadie se fía de nadie y
pocos, muy pocos, creen ya al dictador. Signos tan
escasamente liberalizadores como eran la celebración de
"primarias" en el PDGE han desaparecido esta vez.
Los candidatos los ha designado Obiang [sólo él parece
saber quienes son "de los suyos"], que ha
desechado a los más jóvenes para volver a personas
de su generación, compañeros de tantos abusos y
corrupciones (es el caso de Juan Oló, por ejemplo, tantos años
ministro de Hidrocarburos).
Un mes después de que se manifestase el proceso de
desestabilización "externo" conocemos de él sólo
lo accesorio. Los nombres, algunos significativos, de los
mercenarios de Harare, la posible existencia de un
"grupo infiltrado" en Malabo y las conexiones española
y guineana. ¿Quien está detrás de este intento? ¿Quien
tiene la capacidad económica para contratar a
"personajes" como Simón Mann o para relacionarse
con alguno de los miembros de la conexión española? Si se
confirma que este proceso es el resultado de la
iniciativa de importantes poderes económicos podríamos
estar no solo ante un riesgo cierto para el régimen de
Obiang, podríamos estar inaugurando un periodo de intromisión
de esos poderes económicos en la vida política guineana.
En cualquier caso, ninguno de los dos procesos parece estar
vencido. ¿Está el régimen guineano en condiciones de
hacer frente a nuevos asaltos? El peor oficio dentro de la
política guineana es el de profeta...
Todos los síntomas indican que las elecciones a
celebrar el día 25 no van a ser ajenas al fraude. Las
autoridades gubernamentales, sobre todo en la región
continental, están hablando ya del "voto público",
de la coacción para que los votantes muestren el voto antes
de incluirlo en la urna. El retraso en el comienzo de la
campaña electoral, para ventaja del PDGE, abunda en la
misma actitud. No hay en el país ambiente electoral. Ha
habido demasiadas demostraciones de fuerza, demasiadas
arbitrariedades en las últimas semanas para que tal cosa
sea posible. Ni las elecciones municipales, ni las
legislativas parece que vayan a reflejar [mucho nos gustaría
equivocarnos] el apoyo popular a las formaciones que en
ellas participan. En el mejor de los casos sus resultados
medirán la predisposición actual del régimen a aceptar la
presencia en el Parlamento y en las alcaldías de
representantes de la oposición democrática. En realidad su
predisposición a aceptar la existencia de instituciones
capaces de controlar y limitar el poder que ahora,
ilegalmente, ejerce.
Entre las primeras noticias de la campaña destaca el
comunicado de la FDR (el partido de Felipe Ondó, Guillermo
Nguema Elá y otros treinta presos políticos del juicio del
cine Marfil de mayo-junio de 2002) pidiendo el voto para
CPDS. Su texto puede leerse en la página www.asodegue.org
, Documentos día 9 de abril.
Convergencia para la Democracia Social participa en los dos
procesos electorales y en la gran mayoría de las
circunscripciones. Desde Asodegue intentaremos informar
diariamente, una vez más, del esfuerzo de los militantes de
CPDS para abrir una vía democrática y pacífica en su país.
A principios de mes estuvo en Guinea una misión de la Cruz
Roja Internacional. Todas las informaciones indican que las
autoridades guineanas sacaron de Black Beach a Weja Chicampo
y a Pablo Ndong para que no pudieran ser entrevistados por
los miembros de esa misión. Las noticias que llegan sobre
la situación de Weja Chicampo, son muy poco
tranquilizadoras. Al parecer continúa aislado en la celda,
esposado y en todo el tiempo que lleva en Black Beach no se
le ha dejado lavarse una sola vez [habitualmente a este tipo
de prisioneros ”especiales” se les permitía lavarse una
vez a la semana]. Como se recordará, Weja Chicampo fue
cruelmente torturado tras su detención y todas las
informaciones insisten en que podría tener la mandíbula
rota. No recibe atención médica adecuada.
Pedro Ndong fue detenido a mediados
de marzo en el aeropuerto de Malabo y trasladado
inmediatamente a Black Beach. Vive habitualmente en Valencia
dedicado a actividades comerciales. Pedro Ndong trabajó en
su momento en la televisión guineana, en un programa muy
popular llamado ”Sábado Noche”. Empezó a tener
problemas cuando se conoció su aproximación al Partido del
Progreso. Logró salir de Guinea y una vez en el exilio
pareció hacerse menos intensa su relación con esta fuerza
política. Distintas fuentes indican que habría sido objeto
de torturas y que está aislado y esposado dentro de Black
Beach.
Otras informaciones hablan de la hospitalización en Malabo
de dos de los supuestos mercenarios, integrantes del
"grupo infiltrado". Se trata de dos varones,
blancos, y habrían sido objeto de torturas.
Editado
y distribuido por ASODEGUE
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