HOJAS INFORMATIVAS
4
de abril de 2008
La agencia France Press
dice que fueron cuatro los muertes en el tiroteo entre militares
de Luba
La agencia France
Press ha difundido un despacho a ultima hora de la mañana de
hoy el siguiente despacho: "MALABO (AFP) — Un tiroteo entre
militares del ejercito de tierra y elementos de la Unidad
especial del ejército produjo "al menos cuatro muertos" el
pasado sábado en Musola en la isla de Bioko donde se encuentra
la capital, Malabo, ha sabido el viernes AFP a través de
distintos testimonios.
Contactado por AFP, el
ministerio de defensa no ha dado explicación alguna.
"Una fuerte discusión entre los
militares de la barrera de Musola", al sur de la isla de Bioko
"y los hombres de la Unidad especial ha sido el origen del
tiroteo", ha indicado un testigo que desconocía las razones de
la discusión.
Uno de los militares ha abierto
fuego contra el vehículo en el que estaban los miembros de la
Unidad especial que han respondido matando al menos a cuatro
militares, dicen los testigos.
Tras la creación de la unidad
especial del ejército ecuatoguineano formada por instructores
israelitas, existe rivalidad entre los jóvenes reclutas del
ejército regular y los que pertenecen a la Unidad especial.
Estas tropas de élite están
mejor equipadas y disponen de armamento y equipos mas nuevos y
más modernos que los del ejército "normal" que mantiene armas de
fabricación soviética, en especial Kalaschnikov AK-47.
Desde el ataque del pasado
diciembre a dos bancos por hombres armados y con uniformes
idénticos a los de la Seguridad presidencial, patrullas
militares vigilan permanentemente la capital del país".

Soldados del ejército
ecuatoguineano reciben instrucción en una base gabonesa en
septiembre de 2007
UP debe
participar en las elecciones
La ofensiva del régimen
contra UP no es el resultado de lo que está sucediendo en
Zimbabwe. Cabe la posibilidad de que la derrota de Mugabe (sea
cual sea el resultado que proclamen en Harare, Mugabe ha sido ya
derrotado y nada a va ser como antes en Zimbabwe) mediante un
proceso democrático, alarme al dictador ecuatoguineano y le
induzca a cerrar aún más las vías para que las elecciones del 4
de mayo (dentro de un mes) sean libres y democráticas. Sin
embargo, la ofensiva contra UP estaba decidida con anterioridad
y está condicionada por medidas adoptadas hace ya semanas. Mucho
antes de que votasen en Zimbabwe.
El régimen habla de ensayar un
procedimiento inédito en el mundo: de encargar a las autoridades
judiciales la organización de una segunda Convención de UP.
Mienten como siempre. No es eso lo que quieren. Lo que buscan es
desmoralizar a Faustino y los suyos (la gran mayoría de la
organización) para que abandonen sus pretensiones y cedan la
dirección al grupo servil que encabeza Carmelo Mokong y sean
estos quienes preparen (y ganen) la segunda Conferencia.
No vamos a descubrir nada si
decimos que la lucha por la democracia en regímenes como el de
Obiang requiere un alto nivel de esfuerzo y de moral. La batalla
por UP en este momento es también una batalla interna por la fe
en el triunfo de los demócratas. Por la voluntad de garantizar
el éxito conseguido en la Convención anterior.
El prólogo de la Convención van
a ser las elecciones del 4 de mayo. Los demócratas de UP pueden
utilizarlas para concurrir a la Convención con una moral alta,
con las filas de la organización dispuestas a ganar de una vez
por todas el derecho a decidir sobre su política y sus
relaciones con el poder. Participar en las elecciones debe ser
el mejor camino para ganar, otra vez, la Convención, el Congreso
de UP.
Los jueces no han suspendido al
partido, podrán haber suspendido (injustamente) a su Presidente
pero no hay ninguna sentencia que suspenda a la formación
política en su conjunto y en todas sus actividades. Esa puede
ser la pretensión de Clemente Engonga pero no pasa de eso, la
pretensión del representante del poder dictatorial en este
asunto. Caben, seguro, recursos legales que aclaren las
posibilidades de la organización y UP cuenta, sin duda, con
algunos de los mejores abogados del país. La nueva dirección ha
desarrollado en los últimos meses una intensa actividad que le
ha llevado a reabrir numerosos locales y a recrear la
organización en muchos sitios. La campaña electoral debe ser un
buen momento para ampliarla.
La campaña electoral puede ser
una prueba importante para las corrientes democráticas de UP y
para la solidaridad de todos los demócratas pero, en otro
sentido, es también una prueba para el gobierno. No sabemos si
Obiang y los suyos han leído correctamente lo sucedido en
Zimbabwe. La derrota de Mugabe (tan distinto de Obiang en unas
cosas y tan parecido en otras) expresa los límites del poder,
aun del poder que se cree ilimitado y la dignidad inagotable de
los pueblos. El pasado Congreso de UP fue una demostración clara
de esa dignidad inagotable. Es duro tener que luchar, una y otra
vez, por derechos tan evidentes pero en esa voluntad de lucha
está el germen de la victoria final.
Cuatro
cientos obreros chinos salen de Guinea
"En torno a doscientos
obreros chinos que trabajaban en Guinea Ecuatorial volvieron a
Shangai el viernes por la mañana tras un conflicto laboral, en
un proyecto de construcción, que dio lugar a dos obreros muertos
y cuatro heridos. Los trabajadores llegaron al aeropuerto
internacional Shangai Podong a las 7, 43 horas de la mañana
según fuentes de
China
Southern Airlines. Esta previsto el domingo por la mañana otro
vuelo desde el país africano que trasladará a otros 200
trabajadores".
Fuente: Diario del Pueblo,
Pekin. 4 de abril 2008
http://english.people.com.cn/90001/90776/90883/6386655.html
Sube la
tensión en Zimbabwe
La situación
parece enrarecerse en Zimbabwe cinco días después de las
elecciones y cuando todavía no se han hecho públicos los
resultados de las elecciones presidenciales.
En la tarde de ayer
la agencia Associated Press difundió el despacho
siguiente: HARARE, Zimbabue (AP) - El gobierno del presidente
Robert Mugabe invadió el jueves las oficinas del principal
movimiento opositor y sitió a periodistas extranjeros, en una
demostración inquietante de que podría utilizar la
intimidación y la violencia para mantenerse en el poder.
La policía llevó a
cabo una redada en un hotel usado por el opositor Movimiento
por el Cambio Democrático (MCD) y registró exhaustivamente
algunas de las habitaciones. La policía antidisturbios rodeó
otro hotel que alberga a periodistas extranjeros, y detuvo a
varios de ellos, según dijo un hombre que respondió allí una
llamada de la AP.
"Mugabe empieza a
tomar medidas de fuerza", dijo a AP el secretario
general del MCD Tendai Biti. "Está bastante claro que ha
declarado la guerra", agregó.
Biti señaló que la
redada en el Hotel Meikles estuvo dirigida contra "ciertas
personas ... incluido yo mismo". El líder opositor Morgan
Tsvangirai está "a salvo", pero ha cancelado una conferencia de
prensa, dijo Biti.
El secretario apuntó
que la medida de fuerza del jueves es un indicio que que puede
suceder lo peor, sin embargo, agregó, la oposición no se
esconderá.
"Uno no puede
esconderse del fascismo. Zimbabue es un país pequeño. Así que no
nos vamos a esconder. Sólo vamos a ser más cautos", dijo Biti.
Observadores
independiente han señalado que sus proyecciones sobre los
resultados de las elecciones, tras analizar una muestra
representativa de las mesas electorales, indica que Tsvangirai
consiguió mayoría de votos en la elección [presidencial] del
sábado, pero no los suficientes para evitar una segunda vuelta.
El viceministro de
Información de Mugabe, Bright Matonga, dijo que el presidente
estaba dispuesto a afrontar una segunda vuelta electoral, lo que
generó esperanzas de que podría retirarse silenciosamente del
escenario nacional que ha dominado durante 28 años.
"El presidente Mugabe
va a luchar. El no se va a ninguna parte. No ha perdido", dijo
Matonga a la BBC el jueves. "Nosotros vamos a pelear y vamos a
lograr la mayoría requerida".
El jueves, Mugabe
apareció en la televisión estatal reuniéndose con observadores
electorales de la Unión Africana, siendo su primera aparición
desde las elecciones".

Harare
vigilada por la policía
El diario El Pais
publica hoy la crónica siguiente de su enviado a Harare
Pere Rusiñol: "Zimbabue espera en medio de una gran tensión el
anuncio de los resultados oficiales de las elecciones. Las
urnas cerraron el sábado, pero el régimen ha guardado bajo
llave los datos de las presidenciales, en las que según todas
las estimaciones independientes, Robert Mugabe, de 84 años y
en el poder desde 1980, perdió con claridad ante el líder
opositor Morgan Tsvangirai, de 56.
Policías
antidisturbios patrullaron el centro de Harare. De noche
rodearon un hotel en busca de reporteros extranjeros. Al menos
dos estadounidenses y uno británico fueron detenidos. También,
tres trabajadores locales de ONG. El nerviosismo es notorio en
vísperas de proclamarse los resultados de las elecciones. Los
sucesos de ayer podrían ser un anticipo de las intenciones del
régimen: anunciar una segunda vuelta, pero con Mugabe en cabeza.
Ésta debería celebrarse en dos semanas aunque existen artimañas
legales para aplazarlas hasta tres meses.
El entorno del presidente ha
abierto canales de comunicación con la oposición y con la
comunidad internacional para tratar de asegurarse una transición
pactada. Varias fuentes confirman que el propio Mugabe está
explorando distintas opciones, pero que en ningún caso va a
aceptar una salida humillante. El búnker, que teme perder sus
privilegios, le empuja para que se mantenga en el poder a toda
costa.
Extrema cautela
El país está en bancarrota
(inflación del 100.000% y un 80% de paro) y podría verse abocado
a la violencia si se rompe la baraja. De aquí la extrema cautela
de la oposición, que asegura tener pruebas de que Tsvangirai ha
ganado en primera vuelta.
El régimen ha admitido su derrota
en el Parlamento, aunque de forma muy sibilina: ha asignado
mayoría a la oposición, pero otorgando más votos al ZANU-PF, con
lo que parece preparar el terreno para colocar a Mugabe por
delante de Tsvangirai en las presidenciales. Observadores
independientes han advertido que algunos datos oficiales no
coinciden con los publicados tras los comicios a pie de colegio
electoral. Sin embargo, la fuerza arrolladora de la oposición en
feudos tradicionales del ZANU-PF le han obligado a admitir la
derrota de al menos siete ministros, que oficialmente han
perdido su escaño.

Morgan
Tsvangirai el 1 de abril en Harare
La agencia France
Press informa también con fecha de hoy desde Harare:
"El partido del presidente de Zimbabue, Robert
Mugabe, se mostró dispuesto el jueves a disputar una batalla
final para tratar de mantener a su líder en el poder, al apoyar
la celebración de una segunda vuelta de las elecciones
presidenciales.
En
ausencia todavía de resultados oficiales de las presidenciales y
con el partido de Mugabe dispuesto a ir hasta el final provocó
un incremento de la tensión en el país. La policía mantenía
rodeado el jueves por la noche un hotel en Harare donde se
alojan numerosos periodistas extranjeros y detuvo a dos de
ellos.
"Están siendo investigados por
ejercer (su oficio) sin acreditación. Permanecen detenidos',
indicó un portavoz de la policía, Wayne Bvudzijena.
El New York Times indicó
en un comunicado que uno de los reporteros detenidos es su
corresponsal basado en Johannesburgo, Barry Bearak.
El Centro para la Protección de
Periodistas (CPJ) pidió el jueves por la noche a las autoridades
de Zimbabue liberar a los periodistas detenidos.
'Tenemos informaciones alarmantes
de que periodistas extranjeros fueron detenidos en Harare', dijo
en un comunicado Joel Simon, director ejecutivo del CPJ, con
sede en Nueva York.
Durante la jornada, la Unión
Nacional Aficana de Zimbabue-Frente Patriótico (ZANU-PF) aseguró
que 'está preparado para una segunda vuelta y estamos listos
para la victoria venidera', declaró a la AFP el portavoz
gubernamental, Bright Matonga.
El buró político del ZANU-PF se
reunirá el viernes para 'discutir el resultado de las elecciones
y examinar qué es lo que se hizo mal', declaró Matonga.
Estados Unidos criticó el jueves
los llamamientos de los seguidores de Mugabe a organizar una
segunda vuelta de las elecciones presidenciales, evocando la
posibilidad de una 'fraude'.
'Hay que dar a conocer los
resultados. Nos preocupa que no se haya publicado todavía un
solo dato sobre las elecciones presidenciales', declaró un
portavoz del departamento de Estado estadounidense, Tom Casey.
'Esto no tiene que ver únicamente
con la composición de la comisión electoral de Zimbabue, que
está algo politizada, sino también con lo que ya hemos señalado,
con lo que sucedió antes de las elecciones', precisó el
portavoz, refiriéndose a la posibilidad de que se intentase
'manipular el recuento de votos'.
Casey subrayó que ciertas fuentes
'independientes' calculan el número de votos obtenidos por el
principal candidato de la oposición, Morgan Tsvangirai, 'justo
en o cerca de' la mayoría requerida de 50% de los votos para no
tener que ir a una segunda vuelta.
Sin embargo, cinco días después
de la celebración de las elecciones, la Comisión Electoral aún
no ha dado a conocer los resultados de las presidenciales.
En cambio, empezaron a conocerse
a última hora los primeros resultados de las elecciones al
Senado.
Según la Comisión Electoral, el
MDC y el Zanu-PF habrían conseguido hasta ahora cinco escaños
cada uno de los 60 que tiene esta cámara, que carece casi de
funciones ejecutivas.
El organismo encargado de
gestionar el proceso electoral anunció el miércoles que el ZANU-PF
había perdido su mayoría en el parlamento, ya que la oposición
había logrado 109 escaños de un total de 210.
Los medios estatales han
anunciado la organización de una segunda vuelta entre Mugabe y
el líder opositor, Morgan Tsvangirai, a la espera de los
resultados oficiales de la primera ronda.
Un sonriente Mugabe apareció el
jueves por primera vez en público desde las elecciones, para
entrevistarse con observadores de la Unión Africana, según
imágenes difundidas por la televisión pública, pero no realizó
declaraciones.
A pesar de las negativas del
gobierno y de la oposición, distintas fuentes han asegurado este
jueves que continuaban las conversaciones entre las dos partes
para negociar una salida a la crisis.
Una de las hipótesis barajada es
que Mugabe aceptase finalmente abandonar la presidencia, tras 28
años en el cargo, a cambio de inmunidad para no ser perseguido
por el delito de violación de los derechos humanos.
Otra podría ser el exilio. El ex
primer ministro malasio, Mahathir Mohamad, dijo este jueves que
su país debería acoger a su viejo amigo.

Mugabe con Obiang en Harare hace
unos meses
Editado
y distribuido por ASODEGUE
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